<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390</id><updated>2012-02-16T04:51:27.218-04:00</updated><category term='Economia esclavista en el Caribe y Brasil'/><category term='Esclavitud Medieval'/><category term='victorcolon12'/><category term='Manejo de documentos archivisticos'/><category term='La esclavitud y el comercio internacional'/><title type='text'>Kleio,</title><subtitle type='html'>musa de la historia</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Kleio, musa de la historia.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03811732094376318684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>20</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-6449212217849103628</id><published>2008-10-28T01:59:00.004-04:00</published><updated>2008-10-28T02:17:01.057-04:00</updated><title type='text'>Como se hace una tesis doctoral</title><content type='html'>&lt;h2  style="font-weight: bold;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Saludos, he aquí una información que de seguro ayudará a mas de uno.&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Marta Torregosa de la Universidad de Navarra nos regala esta fantastica herramienta. Que yo recuerde. en ningún curso de metodología nos enseñaron tanto como lo que aprenderan aquí. Buena suerte. Mario Perez&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;h2&gt;Cómo se hace una tesis doctoral&lt;/h2&gt;  &lt;ol&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#1.+La+elecci%F3n+del+tema+y+del+director"&gt;La elección del tema y del director&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#2.%20Primeros%20pasos"&gt;Primeros pasos&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;ul type="circle"&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#2.1.+La+introducci%F3n+de+la+tesis"&gt;2.1. La introducción de la tesis&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#2.2.+La+b%FAsqueda+del+material:+las+fuentes"&gt;2.2. La búsqueda del material: las fuentes&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#2.3.+La+investigaci%F3n+exploratoria"&gt;2.3. La investigación exploratoria&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#3.+Organizaci%F3n+de+los+materiales"&gt;Organización de los materiales&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#4.%20Comenzar%20a%20escribir"&gt;Comenzar a escribir&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;ul type="circle"&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#4.1.%20La%20estructura%20de%20una%20tesis"&gt;4.1.La estructura de una tesis&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#4.2.%20El%20formato"&gt;4.2. El formato&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#4.3.%20Sistemas%20de%20referencias"&gt;4.3. Sistemas de referencias&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#4.4.+Citas+y+plagios.+Las+notas+a+pie+de+p%E1gina"&gt;4.4. Citas y plagios. Las notas a pie de página&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#5.+C%F3mo+se+termina+una+tesis"&gt;Cómo se termina una tesis&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;ul type="circle"&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#5.1.+La+encuadernaci%F3n+de+la+tesis"&gt;5.1. La encuadernación de la tesis&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#5.2.%20La%20defensa%20de%20la%20tesis"&gt;5.2. La defensa de la tesis&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#5.3.+La+publicaci%F3n+de+la+tesis"&gt;5.3. La publicación de la tesis&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ol&gt; &lt;div align="justify"&gt;   &lt;p&gt; &lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Para quienes se inician en la filosofía profesional la redacción      de la tesis doctoral es de ordinario el primer empeño de envergadura,      al menos en cuanto a extensión, que tienen que afrontar. La obtención      del grado de doctor es el requisito necesario para dedicarse a la docencia      universitaria, que es la profesión retribuida a la que —con algunas      pocas excepciones— suelen dedicarse los filósofos desde la creación      de las Universidades en la Edad Media. &lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;p&gt;Una tesis no es meramente un evento administrativo para lograr una promoción    profesional, ni es tampoco un evento exclusivamente científico, de pura    investigación. Escribir una tesis tiene sobre todo una finalidad de aprendizaje.    El primer fruto de una tesis es el crecimiento de su autor o autora, su aprendizaje    al escribirla, al mantener un discurso coherente y bien argumentado a lo largo    de trescientas o cuatrocientas páginas. Quien es capaz de escribir una    tesis doctoral acredita con ello su habilidad investigadora y su capacidad de    comunicar a otros lo descubierto siguiendo las pautas de quienes le han precedido    y de quienes trabajan en ese mismo campo de investigación.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una tesis debe aportar algo original y novedoso, pero su primer mérito ha de radicar en la tarea rigurosa de acopio de lo que otros han dicho sobre la cuestión afrontada, en el examen detenido de sus aciertos y limitaciones. Sólo después de hecha esa tarea imprescindible, puede y debe el autor de la tesis aportar algo nuevo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo realmente decisivo para una tesis es tener una buena pregunta, y después el dedicar el tiempo necesario para adquirir el oficio y el método que permitan iluminar el problema que queremos abordar y permitan ofrecer finalmente una respuesta argumentada y convincente. Para llegar a formular esa pregunta es importante la elección de la persona que dirija nuestra investigación, pero sobre todo es indispensable que la pregunta tenga un enraizamiento efectivo en la biografía personal. Cfr. J. Nubiola, &lt;i&gt;El taller de la filosofía&lt;/i&gt;, Eunsa, Pamplona, 1999, 162-163.&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;h3&gt; &lt;a name="1. La elección del tema y del director"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="temadirector"&gt;&lt;/a&gt;1.    La elección del tema y del director&lt;/h3&gt;  &lt;h4&gt; 1.1. La elección del tema&lt;/h4&gt;   &lt;p&gt;La elección del tema de investigación constituye uno de los momentos centrales de un proceso de investigación, y no solamente su inicio cronológico. No suele ser conveniente precipitarse en la elección, pero tampoco es recomendable demorarse excesivamente en la etapa de elección de un tema. Muchas veces basta con poseer una idea general que irá perfilándose al trabajar sobre ella y contar con información adicional.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Para delimitar y elegir el tema de investigación deben tenerse en cuenta    estos aspectos:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;1. Procurar que el tema o problema elegido sea lo más limitado posible.    Muchas veces los grandes temas generales no pueden tomarse como temas de investigación    y plantear proyectos demasiado amplios puede equivaler a no realizar ninguno.    Cuanto más se restringe el campo mejor se trabaja y se va más    seguro. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;2. Es importante dilucidar si el tema elegido es una cuestión histórica    o, por el contrario, un problema que exige un tratamiento sistemático,    una tesis teórica. En casos excepcionales puede abordarse una cuestión    que exija únicamente especulación o reflexión personal,    pero hay que tener en cuenta que ésta exigirá una gran madurez    y un profundo estudio que el doctorando no siempre está en condiciones    de hacer. Una tesis teórica es una tesis que se propone afrontar un problema    abstracto que ha podido ser o no, objeto de otras reflexiones: la voluntad humana,    el concepto de libertad... En manos de un estudiante, con una experiencia científica    necesariamente limitada, estos temas sólo pueden llegar a resolverse    bien si se apoya esa especulación sobre uno o varios autores: la voluntad    humana en Kant, el concepto de libertad en...  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;3. Es muy importante elegir un tema de investigación acorde con la preparación    del doctorando y las posibilidades de trabajo. Entre ellas, es necesario destacar    la accesibilidad a las fuentes y bibliografía necesarias, la posibilidad    de contar con una adecuada dirección en el transcurso de la investigación,    el nivel de conocimientos previos que exige el tema elegido, los idiomas necesarios    para abordar el estudio con un rigor suficiente y el tiempo disponible. Es importante    tener en cuenta este aspecto porque existe, principalmente al comienzo de toda    actividad investigadora, un exceso de confianza en nuestras posibilidades reales.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;4. La investigación versa sobre un objeto reconocible y definido de    tal modo que también sea reconocible por los demás. Definir un    objeto significa definir las condiciones bajo las cuales podemos hablar, sobre    unas reglas que el doctorando establecerá (o que otros antes han establecido).    Elija el objeto o tema que elija, el doctorando tiene que dejar claros los criterios    por los que ha hecho la elección de ese objeto concreto en ese sentido    concreto y explicar por qué excluye otros. Los criterios han de ser razonables    y el sentido tiene que quedar bien definido.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;5. La investigación tiene que decir sobre este objeto cosas que todavía    no han sido dichas o bien revisar desde un punto de vista diferente las cosas    que ya han sido dichas.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;6. El tema elegido debe entrar en nuestra área de intereses teóricos.    Nuestro propio interés ayudará a realizar de un modo activo y    creador el trabajo de investigación propuesto. Es preciso advertir que    un trabajo de investigación requiere varios años de trabajo y    pasa siempre por altibajos de interés personal. La falta de interés    personal en la investigación es una carencia que acaba apareciendo y    puede hacer fracasar el trabajo.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;7. La elección del tema de investigación está relacionado    con la necesidad de formularlo explícitamente, aun cuando sea de modo    provisional. Como paso previo a la formulación del tema de investigación    puede ser muy interesante anotar todas las posibles formulaciones del tema elegido,    así como las ideas relacionadas. (Para la elaboración de esta    sección he seguido la información facilitada por I. Izuzquiza,    &lt;i&gt;Guía para el estudio de la filosofía. Referencias y métodos&lt;/i&gt;,    Anthropos, 1994, Barcelona, 258-260 y U. Eco, &lt;i&gt;Cómo se hace una tesis&lt;/i&gt;,    Gedisa, Barcelona, 2001, 25-68).  &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; 1.2. La elección del director&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Para quien se inicia en la vida académica profesional es importante    la calidad de su relación —la cohesión efectiva y afectiva—    con quien dirija su tesis de doctorado. Esa relación tendrá una    influencia decisiva sobre el resultado del trabajo y muchas veces tendrá    también importancia para toda la vida, no sólo en el ámbito    profesional, sino incluso en el personal. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Este tipo de relaciones han de estar presididas por dos criterios, que impregnan    toda la vida académica. Se trata de los criterios de libertad y verdad.    El primero radica en el carácter totalmente voluntario por ambas partes    de su relación doctoral. Tanto su recíproca aceptación,    como la definición del tema o la metodología que vayan a emplear,    han de quedar siempre abiertas a ulterior revisión dentro de los plazos    que hayan convenido. Quien inicia una tesis ha de sentirse siempre libre para    cambiar de director, de Departamento o de Universidad. En este sentido resulta    muy práctico tematizar periódicamente —por ejemplo, al comenzar    o terminar cada trimestre— el marco efectivo de la relación, los    objetivos concretos acordados y el calendario previsto para su ejecución,    así como las futuras expectativas profesionales a medio o largo plazo,    de forma que ninguna de las dos partes pueda sentirse nunca defraudada o engañada.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Quizá la idea más importante para enfocar bien esa relación es advertir que no se trata de una relación de igual a igual. No es una relación simétrica, sino que se parece más a la filiación que a la amistad. A lo largo de todo el proceso que lleva hasta la finalización de la tesis doctoral debe preservarse esa desigualdad, que por supuesto no excluye ni la total confianza ni la disparidad de criterios o de pareceres en muchas cuestiones. Cuando la diferencia de edad es importante quizá resulta más fácil mantener esa desigualdad y el esfuerzo del doctorando ha de concentrarse más bien en hacerse a la manera de ser de quien le dirige. Cuando no hay tal diferencia de edad, quien hace la tesis quizá deberá poner un poco más de esfuerzo en reconocer a la otra persona como aquella que libremente ha elegido para que le guíe en ese tramo del inicio de su vida profesional. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El segundo criterio, el criterio de verdad y trasparencia, lleva a eliminar    toda apariencia de diplomacia en esas relaciones. Por una parte, obliga al director    a decir abiertamente siempre todo lo que estime conveniente y a corregir cuantas    veces haga falta un mismo defecto. Es de gran importancia que el director exija,    pues de la calidad de la tesis pende toda la futura vida académica del    doctorando. De otra parte, obliga a su vez al doctorando a advertir lealmente    al director de la tesis los errores en que —al menos a su juicio—    éste incurra. Para todo ello es necesario acordar un sistema de seguimiento,    una conversación periódica debidamente preparada por ambas partes,    en la que el doctorando pueda dar noticia con sencillez del trabajo realizado    y de sus desfallecimientos o de las dificultades con las que ha tropezado.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esas entrevistas periódicas constituyen un elemento esencial en la relación doctoral. En muchos casos no sólo se abordarán en ellas las cuestiones estrictamente académicas de la tesis, sino también aquellas otras profesionales y personales de más largo alance. Por esta razón, en esas conversaciones de asesoramiento el director ha de aspirar a "crear un espacio en que la otra persona no solamente sea libre para hablar sino que además sea capaz de ganar una visión más clara de sí misma" (R. Guardini, &lt;i&gt;Apuntes para una autobiografía&lt;/i&gt;, Encuentro, Madrid, 1992, 162). &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En muchos casos resulta preferible una "&lt;em&gt;short therapy&lt;/em&gt;" —una    conversación semanal o quincenal de media hora— a largas conversaciones    de varias horas cada dos o tres meses. Ni la confianza puede forzarse, ni deben    exagerarse los efectos prácticos de cada conversación.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nunca se insistirá lo suficiente en el modelo socrático del asesoramiento,    al menos en filosofía: lo más importante no son las soluciones,    los contenidos, las respuestas concretas, sino más bien el método,    las preguntas, los procedimientos, la dimensión vital del filosofar.    El asesor o director del trabajo de investigación no ha de pretender    imponer sus puntos de vista, sino como la comadrona socrática aspira    solamente a ayudar a que la persona asesorada dé a luz —no de ordinario    sin penoso esfuerzo— a su propio pensamiento. A través de las sucesivas    conversaciones el doctorando irá aprendiendo a cómo dialogar,    e irá progresando en la identificación de los hábitos intelectuales    que ha de ganar y en la comprensión de su área de investigación.    La finalidad de estas entrevistas es también la de asegurar el ritmo    de trabajo de la tesis, el no atascarse en pozos sin fondo. Para cada entrevista    habrá que entregar las quince o veinte páginas que hayamos conseguido    escribir en ese espacio de tiempo. Será útil imprimir el texto    en papel sucio, pero leído y correguido manualmente después de    haberlo impreso. Antes de concluir cada entrevista convendrá, si es posible,    concretar el día y la hora en que tendrá lugar la siguiente y,    en su caso, el trabajo escrito que habrá de entregar en ese plazo el    doctorando.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para el feliz desarrollo del trabajo cooperativo que es una tesis doctoral    hace falta una cierta empatía entre quien escribe su tesis y quien la    dirige, unas "buenas vibraciones" que sin necesidad de palabras crecen en el    marco de ese diálogo enriquecedor (Cfr. J. Nubiola, &lt;i&gt;El taller de la    filosofía&lt;/i&gt;, Eunsa, Pamplona, 1999, 196-204).  &lt;/p&gt;&lt;h3&gt; &lt;a name="2. Primeros pasos"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="primerospasos"&gt;&lt;/a&gt;2. Primeros pasos&lt;/h3&gt; &lt;p&gt;Desde el principio, quien comienza una tesis ha de tener clara la forma final    que va a tener el producto que está escribiendo, el volumen encuadernado    que leerá el tribunal y el libro que ha de ver la luz pocos meses después    en una colección especializada de monografías. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Adoptar este punto de vista lleva desde un principio a precisar cuántas páginas va a tener la tesis que se comienza a escribir, y por tanto cuántas páginas se asignan a cada capítulo, y el número de palabras que van a tener las páginas por término medio. Esta sencilla formulación plantea con claridad las decisiones más importantes respecto de la tesis que vamos a acometer. La primera es la de la extensión total de la tesis en número de páginas y de palabras. Aunque pueda parecer dogmático, una tesis doctoral no debe tener más de cuatrocientas o quinientas páginas, y por tanto no debe sobrepasar las ciento veinte mil o cuando más las ciento cincuenta mil palabras. Todo lo que supere esa cantidad es exceso y se pagará caro a la hora de publicarla y a la hora de encontrar lectores. En el Departamento de Filosofía de la Universidad de Harvard no se aceptan tesis de más de setenta y cinco mil palabras. La tradición española, quizás en parte por influencia de la tesis de habilitación francesa que es algo bien distinto, ha llevado a un crecimiento desmesurado de las tesis en las últimas décadas. Cuando a veces uno se tropieza con tesis doctorales de setecientas páginas o más, de varios volúmenes, que nunca llegarán a la imprenta a causa de su tamaño descomunal, siempre lamenta que nadie hubiera dado a esas personas que tanto esfuerzo han invertido en esa tarea unos límites tan claros como los que aquí se indican. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Precisar el número total de páginas y de palabras lleva como    consecuencia a definir con la misma precisión el número de capítulos    y la extensión de cada uno de ellos y el concreto &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#4.2.%20El%20formato"&gt;formato    de página que se va a emplear&lt;/a&gt;. El caballo de carreras necesita de    riendas y estribos que, aunque parecen limitar su creatividad, hacen posible    que gane la carrera. Esto mismo son las limitaciones de extensión —además    de las del tiempo que disponemos para la investigación— que llevan    a encorsetar un tema, o mejor, a ajustarlo a las prácticas comunicativas    aceptables en nuestra comunidad universitaria contemporánea. Interés    particular tiene el elegir desde un principio el formato final que tendrá    la tesis, esto es, precisar desde un principio y escribir ya desde el primer    borrador en el formato (caja, interlineado, cabecera y notas a pie de página,    tipo de letra en el cuerpo y en las notas, etc.) que será el definitivo.    Eso permite que el autor y el director de la investigación tengan desde    el principio ante sus ojos el borrador de la tesis con la misma apariencia que    tendrá en su momento el texto definitivo ante el tribunal. Esto ahorra    muchos disgustos y muchas sorpresas de última hora. Los avances en los    programas informáticos de procesamiento de textos facilitan también    mucho todo este trabajo a quien se tome la molestia de enterarse un poco.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Diseñar un proyecto de investigación doctoral no es tarea sencilla.    De ordinario hace falta la intervención decisiva del director para eliminar    capítulos, podar avenidas secundarias, de forma que el trabajo esté    bien centrado en torno a un tema y tenga al mismo tiempo todos los elementos    relevantes y, si es posible, sólo los elementos relevantes, y estos trabados    de un modo coherente y persuasivo. Durante el desarrollo de la investigación,    será preciso ir evaluando periódicamente el proyecto inicialmente    diseñado para irlo ajustanto con una cierta flexibilidad a los resultados    mismos de la investigación, o a otras circunstancias profesionales o    ambientales que pueden, a fin de cuentas, resultar decisivas para la obtención    del puesto profesional al que se aspira (S. M. Lanyon, "How to Design a Dissertation    Project", &lt;i&gt;Bioscience&lt;/i&gt; 45, 1995, 42). En muchos casos, conforme se    avanza en la comprensión de un problema y de su complejidad se descubre    con claridad que algunas secciones de la tesis que inicialmente parecían    necesarias, resultan ahora claramente superfluas. No hay que tener reparo en    eliminarlas, aunque hayamos invertido muchas horas en ellas. Servirán    más adelante para artículos especializados o para otros trabajos.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En este proceso de definición de un proyecto doctoral resulta decisivo    —siguiendo el consejo de Watson (Cfr. R. A. Watson, &lt;i&gt;Writing Philosophy.    A Guide to Professional Writing and Publishing&lt;/i&gt;, Southern Illinois University    Press, Carbondale, IL, 1992, 18-19)— que el estudiante escriba antes de    nada la introducción de su tesis, todas las veces que haga falta hasta    que se aclaren tanto él como su director y se pongan de acuerdo acerca    de la tesis concreta que quiere escribir (Cfr. J. Nubiola, &lt;i&gt;El taller de la    filosofía&lt;/i&gt;, Eunsa, Pamplona, 1999, 164-167).  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a name="2.1. La introducción de la tesis"&gt;&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; &lt;a name="introtesis"&gt;&lt;/a&gt;2.1. La introducción de la tesis&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Empezar escribiendo la introducción —que una vez terminada la    tesis cambiará por supuesto sustancialmente— facilita mucho el    meterse en el problema de la tesis. Si uno no está seguro sobre la organización    de los capítulos y su contenido, el escribir la introducción le    ayudará mucho a aclararse. Una buena introducción tendrá    de ordinario entre tres y ocho folios y abordará por este orden aproximado    los siguientes puntos:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;1. Enunciado del objetivo del trabajo y breve descripción del &lt;i&gt;status    questionis&lt;/i&gt;. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;2. Conexión biográfica (por qué interesa al autor) e interés    objetivo del tema. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;3. Metodología empleada y lógica interna de la investigación.  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;4. Descripción de su articulación en capítulos, del contenido    de cada uno de ellos y de la conclusión central alcanzada ("la tesis    de la tesis"). &lt;/p&gt; &lt;p&gt;5. Agradecimientos, cuya redacción puede dejarse para cuando se termine    efectivamente la tesis. &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Una de las razones para comenzar la tesis escribiendo la introducción es que uno puede descubrir entonces que no tiene realmente un proyecto de investigación y eso es importante descubrirlo cuanto antes (Cfr. R. A. Watson, &lt;i&gt;Writing Philosophy. A Guide to Professional Writing and Publishing&lt;/i&gt;, Southern Illinois University Press, Carbondale, IL, 1992, 18-19).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Además de esta definición objetiva, esto es, del objeto de la investigación, hace falta en esos primeros momentos acordar con el director del trabajo una planificación temporal, un calendario de trabajo en fases, distribuida en meses y años, en el que se tengan en cuenta los espacios de tiempo dedicados a los cursos de doctorado, las tareas de colaboración en la docencia que en su caso puedan asignarle, las estancias en otras Universidades o centros de investigación que parezca razonable, en resumen, el tiempo que puede y debe dedicar al trabajo de investigación doctoral para que este culmine en un tiempo razonable en la defensa de la tesis ante el tribunal y en su publicación. En este sentido, lo razonable es que una persona que inicia el doctorado en filosofía con una dedicación completa a esa tarea termine en dos años los cursos de doctorado en los que haya llevado a cabo la investigación básica que su proyecto requiera y dedique otros dos años a escribir y completar la tesis. Habrá casos excepcionales en un sentido o en otro, pero si se ha definido bien el proyecto, se han establecido los límites de extensión de cada capítulo tal como más arriba se recomienda y se ha previsto un sistema de revisión periódica semanal o quincenal del trabajo realizado, la mayor parte de los doctorandos alcanzarán sin nerviosismos ni tensiones ese objetivo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un estudiante de doctorado ha de estar entusiasmado y orgulloso de su proyecto de investigación doctoral. Si en algún caso no fuera así es preciso trabajar el proyecto mucho más a fondo hasta que el investigador se persuada de su decisiva importancia para la historia de la humanidad. Si no lo consigue, es mejor cambiar de tema o dejarlo estar. Como describe magistralmente Umberto Eco, al menos uno ha de estar orgulloso de ser la persona que más sabe en toda la historia de la humanidad hasta el momento sobre ese asunto bien concreto que a uno le ocupa (Cfr. U. Eco, &lt;i&gt;Cómo se hace una tesis&lt;/i&gt;, Gedisa, Barcelona, 2001, 219-220). ( Cfr. J. Nubiola, &lt;i&gt;El taller de la filosofía&lt;/i&gt;, Eunsa, Pamplona, 1999, 167-169). &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; &lt;a name="2.2. La búsqueda del material: las fuentes"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="fuentes"&gt;&lt;/a&gt;2.2.    La búsqueda del material: las fuentes&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;"Las fuentes son los documentos que aportan información para el estudio    de una materia. Pueden ser muy variadas; por ejemplo las actas de un congreso    o de una institución oficial, manuscritos, obras originales, publicaciones    periódicas, libros, folletos, informes científicos, y técnicos    y otras. Pueden ser de primera o de segunda mano. (...) Son fuentes primarias    [primera mano] las totalmente originales; suelen considerarse originales documentos    como los libros, las publicaciones periódicas, los informes científicos    y técnicos, los programas de investigación, las actas de congresos,    y otros semejantes, siempre que contengan información de primera mano.    Este concepto es, con todo, algo complejo; por ejemplo, una autobiografía    puede ser una fuente de primera mano, pero no lo será una biografía    escrita por una persona que ni siquiera haya convivido con el autor ni coetánea    ni coterráneamente. Las fuentes de primera mano de una biografía    serán precisamente las fuentes de primera mano (los documentos, cartas,    publicaciones periódicas y otros) que el autor de la biografía    haya manejado. En relación con una obra traducida, es de primera mano    la obra original en el idioma extranjero; la traducción es una fuente    de segunda mano: nada ni nadie nos garantiza, a priori, que el traductor no    traiciona el pensamiento del autor. Las obras de recopilación de documentos    son asimismo fuentes de segunda mano; son de primera mano los documentos mismos,    ya que en la reproducción pueden haberse cometido errores. Suelen considerarse    fuentes de segunda mano los boletines de resúmenes, las bibliografías    y en general las obras de referencia como los diccionarios y las enciclopédias,    repertorios, directorios, anuarios. Son documentos que se pueden manejar en    la investigación y en la escritura del trabajo, pero, siempre que se    pueda presentar duda en relación con un dato, se debe hacer el esfuerzo    de acceder a las fuentes de primera mano. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;El autor de un trabajo de investigación está obligado a trabajar con fuentes de primera mano, para lo cual muchas veces deberá invertir muchas horas en investigar dónde se hallan estas y en tratar de verlas y valorarlas por sí mismo. Sin embargo, alguna vez será ciertamente difícil acceder a la fuente de primera mano, y en ese caso será lícito que el autor recurra a fuentes de segunda mano, a fuentes derivadas. Por ejemplo, si hacemos una cita de un texto de un autor, la fuente original es en principio, la propia obra, que es de donde debe tomarse ese texto que necesitamos citar. Suponiendo que el acceso a esa obra es imposible o muy difícil, se puede citar a través de una cita hecha anteriormente por otro autor. La mención de la fuente debe hacer constar al autor de la obra, pero también al citador intermedio, que es la fuente de segunda mano que hemos utilizado. En los casos de documentos desaparecidos o de los que solo existe un ejemplar difícil de ver, algunos autores de reconocido prestigio que los reproduzcan pueden convertirse, en la práctica, en fuentes de primera mano para aquel tema concreto" (J. Martínez de Sousa, &lt;i&gt;Manual de estilo de la lengua española&lt;/i&gt;, Trea, Gijón, 2000, 55-56). &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; &lt;a name="2.3. La investigación exploratoria"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="exploratoria"&gt;&lt;/a&gt;2.3.    La investigación exploratoria&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Ya hemos visto cómo nuestra investigación ha de contar con unas    fuentes en las que apoyaremos nuestra tesis. Ahora la cuestión es qué    proceso debemos seguir en la investigación de esas fuentes. El camino    lógico para aprender sobre un nuevo tema es comenzar con la información    general y continuar hacia la específica. El primer paso nos lo ofrecen    las enciclopedias, diccionarios o textos base. En ellas aprenderemos a interpretar    el vocabulario relacionado con nuestro tema, a descubrir la historia del problema    y a encontrar las primeras claves o hilos por los que deberemos continuar nuestra    investigación. El segundo paso lo encontraremos en las bases de datos,    los archivos, los catálogos, los repertorios bibliográficos y    las monografías. En tercer lugar llegaremos a los artículos de    revistas de investigación y por último, si hay oportunidad realizaremos    una investigación a tavés de conversaciones, cartas. Después    tendremos ya nuestras propias notas o intuiciones y conclusiones. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;¿Cómo se hace una búsqueda preliminar en una biblioteca? El catálogo de la biblioteca ofrece algunas facilidades para buscar aquello cuya existencia todavía se ignora. La primera es, naturalmente, la búsqueda por materias y por autores. Es preciso estudiar el funcionamiento de la biblioteca y del catálogo para hacer una búsqueda eficiente. Habrá que tener en cuenta si la biblioteca tiene dos catálogos, uno antiguo (con los libros adquiridos hasta una determinada fecha) y otro nuevo; así como la elección de las palabras que utilizamos en la búsqueda. Esto puede ser de especial relevancia en la búsqueda por autores. Por ejemplo, si buscamos la bibliografía de un autor como Eugenio d'Ors, para estar seguros del resultado tendremos que buscar siempre con el término "Ors" y con "d'Ors". No es nunca una pérdida dedicar un poco de tiempo a aprender el programa informático de búsquedas. En caso de duda siempre se puede pedir ayuda al bibliotecario. &lt;/p&gt;&lt;h3&gt; &lt;a name="3. Organización de los materiales"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="organizacionmateriales"&gt;&lt;/a&gt;3.    Organización de los materiales&lt;/h3&gt; &lt;p&gt;Cómo y dónde guardar o almacenar los documentos, fotocopias,    archivos... que va generando nuestra investigación es una cuestión    determinante en la elaboración de un artículo o monografía    y más aún en la elaboración de una tesis doctoral. En este    apartado se proponen algunas sugerencias útiles tanto para la organización    de los materiales en nuestro ordenador, como en el lugar de trabajo. &lt;/p&gt; &lt;h4&gt; 3.1. Cómo organizar la información en el ordenador&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Para la elaboración de una tesis o de un trabajo de cierta extensión    es recomendable el uso de un documento distinto para cada una de las secciones.    Es decir, un documento para la portada, otro para la tabla de abreviaturas,    otro para la introducción y así sucesivamente. El trabajo con    documentos separados permite "movernos" con más rapidez y comodidad.    De lo contrario, escribir el último capítulo o las conclusiones    "arrastrando" las 400 páginas anteriores, puede convertirse en una tarea    lenta y llena de riesgos. Gracias a las posibilidades de los procesadores de    textos no hay ningún problema para repaginar en el último momento    cada documento permitiendo así una paginación continua. Otra de    las ventajas de la redacción en documentos separados es la numeración    de las notas. Con documentos separadados conseguimos que cada capítulo    o sección del trabajo empiece por la nota número uno, evitando    así encontrarnos en el final del último capítulo con una    nota, por ejemplo, número 1357. Esta elección permite también    poner diferentes encabezados a la página par e impar de cada sección.    (En la página par escribiremos el título de la tesis doctoral    o trabajo y en el de la página impar escribiremos el de la sección    o capítulo en el que nos encontramos).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es indispensable, cuando se trabaja con el ordenador, ser muy precavido con    la seguridad. No sólo con los posibles virus, sino también con    la posibilidad de que nos roben el ordenador, nos encontremos en medio de una    catástrofe natural o tengamos un accidente y se rompa el ordenador. Para    evitar estos problemas es imprescindible hacer copias de seguridad diarias en    discos. Si a la hora de imprimir nuestro trabajo no disponemos de una conexión    directa desde nuestro ordenador a la impresora y tenemos que grabar el documento    en un disco e imprimirlo desde otro ordenador, utilizaremos siempre un disco    preparado para esa función —disco de transporte—, sin confundirlo    nunca con el disco que nos sirvió para hacer la copia de seguridad.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es necesario emplear siempre máquinas, discos, etc., de calidad y en buen estado, es decir, que no sean viejos. En segundo lugar, hay que tener siempre al menos una copia de seguridad de todo lo que uno ha escrito y almacenarla en un lugar distinto, es decir, otro edificio, al de aquel donde tengamos nuestro ordenador. No sólo hay que pensar en terremotos e incendios, sino también en sucesos de menor envergadura, pero de consecuencias igualmente catastróficas para nuestro trabajo como pudieran ser un escape de agua o el robo del ordenador. Para mí la mejor experiencia ha sido, por una parte, la de copiar todo el contenido de mi ordenador personal una vez al mes, y por otra al finalizar cada jornada de trabajo de investigación, imprimir en papel el texto escrito en ese día y copiar en un disco, el trabajo realizado en ese día. Al guardar el trabajo del día en ese disco de transporte no reemplazo el documento más antiguo por el nuevo, sino que deposito el viejo en la papelera. Hay personas que vacían la papelera de su pantalla cada diez minutos. Es un error, es pasar por alto la valiosa experiencia de cuántas veces en nuestra vida hemos tenido que recuperar de la papelera, o incluso del cubo de basura, documentos que hemos tirado inadvertidamente o sin caer en la cuenta de que luego los podíamos volver a necesitar. (Cfr. J. Nubiola, &lt;i&gt;El taller de la filosofía&lt;/i&gt;, Eunsa, Pamplona, 1999, 122-123). &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; 3.2. Cómo organizar la información en la mesa o el lugar de    trabajo&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;"En la vida real de quien se dedica a escribir la ordenación en el espacio    es casi tan importante o más que la ordenación en el tiempo. La    idea más importante al respecto es descubrir que la finalidad de la ordenación    es el completar la memoria: "El orden es el que alivia a la memoria" (Diderot,    &lt;i&gt;Oeuvres Complètes&lt;/i&gt;, Hermann, Paris, 1995, VII, 29). Una manera    muy gráfica de comprender la importancia del orden es asomarse al modelo    de ordenación que suele emplearse en una cocina, con su &lt;i&gt;office&lt;/i&gt;    y su despensa: una ama de casa —¡o un cocinero!— sabe perfectamente    dónde tiene todo, aunque no estudie nunca su cocina ni lleve un fichero    de los alimentos que guarda en su despensa, pero sí tiene algunos libros    o colecciones de recetas, y lleva la contabilidad por pequeña que sea;    todos los días limpia un poco, pero de cuando en cuando dedica un tiempo    a la limpieza y a la ordenación a fondo. Lo mismo ocurre en el taller    del escritor. O incluso extendiendo —al estilo de Wittgenstein—    la comparación cada cocina es distinta, pero todas tienen un aire parecido,    depende del tamaño de la familia, de sus gustos, o de que se trate de    un hotel o de un hospital; incluso las cocinas se parecen mucho en Occidente    entre un país y otro, aunque siempre haya características locales    como los alimentos y condimentos típicos del país. Hay cosas de    empleo diario y oras cosas que se emplean una vez al año, o muy de tarde    en tarde. La analogía da mucho de sí, pero el propósito    principal es el de persuadir de que para ordenar el lugar del trabajo es imprescindible    &lt;i&gt;huir de la complicación&lt;/i&gt;. Nadie diría que la cocina de su    casa es complicada, pues hasta somos capaces de encontrar a ciegas lo que buscamos,    pero a nadie se le oculta que una cocina entraña cierta complejidad para    quien se asoma por primera vez y que por supuesto con una cocina desordenada    y sucia no se puede vivir. Lo mismo ocurre con el taller de la escritura (J.    Nubiola, &lt;i&gt;El taller de la filosofía&lt;/i&gt;, Eunsa, Pamplona, 1999, 170-171).  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las carpetas colgantes: para ordenar los materiales tales como fotocopias, apuntes, notas... que recopilamos a lo largo de la investigación recomiendo el uso de archivadores con carpetas colgantes. La recomendación de las carpetas colgantes tiene su razón en una cuestión física. Amontonar los papeles unos sobre otros supone una dificultad de acceso a los papeles que se encuentran en la base del montón. Es imprescindible un orden para los documentos, pero del mismo modo que es imprescindible poder disponer de ellos en poco tiempo y con poco esfuerzo. Es muy útil en el comienzo de la investigación guardar las fotocopias o documentos en carpetas que se correspondan con los distintos capítulos. A medida que se va concretando la investigación dividiremos el material de esa carpeta en las distintas unidades temáticas de las que traten cada una de las partes de cada capítulo (y así sucesivamente). &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las carpetas de anillas: otra de las formas para organizar los materiales recogidos, que no corresponden exactamente a ninguno de los capítulos y que son más bien documentos básicos con información general, es en una carpeta de anillas con separadores con las letras del abecedario. En ella se van archivando, de acuerdo con la letra adecuada, las fotocopias sobre personajes, definiciones, mapas, direcciones... que vayamos acumulando. Es importante acertar con la letra en la que se ordenan los documentos. Aquí la regla es la misma que en las carpetas colgantes, el orden debe estar acompañado de la facilidad para encontrar y acceder a lo que buscamos. Es imprescindible en la recolección de materiales, fundamentalmente cuando se trata de fotocopias de artículos, pasajes de algún libro... escribir en el mismo momento en que se hace la copia, la referencia completa del documento (autor, título, editorial, ciudad, año y página). Entra dentro de lo posible que en el momento de necesitar la referencia, el libro consultado y fotocopiado se haya perdido, no esté disponible, o sin más, perdamos una tarde intentando encontrar el párrafo fotocopiado dos años antes. Tomando la referencia completa en el momento evitamos estas pérdidas de tiempo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Frente a la manera tradicional en que se recogían párrafos, ideas y pasajes que luego podían citarse en las tesis doctorales, me refiero a las fichas, recomiendo las fotocopias. La facilidad con la que hoy día puede accederse a las fotocopiadoras evita el trabajo de copiar lo que nos interesa y el riesgo de caer en el plagio o parafrasear al autor del que hemos tomado la idea. La fotocopia evita este tipo de riesgos en el momento de ser utilizada. Una ficha escrita por nosotros, con el tiempo, podría resultarnos dudosa en este aspecto: transcurridos unos meses o años podemos no estar seguros de si la ficha copiada a mano responde a una cita literal o más bien a una idea parafraseada. En este punto, la técnica sustituye de manera muy útil al trabajo manual. Este sistema de fotocopias sustituye también, de acuerdo a mi experiencia, el uso de bases de datos en el ordenador. En mi opinión los documentos recogidos tienen que estar a la vista, disponibles en papel para poder ser manejados. Es cierto que las bases de datos informatizadas también pueden imprimirse, pero esto no hace más que duplicar el trabajo que lleva hacer una fotocopia. Además es muy posible que en algunos casos no nos interese un solo párrafo o una sola línea, sino una argumentación de uno o varios folios. En estos casos, la diferencia entre fotocopiar y copiar a mano o en el ordenador se hace evidente por sí sola. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La libreta de notas: otro de los instrumentos útiles para el investigador es una libreta de notas. Una libreta manejable que acompañará siempre al investigador. Con ella se hace algo así como un diario de investigador en el que puede escribirse desde nuestra primera reacción a una conferencia, una película o a la lectura de una novela hasta las anotaciones tras un viaje o una entrevista. Incluso recomiendo escribir aquellas palabras, ideas o frases que no se quieren olvidar, y que una vez pensadas y desarrolladas se ordenarán en las carpetas colgantes o en la carpeta de anillas, e incluso serán utilizadas en la redacción del trabajo.&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;h3&gt; &lt;a name="4. Comenzar a escribir"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="comenzarescribir"&gt;&lt;/a&gt;4. Comenzar    a escribir&lt;/h3&gt; &lt;div align="justify"&gt; &lt;p&gt;Lo importante es no dejarse intimidar por la perspectiva de escribir cuatrocientas      páginas y seguir el consejo de Descartes para resolver los problemas:      desmenuzarlos en partes y proceder en consecuencia. Una vez definida el área      de investigación, el director de tesis y el problema que queremos afrontar      hay que elegir un buen título provisional, si hace falta con un subtítulo      que especifique el punto de vista o el autor sobre el que versa principalmente      el trabajo, y enseguida ponerse a trocear la tesis en partes, esto es, a pergeñar      el índice de la tesis. &lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;p&gt;¿Hace falta estar mucho tiempo investigando para ponerse a escribir?    Pues depende. Yo comencé a escribir mi tesis desde el primer día    así me fui aclarando yo, y así suelo recomerdar hacerlo. Se trata    de acompasar la lectura de los textos de otros, la investigación con    la escritura del texto propio que confiere sentido a las lecturas" (Cfr. J.    Nubiola, &lt;i&gt;El taller de la filosofía&lt;/i&gt;, Eunsa, Pamplona, 1999, 166    y 176).  &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; &lt;a name="4.1. La estructura de una tesis"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="estructura"&gt;&lt;/a&gt;4.1.    La estructura de una tesis&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Una tesis doctoral tendrá habitualmente la siguiente estructura: la    portada con el nombre de la universidad, facultad o escuela y departamento en    el que se ha realizado la investigación, el título y el subtítulo    si lo tiene, el nombre del autor, el nombre del director de la tesis (Tesis    dirigida por el Prof. Dr. ...) y la ciudad y fecha de la edición; un    índice general del contenido, una tabla de abreviaturas; &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#2.1.+La+introducci%F3n+de+la+tesis"&gt;una    introducción&lt;/a&gt;; el texto: tres partes, entre cuatro y seis capítulos,    las conclusiones; la bibliografía y en algunos casos un apéndice    documental. Cada una de estas partes serán consideradas las secciones    de una tesis. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;El índice general: En el índice deben figurar todas las partes    de una tesis, los capítulos, subcapítulos o apartados, conclusiones    y bibliografía... con la misma numeración, las mismas páginas    y las mismas palabras. Esto que parece una perogrullada es bien importante.    Antes de entregar la tesis para la encuadernación habrá que prestar    una atención especial a estos detalles. No es extraño que en el    transcurso de la investigación hayamos modificado alguna de las secciones    o cambiado alguno de los títulos. Ni que decir tiene que la numeración    de las páginas en el índice habrá que dejarla para el último    momento, cuando ya no se tenga que escribir una palabra más. El índice    se coloca después de la portada. Es lo primero que el lector debe encontrar,    pues su función es servir de guía para localizar con rapidez cada    parte. La organización del índice debe reflejar la del texto incluso    en sentido espacial. Es decir, deben utilizarse márgenes distintos para    cada división. El aspecto de un índice, la proporción que    guardan las partes y capítulos da también una pista de la proporción    y armonía que guardan las partes de la tesis entre sí y la tesis    misma.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La tabla de abreviaturas: en la tabla de abreviaturas se ordenan las abreviaturas utilizadas en la tesis, generalmente se referirán a títulos de libros, revistas, archivos documentales o fuentes utilizadas con frecuencia. (No es necesario incluir en esta tabla las abreviaturas como Cfr., s.a...). Para la elaboración de la tabla de abreviaturas pueden tenerse en cuenta estos consejos: En primer lugar, utilizar sólo las necesarias. En segundo lugar, utilizar las formas abreviadas que ya se utilizan en la comunidad de investigación a la que pertenecemos. Es decir, seguir en la medida de lo posible las abreviaturas que han utilizado los que han escrito sobre ese tema o autor antes que nosotros, y en el caso de que haya que inventar alguna, seguir los criterios utilizados en las otras (no se abrevian los artículos y preposiciones de los títulos). Tercero, la tabla de abreviaturas se ordena por el orden alfabético de las abreviaturas. Y por último, definir las abreviaturas desde el principio. Si sabemos ya cómo abreviaremos los títulos más citados podremos ir redactando la tesis en lo que hemos llamado texto final. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las conclusiones: Las conclusiones de una tesis pueden hacerse de muchas maneras. En este curso se recomienda que consistan en un resumen y síntesis de las conclusiones alcanzadas en cada capítulo y en una valoración de éstas de acuerdo con el &lt;i&gt;status questionis&lt;/i&gt; del tema. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La bibliografía: La bibliografía consiste en el listado de las obras consultadas y expresamente citadas a lo largo de la tesis. Antes del listado se puede indicar una breve descrición de los criterios utlizados para componerla, como es por ejemplo, la distinción entre obras del autor (bibliografía primaria) y obras sobre el autor (bibliografía secundaria). En el listado bibliográfico, el doctorando muestra la familiaridad y el conocimiento que tiene del tema investigado. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La bibliografía se ordena por orden alfábetico de los apellidos. Los títulos nobiliarios como "von", "de" no forman parte del apellido, mientras que sí pueden hacerlo las "d" con apóstrofe como puede ser el caso de d'Ors. En cualquier caso, hay que adoptar un criterio y utlizarlo en toda la lista. En el caso de los autores antiguos será suficiente ordenarlos por el nombre con el que se reconocen: Platón, por ejemplo. Es necesario decidir también si pondremos uno o dos apellidos en el autor, así como si pondremos la incial de su nombre de pila o el nombre completo. Recomiendo el uso de un sólo apellido, menos cuando se trata de apellidos que puedan llevar a confusión como Fernández en castellano o James en inglés; y escribir sólo la inicial del nombre. En ocasiones no resulta fácil encontrar el nombre del autor. Si se han citado varias obras de un mismo autor se ordenarán de menos a más recientes (de acuerdo con el año de publicación). No es necesario escribir de nuevo el apellido y el nombre cuando se citan varias obras, bastará con ponerlo en la primera referencia y luego un guión largo. Cuando la obra que queremos ordenar está escrita por varios autores es suficiente ponerla una vez, en el lugar que le corresponde al primero de los autores. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para escribir la tesis desde el principio con el texto final es preciso, además de procurar escribir con todos los detalles (las notas a pie de página y sus referencias completas...), definir la presentación de la tesis (el aspecto de cada página), el sistema de citas o referencias que vamos a utilizar para citar las fuentes consultadas y algunos otros criterios como el uso de los números romanos o la utilización de mayúsculas para algunos términos... Una vez definidos todos estos parámetros los utilizaremos a lo largo del tiempo que ocupe nuestra investigación y redacción de la tesis como el modelo que consultaremos y seguiremos siempre en el día a día. Es un buen comienzo dedicar una o dos semanas a pensar en estos aspectos, antes de ponernos a escribir la tesis, redactar un documento e imprimirlo y tenerlo siempre a mano. Este documento será como el mapa de carreteras o de caminos que lleva siempre el que ha de emprender un largo viaje y no está seguro de por dónde habrá de dirigirse. En los apartados siguientes se propone un modelo posible para definir todos estos criterios. &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; &lt;a name="4.2. El formato"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="formato"&gt;&lt;/a&gt;4.2. El formato&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Para definir la presentación final o el aspecto de las páginas    que tendrá nuestra tesis tenemos que definir lo que en el procesador    de textos de un ordenador se llama el formato. El objetivo de este apartado    es orientar acerca de las medidas que ha de tener la caja del texto, el espaciado    entre párrafos, el interlineado, la fuente y el tamaño de la letra,    etc. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Un modelo posible con el programa Microsoft Word:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para configurar los márgenes de la caja en el menú &lt;i&gt;Archivo&lt;/i&gt;    se selecciona la opción &lt;i&gt;Configurar página&lt;/i&gt; y se escriben    las siguientes medidas:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la pestaña Márgenes:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Superior: 6 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Inferior: 6 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Interior: 4,5 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Exterior: 4,5 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Encuadernación: 0 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Desde el borde  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Encabezado: 5 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pie de página: 1 cm&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Aplicar a: Todo el documento&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Señalar con un aspa el cuadro de Márgenes simétricos.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la pestaña Tamaño de papel: asegurarse de que esté la medida de A4. &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la pestaña Diseño de página:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Seleccionar en Empezar sección: Página impar  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Señalar con un aspa en el recuadro de Encabezados y pies de página:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pares e impares diferentes  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Primera página diferente  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Seleccionar en Alineación vertical: Superior  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Seleccionar en Aplicar a: Todo el documento&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hacer clic en Aceptar.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para configurar los párrafos y la fuente en el menu &lt;i&gt;Formato&lt;/i&gt; seleccionar  &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la opción &lt;i&gt;Fuente&lt;/i&gt;:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Times New Roman  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tamaño: 12  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hacer clic en Aceptar.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la opcción &lt;i&gt;Párrafo&lt;/i&gt;:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la pestaña Sangría y espacio:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Seleccionar Alineación: Justificada  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nivel del esquema: Texto independiente&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Escribir estas medidas en Sangría:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Izquierda: 0 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Derecha: 0 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Especial: Primera línea  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En: 1 cm&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Escribir estas medidas en Espaciado:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Anterior: 6 pto  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Posterior 6 pto  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Seleccionar Interlineado: Exacto  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En: 14 pto  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hacer clic en Aceptar.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la pestaña Líneas y saltos de página:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Señalar con un aspa el recuadro de Control de viudas y huérfanas.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hacer clic en Aceptar.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las notas a pie de página tienen las mismas medidas excepto en:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El menú &lt;i&gt;Formato&lt;/i&gt; en la opción &lt;i&gt;Fuente&lt;/i&gt;, el tamaño    de la fuente será: 10&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;y en la opción &lt;i&gt;Párrafo&lt;/i&gt;:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sangría:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Izquierda: 0 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Derecha: 0 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Especial: Ninguna  &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y en Espaciado:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Anterior: 0 pto  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Posterior: 5 pto  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Interlineado: sencillo  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El texto indentado (o cita en bloque) tendrá estas medidas:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El menú &lt;i&gt;Formato&lt;/i&gt; en la opción &lt;i&gt;Fuente&lt;/i&gt;, el tamaño    de la fuente será: 11  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;y en la opción &lt;i&gt;Párrafo&lt;/i&gt;:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sangría:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Izquierda: 1 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Derecha: 0 cm  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Especial: Ninguna&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;    &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El tamaño de la fuente de los encabezados es 10. En el encabezado de la página par se escribirá primero el número de página, un espacio de tabulador y después el título de la tesis; y en el de la página impar, primero el título del capítulo, un espacio de tabulador y después el número de página. Los números de página hay que ponerlos con la función automática. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Además de estas medidas para el formato, en el aspecto final de la tesis influyen otras cuestiones: &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El texto de una tesis se divide en partes, capítulos, párrafos y apartados (subapartados) numerados mediante el sistema de numeración decimal (1, 1.1., 1.1.1., 1.2.1. y así sucesivamente). Para cada uno de estos textos hay que definir un estilo. Los estilos: Es imprescindible crear un estilo nuevo para cada uno de los tipos de escritura que hay en una tesis. Me refiero al estilo del texto normal, el estilo para las citas en bloque, el estilo de los títulos de los capítulos y sus partes y el estilo de las notas a pie de página. Para aprender a utilizar los estilos puede leerse la información que aparece en el menu ayuda del procesador de textos. La ventaja que tiene la utilización de los estilos es que si fuera necesario hacer algún cambio en el formato de la tesis, puede hacerse automáticamente modificando el estilo, sin necesidad de ir párrafo a párrafo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los títulos de las partes suelen ocupar una página independiente, impar (blanca la par posterior) y el capítulo que la inicia comienza siempre en página impar con su blanco de cortesía de arranque de capítulo. Se llama blanco de cortesía de arranque al espacio de página en blanco que se deja en el arranque o comienzo de las secciones. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los títulos y subtítulos entre párrafos deben estar precedidos por un doble salto de párrafo. Nunca debe terminar una página con una línea que sea un título o subtítulo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Utilizando estos criterios y teniendo en cuenta que una Tesis Doctoral tiene    entre 400 y 500 páginas y entre 120.000 y 150.000 palabras, una distribución    orientativa sobre el tamaño de cada una de las secciones puede ser:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Índice: 420 palabras  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tabla de abreviaturas: 353 palabras  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Introducción: 2.635 palabras  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Si tiene seis capítulos: una media de 20.000 palabras por capítulo  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Conclusiones: 4.168 palabras  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Bibliografía: 7.247 palabras  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esto significa una media de 282 palabras por página en una tesis de    472 páginas. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;  &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; &lt;a name="4.3. Sistemas de referencias"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="sistemasreferencias"&gt;&lt;/a&gt;4.3.    Sistemas de referencias&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Este apartado no pretende ser exhaustivo, sino dar unas indicaciones concretas    sobre uno de los modos posibles de proceder en este aspecto. De acuerdo con    mi experiencia, lo que el doctorando necesita para saber utilizar correctamente    los sistemas de referencias, las citas y las notas a pie de página no    es toda la información posible que existe sobre esta cuestión,    sino todo lo contrario, un modelo concreto y definido que pueda seguir. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Para poder escribir la tesis elaborando lo que hemos llamado el texto final es necesario definir el sistema de referencia que vamos a utilizar. Es decir, definir cómo citaremos cada uno de los tipos de fuentes que hemos utilizado. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo primero y más importante en una tesis es que hay que decidir qué sistema vamos a utilizar y seguirlo siempre. Eso es lo que se llama ser consistente. Hay muchos sistemas posibles. Lo que distingue a un sistema de otro es cómo se usan las comas, las comillas, las preposiciones, la cursiva, los puntos, los espacios, los paréntesis o el orden en que se sitúa el autor, título... Es decir, lo que podría parecer más irrelevante en la escritura es, en este caso, lo más importante a tener en cuenta. Para decidir qué sistema elegiremos es importante seguir el ejemplo de la comunidad de investigación a la que pertenecemos. Sobre el sistema elegido se pueden hacer variaciones, pero sin perder de vista que lo importante de una referencia es que pueda ser encontrada con facilidad, que sea clara. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;A continuación presento un listado de ejemplos de algunos de los posibles    sistemas de referencias como muestra de las múltiples combinaciones:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;E. d'Ors, &lt;i&gt;La filosofía del hombre que trabaja y que juega&lt;/i&gt;, Antonio    López, Barcelona, 1914, 35.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;E. d'Ors, &lt;i&gt;La filosofía del hombre que trabaja y que juega&lt;/i&gt; (Barcelona,    Antonio López, 1914) pág. 35.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;E. d'Ors, &lt;i&gt;La filosofía del hombre que trabaja y que juega&lt;/i&gt; (Barcelona:    Antonio López, 1914), 35.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;D'Ors, Eugenio. 1914. &lt;i&gt;La filosofía del hombre que trabaja y que juega&lt;/i&gt;.    Barcelona: Antonio López, 35.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;D'Ors, E. (1914) &lt;i&gt;La filosofía del hombre que trabaja y que juega&lt;/i&gt;.    Barcelona: Antonio López., 35.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;D'Ors, E. (1914), &lt;i&gt;La filosofía del hombre que trabaja y que juega&lt;/i&gt;,    Barcelona: Antonio López, p.35.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una vez decidido el sistema que se va a utilizar recomiendo preparar un modelo con cada tipo de documento y fuente que se utilizará en la tesis (libros, artículos, prólogos, artículos en Obras Completas, en libros con editor, volúmenes homenaje, correspondencia, entrevistas o fuentes electrónicas...). Para este modelo hay que distinguir, si la hay, la bibliografía primaria de la secundaria; y entre cómo se cita una referencia la primera vez que aparece en la tesis y cómo en las referencias posteriores. &lt;/p&gt;&lt;h3&gt; Un modelo posible para las referencias a las fuentes consultadas y los criterios    a seguir:&lt;/h3&gt; &lt;p&gt;Este documento tiene tres partes. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;La primera parte es la tabla de las abreviaturas que se utilizarán en la redacción de la tesis doctoral. La tabla de abreviaturas hay que hacerla antes de escribir la tesis. Aunque en el transcurso de la redacción se podrá admitir o eliminar alguna abreviatura. Hay que hacerla al principio, porque es necesaria para definir el sistema de referencias que vamos a utilizar. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La segunda parte es el listado de todos los tipos de fuentes posibles de los que disponemos, con un ejemplo de cómo sería su referencia la primera vez que aparece en la redacción del texto y otro de cómo será en las siguientes ocasiones. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La tercera parte es un listado en el que escribo explícitamente algunos detalles de los criterios utilizados y las excepciones del sistema de referencia elegido. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cada doctorando, tras un tiempo de investigación exploratoria y antes de comenzar a escribir la tesis, debería hacer un modelo como este con sus propios ejemplos. Como se indica en el inicio de esta sección, este modelo ha de imprimirse para que esté siempre accesible para su consulta. Será la guía durante los tres o cuatro años que dure la investigación. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para elaborar un documento como éste son necesarios varios días de trabajo. El listado debe ser lo más completo y detallado posible. Todo lo que pueda decidirse desde el principio significará un ahorro de tiempo al final. &lt;/p&gt;&lt;h3&gt; 1. Definir el listado de las abreviaturas de las fuentes más consultadas&lt;/h3&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;ANC&lt;/b&gt;: Arxiu Nacional de Catalunya.&lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;FHTJ&lt;/b&gt;: La filosofía del hombre que trabaja y que juega.&lt;/i&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;G 1906&lt;/b&gt;: Glosari 1906.&lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;G 1907&lt;/b&gt;: Glosari 1907.&lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;G 1908&lt;/b&gt;: Glosari de Xenius, MCMVIII, III.&lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;NG I&lt;/b&gt;: Nuevo Glosario (1920-1926) I.&lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;NG II&lt;/b&gt;: Nuevo Glosario (1927-1933) II.&lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;NG III&lt;/b&gt;: Nuevo Glosario (1934-1943) III.&lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;NvG&lt;/b&gt;: Novísimo Glosario (1944-1945).&lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;OyV &lt;/b&gt;: Eugenio d'Ors. Obra y vida.&lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;PAG&lt;/b&gt;: Papers anteriors al Glosari.&lt;/i&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt; &lt;h3&gt; 2. Listado de ejemplos de cómo citaré las referencias a las fuentes consultadas la primera vez que aparezcan en la redacción de la tesis y las veces siguientes:&lt;/h3&gt;  &lt;h4&gt; 2.1 Libros y artículos de Eugenio d'Ors:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;En la primera aparición citaré la referencia completa y a partir    de entonces la referencia abreviada. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;b&gt;Referencia completa: &lt;/b&gt;autor, título, editorial, año, página.  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;b&gt;Post. ref o Referencia abreviada: &lt;/b&gt;autor, título abreviado según    la tabla de abreviaturas o acortado si no está incluido en ella, año    de la primera edición entre paréntesis que es la que usaré    de ordinario y número de página. He decidido reflejar el año    también en la referencia abreviada porque en mi tesis es importante saber    a qué año corresponde el texto de Eugenio d'Ors que estoy citando.    Si la edición que utilizo en la cita no es la primera, pondré    en el paréntesis del año: primero el año de la primera    edición, después una coma y después el año de la    edición que estoy utilizando. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ejemplos:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style=""&gt;-1º ref. E. d'Ors, &lt;i&gt;La filosofía del hombre que    trabaja y que juega&lt;/i&gt;, Antonio López, Barcelona, 1914, 52.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style=""&gt;Post. ref. E. d'Ors, &lt;i&gt;FHTJ&lt;/i&gt;, (1914), 52.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. E. d'Ors, &lt;i&gt;Glosari de Xenius, MCMVIII, III&lt;/i&gt;, Talleres Gráficos Montserrat, Barcelona, 1915, 278.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. E. d'Ors, &lt;i&gt;G 1908&lt;/i&gt;, 278.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. E. d'Ors, &lt;i&gt;La muerte de Isidro Nonell. Seguida de otras arbitrariedades. Y de la Oración a Madona Blanca María&lt;/i&gt;, El Banquete, Madrid, 1905, 4.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. E. d'Ors, &lt;i&gt;La muerte de Isidro Nonell&lt;/i&gt;, (1905), 4.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. E. d'Ors, "Paul Cézanne", &lt;i&gt;Glosari 1906, ab les gloses a la conferencia d'Algeciras y les gloses al viure de París&lt;/i&gt;, Llibrería de Francesch Puig, Barcelona, 1907, 421.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. E. d'Ors, "Paul Cézanne", &lt;i&gt;G 1906&lt;/i&gt;, 421.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. E. d'Ors, "Le résidu dans la mesure de la science par l'action" en T. Elsenhans (ed.), &lt;i&gt;Bericht über den III Internationalen Kongress für Philosophie zu Heidelberg 1 bis 5 september 1908&lt;/i&gt;, s.e, 1909; Kraus reprint, Neldeln/ Liechtenstein, 1974, 751-757.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. E. d'Ors, "Le résidu dans la mesure de la science par l'action", (1909, 1974), 751-757.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. E. d'Ors, "El VI Congreso de Psicología", &lt;i&gt;Boletín de la Institución Libre de Enseñanza&lt;/i&gt;, 589, 30 de abril de 1909, 101.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. E. d'Ors, "El VI Congreso de Psicología", (1909), 101.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. E. d'Ors, "Prólogo" en J. Mª López Picó, &lt;i&gt;Torment-Froment&lt;/i&gt;, s.e., Barcelona, 1910, vii-xviii.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. E. d'Ors, "Prólogo a &lt;i&gt;Torment-Froment&lt;/i&gt;", (1910), vii-xviii.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. "Se está como en familia, entre una o dos docenas de hombres que cultivan una misma especialidad, y que, en lo posible, deducidas las diferencias de hablas nacionales y de subespecialidades, dominan un mismo tecnicismo". E. d'Ors, &lt;i&gt;Glosari de Xenius, MCMVIII, III&lt;/i&gt;, Talleres Gráficos Montserrat, Barcelona, 1915, 278.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. "Se está como en familia, entre una o dos docenas de hombres que cultivan una misma especialidad, y que, en lo posible, deducidas las diferencias de hablas nacionales y de subespecialidades, dominan un mismo tecnicismo". E. d'Ors, &lt;i&gt;G 1908&lt;/i&gt;, 278.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. E. d'Ors, "Correspòndencia d'Eugeni d'Ors a Jaume Bofill i Mates (Guerau de Liost)" en E. Bou y J. Murgades (eds.), &lt;i&gt;Els Marges&lt;/i&gt;, 56, 1996, 104.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. Como excepción no abreviaré las citas de correspondencia.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; 2.2. Libros de bibliografía secundaria. Artículos y libros    incluidos en obra completa:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;En la primera aparición citaré la referencia completa y a partir    de entonces la referencia abreviada. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;b&gt;Referencia completa: &lt;/b&gt;autor, título en cursiva, editorial, ciudad,    número del volumen -si lo tiene- en números romanos, año,    página. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;b&gt;Referencia abreviada o post. ref: &lt;/b&gt;autor, título del libro acortado    si es demasiado largo, volumen si lo tiene, página. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ejemplos:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. N. Bilbeny, &lt;i&gt;Eugeni d'Ors i la ideologia del Noucentisme&lt;/i&gt;, La Magrana, Barcelona, 1988, 203.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. N. Bilbeny, &lt;i&gt;Eugeni d'Ors i la ideologia del Noucentisme&lt;/i&gt;, 203.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º. ref. J. Ferrater, "Sentido de una filosofía", &lt;i&gt;Obras selectas&lt;/i&gt;, Revista de Occidente, Madrid, I, 1967, 194.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. J. Ferrater, "Sentido de una filosofía", I, 194.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. A. Galí, &lt;i&gt;Història de les institucions i del moviment cultural a Catalunya. 1900-1036&lt;/i&gt;, Fundació A. Galí, Barcelona, IX, 1983, 181.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. A. Galí, &lt;i&gt;Història de les institucions&lt;/i&gt;, IX, 1983, 181.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. J. Pla, &lt;i&gt;Homenots. Primera sèrie, Obra completa&lt;/i&gt;, Destino, Barcelona, XI, 1980, 289.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. J. Pla, &lt;i&gt;Homenots, OC&lt;/i&gt;, XI, 289.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; 2.3. Artículos de bibliografía secundaria en revistas, actas    o volúmenes homenaje:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Si no tienen editor: &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;b&gt;Referencia completa: &lt;/b&gt;autor, título del artículo entre    comillas, título de la revista en cursiva, número de la revista    en arábigos, volumen en romanos, año, página. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;b&gt;Referencia abreviada: &lt;/b&gt;autor, título del artículo acortado    si es largo entre comillas y página. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ejemplos: &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style=""&gt;-1º ref. J. L. Marfany, "Modernisme i noucentisme, amb algunes    consideracions sobre el concepte de moviment cultural", &lt;i&gt;Els Marges&lt;/i&gt;, 26,    1982, 31-42.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style=""&gt;Post. ref. J. L. Marfany, "Modernisme i noucentisme", 31-42.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º. ref. C. d'Ors, "Bio-bibliografía de Eugenio d'Ors" en "En el centenario de Eugenio d'Ors", &lt;i&gt;Arbor&lt;/i&gt;, 433, CXL, 1982, 71.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. C. d'Ors, "Bio-bibliografía de Eugenio d'Ors", 71.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. J. P. d'Ors, "D'Ors, mi padre", &lt;i&gt;Razón Española&lt;/i&gt;, 21, VII, 1987, 9.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. J. P. d'Ors, "D'Ors, mi padre", 9.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. J. L. Aranguren, "Determinación ética y estética de la filosofía de Eugenio d'Ors", &lt;i&gt;Homenaje a Eugenio d'Ors. Academia breve de crítica de arte. Última exposición. Invierno de 1955&lt;/i&gt;, Dirección General de Bellas Artes, Madrid, 1955, 15.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. J. L. Aranguren, "Determinación ética y estética", 15.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Si tienen editor:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ejemplos:&lt;br /&gt; &lt;span style=""&gt;-1º ref. G. Gullón, "Lo moderno en el modernismo"    en R. A. Cardwell y B. Mc Guirk (eds.), &lt;i&gt;¿Qué es el modernismo?&lt;/i&gt;,    Society of Spanish and Spanish-American Studies, Boulder/Colorado, 1993, 87-99.&lt;/span&gt;  &lt;br /&gt; &lt;span style=""&gt;Post. ref. G. Gullón, "Lo moderno en el modernismo", 87-99.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. L. Jiménez Moreno, "El saber estético lúdico de Eugenio d'Ors" en A. Heredia (ed.), &lt;i&gt;Actas del III Seminario de Historia de la Filosofía Española&lt;/i&gt;, Universidad de Salamanca, Salamanca, 1983, 377-378.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. L. Jiménez Moreno, "El saber estético lúdico de Eugenio d'Ors", 377-378.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; 2.4 Referencia de prólogos, estudios preliminares, notas editoriales    o presentaciones:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Cuando el libro es de Eugenio d'Ors:&lt;br /&gt; &lt;span style=""&gt;-1º ref. R. Gibert, "Estudio preliminar" en E. d'Ors, &lt;i&gt;Nuevo    Prometeo encadenado. Guillermo Tell&lt;/i&gt;, Magisterio Español, Madrid,    1971, 18.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style=""&gt;Post. ref. R. Gibert, "Estudio preliminar a &lt;i&gt;Nuevo Prometeo&lt;/i&gt;",    18.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cuando el libro es de otro autor que no es Eugenio d'Ors:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;-1º ref. J. Feijóo, "Estudio introductorio" en F. Schiller, &lt;i&gt;Kallias. Cartas sobre la educación estética del hombre&lt;/i&gt;, Anthropos, Barcelona, 1990, 18.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. J. Feijóo, "Estudio introductorio a &lt;i&gt;Kallias&lt;/i&gt;", 18.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;h3&gt; 3. Otros criterios:&lt;/h3&gt;  &lt;h4&gt; 3.1. Referencia explicativa de un personaje en nota a pie de página:&lt;/h4&gt; &lt;span style=""&gt;-1º ref. Cortada i Serra, Alexandre. Barcelona 1865-1935. Periodista y musicólogo. Colaborador de &lt;i&gt;L'Avenç&lt;/i&gt; desde diciembre de 1890 hasta el final de la revista en 1893. Decidido autonomista en política, su actitud se radicalizará en la época en que colabora en &lt;i&gt;Catalònia&lt;/i&gt;. Cf. &lt;i&gt;Gran Enciclopèdia Catalana&lt;/i&gt;, Enciclopèdia Catalana, Barcelona, 1992, VIII, 246.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. &lt;i&gt;Gran Enciclopèdia Catalana&lt;/i&gt;, VIII, 246.&lt;/span&gt; &lt;h4&gt; 3.2. Referencia con varios autores:&lt;/h4&gt; &lt;span style=""&gt;-1º ref. A. Carbonell, A. M. Espadaler y A. Tayadella, &lt;i&gt;Literatura catalana&lt;/i&gt;, Edhasa, Barcelona, 1988, 365.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Post. ref. A. Carbonell, A. M. Espadaler y A. Tayadella, &lt;i&gt;Literatura catalana&lt;/i&gt;, 365.&lt;/span&gt; &lt;h4&gt; 3.3. Números de páginas:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Los números de páginas en romanos los pondré en minúscula.    (J. Castellanos, "Presentació", &lt;i&gt;PAG&lt;/i&gt;, xlv). Los números    de volumen en romanos en mayúscula. (J. P. d'Ors, "D'Ors, mi padre",    &lt;i&gt;Razón Española&lt;/i&gt;, VII, 1987, 9.) &lt;/p&gt; &lt;h4&gt; 3.4. Números de tomo o volumen:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;El número del tomo o volumen en números romanos va antes del    año y la página. Excepto en la &lt;i&gt;Gran Enciclopèdia Catalana&lt;/i&gt;,    1992, XIX, 236. &lt;/p&gt; &lt;h4&gt; 3.5. Entre los números de páginas:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Detrás del guión entre dos números de páginas no    dejaré espacio. (E. d'Ors, "Locura infantil con contagio", &lt;i&gt;Pedagogía    Viva&lt;/i&gt;, 2, 1911, 102-108.) &lt;/p&gt; &lt;h4&gt; 3.6. Iniciales y apellidos:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Para mencionar el autor: inicial del nombre, punto y primer apellido. Para    los nombres que tengan un primer apellido como Fernández, Jiménez,    Gómez, Martínez pondré también el segundo apellido.  &lt;/p&gt; &lt;h4&gt; 3.7. Fechas:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;En las fechas pondré el "de" entre el día, mes y año.  &lt;/p&gt; &lt;h4&gt; 3.8. Nombres de editoriales:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Abreviar siempre los nombres de las editoriales. Omitir: Editorial, S.A. &lt;/p&gt; &lt;h4&gt; 3.9. Nombres de ciudades:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Ciudades editoriales: en la lengua en la que aparezca. Las ciudades de EE.UU.    pueden ir acompañadas de las siglas del estado al que pertenecen. &lt;/p&gt; &lt;h4&gt; 3. 10. Cita del &lt;i&gt;ANC&lt;/i&gt;:&lt;/h4&gt; -1º ref. &lt;i&gt;Arxiu Nacional de Catalunya&lt;/i&gt;, 253, 01040101.&lt;br /&gt;Post. ref. &lt;i&gt;ANC&lt;/i&gt;, 253, 01040101. &lt;h4&gt; 3.11. Correspondencia:&lt;/h4&gt; Carta de E. d'Ors a A. Rubió i Lluch del 23 de marzo de 1904 desde Madrid. V. Cacho, "cartas de Eugenio d'Ors", &lt;i&gt;Revisión de Eugenio d'Ors&lt;/i&gt;, Quaderns Crema, Barcelona, 1997, 153. &lt;h4&gt; 3.12. Alguna otra abreviatura:&lt;/h4&gt; Abreviaturas para sin editor, sin lugar o fecha: s.e., s.l., s.f..&lt;br /&gt;Confróntese: Cfr. o Cf.. &lt;h4&gt; 3.13. Fuentes electrónicas:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;En las citas de fuentes electrónicas, después del autor y del    título hay que especificar la dirección completa de URL dentro    de los signos &lt; &gt;, la fecha de su aparición en la red o de la última    revisión y entre paréntesis la fecha de acceso al documento de    la fuente para su cita. En los documentos extensos que no tengan número    de página, se indicará en su lugar la sección, el párrafo    y el número de línea. Hay que ser muy cuidadoso con respetar la    mayúsculas, minúsculas, barras y espacios de la dirección,    no separar los elementos ni acabar las direcciones con un punto. (En esto he    seguido a G. Harvey, &lt;i&gt;Cómo se citan las fuentes&lt;/i&gt;, Nuer, Madrid,    2001, 66 y 94-97). &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ejemplo:&lt;br /&gt; &lt;span style=""&gt;J. Murgades, "Eugeni d'Ors. Xènius", &lt;http: es="" lletra="" noms="" edors=""&gt;,    1999, (3 de marzo de 2002).&lt;/http:&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es esencial hacer siempre una copia de la fuente, por si ésta desapareciera    o se modificara con el tiempo.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cuando se cite un correo electrónico se incluirá la dirección    de correo del autor dentro de los signos &lt; &gt;, inmediatamente después    de su nombre, y para el título se escribirá en cursiva lo que    figure en la casilla del "Asunto".  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ejemplo:&lt;br /&gt; &lt;span style=""&gt;J. L. Gómez-Martínez, "Consulta E. d'Ors", &lt;jlgomez@ensayo.rom.uga.edu&gt;,    Correo electrónico personal, 3 de marzo de 2002.&lt;/jlgomez@ensayo.rom.uga.edu&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Si la fuente electrónica no está en &lt;i&gt;internet&lt;/i&gt;, sino que la hemos cogido de un CD-Rom se escribirá entre corchetes [ ] el medio en el que aparece la fuente.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Para otro tipo de documentos como pueden ser Leyes, Patentes o Normas y algunas otras variantes de documentos electrónicos puede consultarse el apartado &lt;a href="http://www.uc3m.es/portal/page/portal/biblioteca/aprende_usar/como_citar_bibliografia"&gt; ¿Cómo citar bibliografía?&lt;/a&gt; publicado en internet por la Universidad  Carlos III de Madrid.&lt;/p&gt; &lt;h4&gt; &lt;a name="4.4. Citas y plagios. Las notas a pie de página"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="citasplagios"&gt;&lt;/a&gt;4.4.    Citas y plagios. Las notas a pie de página&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Para la elaboración de este apartado me he servido en gran medida de    la información que sobre este tema aparece en U. Eco, &lt;i&gt;Como se hace    una tesis&lt;/i&gt;, Gedisa, Barcelona, 2001 y en G. Harvey, &lt;i&gt;Cómo se citan    las fuentes&lt;/i&gt;, Nuer, Madrid, 2001. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;El saber no es un hecho aislado. Es fruto de un proceso de elaboración y contraste a partir de los conocimientos de otras personas, lo que hemos llamado las fuentes. El hecho de documentar o reconocer las fuentes mediante las correspondientes citas y referencias no sólo denota la honradez y generosidad del autor, sino que también refuerza los argumentos expuestos. El reconocimiento de las fuentes es una obligación. Cuando aceptamos una idea y la utilizamos para construir nuestros argumentos, la cita nos ahorra volver a demostrar su validez. Si, por el contrario, cuestionamos o reinterpretamos una idea, la cita de la fuente aumenta el interés de nuestros argumentos en cuanto que rebaten o puntualizan una postura ya publicada. La preocupación por reflejar las fuentes sugiere a los lectores que el autor es un analista digno de confianza, cuyo pensamiento y cuyas lecturas tienen la solidez y solvencia suficientes para reconocer las opiniones de otras personas en la búsqueda de la verdad. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El uso de la fuente se muestra en el texto de distintas formas. Para el género tesis doctoral recomiendo una referencia numérica en formato superíndice (voladita) al final de la frase, después de las comillas y antes del punto final. Esta llamada numérica remite al lector &lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral.htm#Las+notas+a+pie+de+p%E1gina:"&gt;a la nota a pie de página&lt;/a&gt; que empieza por ese mismo número. Este sistema es muy cómodo porque el lector sabe rápidamente a qué obra se refiere el doctorando. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las dos formas más comunes del uso de las fuentes: &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; 4.4.1. Cuando se reproduce literalmente el texto de una fuente consultada:&lt;/h4&gt; &lt;div align="justify"&gt; &lt;p&gt;En este caso, la cita siempre va entrecomillada. El exceso de citas entre      comillas da la impresión de que el autor no ha digerido suficientemente      el material citado. Deben intercalarse con naturalidad en el discurso del      texto y pueden introducirse con palabras como: como escribe, declara, afirma,      enuncia, sostiene... (tal o cual autor). Aunque la cita entre comillas es      una cita literal no siempre es necesario escribir la frase completa. Podemos      finalizar la cita en otro momento y poner un punto. También pueden      utilizarse los puntos suspensivos entre paréntesis (...) para omitir      palabras dentro de la frase. No se utilizan al comienzo ni al final de la      cita. Cuando se utilizan cursivas en la reproducción de la cita que      no están en el original hay que indicarlo (por ejemplo con la expresión:      "la cursiva es mía"). Cuando en la fuente hay un error ortográfico      se incluirá, entre corchetes y en cursiva, la palabra latina [&lt;i&gt;sic&lt;/i&gt;]      después del error, para señalar que la incorrección procede      de la fuente original. Cuando la cita textual que queremos reproducir tiene      más de cinco líneas se puede citar en bloque. Es decir, se suprimen      las comillas y se señala que se trata de una cita textual con un margen      izquierdo mayor, con un tamaño de letra más pequeño y      sin sangría. Si utilizamos en el texto una fuente de tamaño      12, será suficiente con que se utilice el 11. El bloque va precedido      y finalizado por un salto de párrafo. El texto anterior al bloque debe      señalar quién es el que habla y la frase que introduce el bloque      acabará habitualmente con dos puntos. Para que no haya duda de que      los textos en bloque son citas no debe usarse este formato para otra función      distinta. &lt;/p&gt; &lt;/div&gt; &lt;h4&gt; 4.4.2. Citas de apoyo:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;El otro uso habitual de las fuentes consiste en incorporarlas al texto como    apoyo a nuestra investigación. En este caso nos servimos de ideas, palabras    o conclusiones ajenas sin necesidad de reproducir textos literalmente. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;A continuación se detallan algunos consejos y técnicas a tener    en cuenta a la hora de citar:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;1. La referencia tiene que ser exacta y lo suficientemente detallada como para    que pueda ser verificada por quien quiera hacerlo. Cuando la información    aportada procede de una carta, manuscrito o comunicación personal, la    referencia también debe ser lo más detallada posible. Se utilizan    expresiones como por ejemplo: "Carta personal del autor... (con la fecha y el    lugar)", "Manuscrito... (señalando el lugar en el que lo hemos consultado    o la persona que nos ha facilitado su consulta...", "Entrevista con el autor...    (fecha y lugar del encuentro)".  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;2. La extensión de una cita textual debe ser razonable. Si el fragmento supera la media página, seguramente hay algún problema. Sólo excepcionalmente tienen las citas esa extensión. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;3. Ante la duda de citar o no citar una fuente y su referencia, es preferible hacerlo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;4. No se debe reproducir ninguna cita textual ni utilizar una idea que no se    haya visto directamente. Excepcionalmente, cuando es imposible ver de primera    mano la fuente, podemos hacer uso de ella señalando claramente que no    la hemos visto y que utilizamos lo que ya cita otro autor.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;5. No es necesario mostrar la referencia de la información que es de dominio público o conocimiento general. Por ejemplo, la fecha del descubrimiento de América. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;6. En ocasiones puede suceder que nuestro trabajo tenga una deuda especial con otro libro, del que nos hemos servido en gran medida a lo largo de la investigación y redacción del texto. En este caso, no es necesario mostrar cada vez la referencia a esa fuente, sino que será suficiente con que al inicio de la tesis demos cuenta de esa deuda general. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;7. Cuando lo que queremos es reconocer una ayuda de tipo general, conversaciones con amigos, profesores, cursos, colaboraciones... será suficiente con hacer mención en la introducción de la tesis. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;8. Cuando se reproducen poesías, se utiliza una barra / para separar los distintos versos con un espacio antes y después de la barra. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;9. El idioma de la cita textual debe ser el que se utiliza en la tesis. No todos están de acuerdo en esta recomendación, pero en mi opinión a no ser en contadas excepciones deben traducirse todos los textos al mismo idioma. Lo más adecuado es utilizar traducciones ya autorizadas y señalarlo en la referencia de la fuente. En el caso de que no existan, será necesario advertir en la introducción de la tesis, que mientras no se indique lo contrario, las traducciones son del doctorando. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;10. El uso incorrecto de las fuentes puede dar lugar al plagio. Los plagios se  producen cuando el autor del trabajo hace pasar ideas, palabras o información de otra fuente como si fueran propias, omitiendo expresamente la referencia de su autoría verdadera. Para evitar los plagios es necesario ser muy cuidadoso en la forma de extraer la información que nos interesa de las fuentes. Cuando tomamos notas es necesario esforzarse por distinguir las palabras y pensamientos propios de los de la fuente. Deben tomarse con cuidado, entrecomillando cuando copiamos literalmente, y apuntando la referencia completa de la fuente (autor, título, editorial, ciudad, año y número de página). Aunque pase tiempo desde que tomamos esas notas, si se indica la referencia de la fuente y se distingue la reproducción de frases de las ideas que nos ha sugerido la fuente, no habrá duda de a quién pertenece cada cosa. Para evitar con más rotundidad este peligro, recomiendo fotocopiar los textos o párrafos que nos interesan.&lt;br /&gt;&lt;a name="Las notas a pie de página:"&gt;&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; Las notas a pie de página:&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Las anotaciones en una tesis serán habitualmente una referencia numérica    en formato superíndice (voladita) al final de la frase, después    de las comillas y antes del punto final. Esta llamada numérica remite    al lector a la nota a pie de página que empieza por ese mismo número.    En el caso de la tesis recomiendo situar las notas al pie y no al final del    capítulo. Creo que es necesario que pueda verse en un momento, en un    golpe de vista, la fuente de la que nos estamos sirviendo.&lt;br /&gt; Además de señalar las citas, la anotación del cuerpo del    texto también puede servir para remitirnos a una aclaración que    sea pertinente para la argumentación, pero que en el cuerpo del texto    interrumpiría la fluidez del discurso. En las tesis doctorales es habitual    utilizarlas para explicar algunos de los criterios adoptados sobre las fuentes    utilizadas o el sistema de referencia; para remitir al lector a otros textos    en los que es posible encontrar las mismas ideas (con la abreviatura (Cfr. o    Cf.), que quiere decir confróntese, nos remitimos a otro libro o capítulo    en el que podría encontrarse la misma idea); para introducir una cita    de refuerzo que en el texto estorbaría o para ampliar (o discutir) las    afirmaciones que se han hecho en el texto. &lt;/p&gt; &lt;h3&gt; &lt;a name="5. Cómo se termina una tesis"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="terminartesis"&gt;&lt;/a&gt;5.    Cómo se termina una tesis&lt;/h3&gt; &lt;p&gt;Una vez está redactada la tesis, completado el índice y la bibliografía    quedan tres pasos fundamentales: la encuadernación, la defensa y la publicación    de la tesis. En este apartado se proporcionan recomendaciones prácticas    para finalizar con éxito el trabajo de años de investigación.  &lt;/p&gt; &lt;h4&gt; &lt;a name="5.1. La encuadernación de la tesis"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="encuadernaciontesis"&gt;&lt;/a&gt;5.1.    La encuadernación de la tesis&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Una vez tenemos escritas y corregidas todas las secciones de la tesis (portada,    índice, introducción...) y una vez se ha repaginado cada sección    de acuerdo con el número de página que le corresponde, solo queda    completar el índice y hacer una impresión en papel. Al escribir    la tesis en documentos distintos, uno para cada sección, hay que repaginar    para que el número de las páginas sea continuo. Para repaginar    hay que abrir cada documento, ir al menú &lt;i&gt;Insertar&lt;/i&gt;, seleccionar    la opción &lt;i&gt;Números de página&lt;/i&gt;, hacer un clic en Formato,    escribir en la opción &lt;i&gt;Numeración de páginas-iniciar    en ... &lt;/i&gt;el número que corresponde a la primera página de esa    sección y darle a Aceptar. Para calcular qué número de    página corresponde a cada sección hay que mirar en qué    número termina la sección anterior y, si es un número par    escribir el siguiente, y si es impar, escribir el siguiente más uno.    Ésto último se hace así porque las secciones siempre empiezan    en página impar y por tanto habrá que dejar una página    en blanco (la que haría el número par) al final de la sección    anterior. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Una vez se ha hecho y revisado la impresión en papel pueden pasar dos cosas. Si la impresión es a dos caras no hay más que juntar todas las impresiones y tendremos el ejemplar de la tesis. Si la impresión es a una sola cara hay que insertar al final de las secciones que terminan en página impar esos folios en blanco de los que acabamos de hablar. Una vez se juntan todas las secciones impresas habrá que hacer una fotocopia a dos caras y así tendremos el mismo resultado que si la impresora fuera a doble cara. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Con las medidas de la caja que hemos sugerido para el formato de la tesis, una medida proporcionada para la encuadernación definitiva será 17 por 24 cm. Con estas medidas el cuerpo del texto tiene un margen superior de 2,50 cm., el margen inferior (siempre un poco mayor que el superior) de 3 cm. y el margen interior y exterior de 2,50 cm. Aunque las casas de encuadernaciones saben hacer su trabajo, cuantas más cosas decidamos nosotros, más responsables somos del resultado final. Por esta razón sugiero señalar estas medidas con unas líneas de lápiz en uno de los folios, que serán las que marquen por dónde habra de hacer el encuadernador el corte para que quede la medida que sugerimos; y entregar siempre la copia en papel y no en soporte informático. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por último, aunque resulta un poco más caro, queda más elegante que el color de las páginas no sea blanco sino beige. En cuanto al diseño de las portadas, lo dejo a la elección de cada uno. Es un detalle útil para con el tribunal pedir en la encuadernación que pongan una cinta que sirva como guía para señalar dónde se interrumpe la lectura. &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; &lt;a name="5.2. La defensa de la tesis"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="defensatesis"&gt;&lt;/a&gt;5.2.    La defensa de la tesis&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;En este apartado se describen los pasos generales para preparar una defensa    de la tesis doctoral y en concreto, para la defensa de la tesis en la Universidad    de Navarra. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Una vez finalizada la tesis, y antes de su defensa, debe solicitarse en la Secretaría de la Facultad &lt;i&gt;la admisión a trámite de la tesis&lt;/i&gt;, para lo que es necesario haber terminado el Programa de Doctorado, obtenido el reconocimiento de la suficiencia investigadora, estar inscrito como alumno de Doctorado. Al presentar la solicitud de admisión, firmada por el director de la tesis, en la Secretaría de la Facultad, el alumno debe presentar también dos ejemplares de la tesis en la Secretaría del centro. Durante un plazo de quince días naturales, dentro del periodo lectivo ordinario, los ejemplares podrán ser examinados por cualquier Doctor. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Transcurridos esos quince días y a la vista de los escritos presentados acerca de la tesis, la Comisión de Doctorado resuelve sobre su admisión a trámite. Una vez aceptada, el doctorando presenta en la Secretaría de la Facultad siete ejemplares de la tesis (que deben llevar el visto bueno del director en la primera página), su currículum, y las fichas-resumen establecidas. (Hasta el día de hoy deben formalizarse dos impresos que se recogen en la Secretaría de la Facultad: uno es para una base de datos que debe ir acompañado de un breve resumen de la tesis en inglés y el otro es un documento para la base de datos Teseo. En éste último se pide la clasificación de la tesis en la &lt;a href="http://www.mcyt.es/sepct/plan%5Fi%2Bd/codigos%5Funesco/portada.html"&gt;Nomenclatura Internacional de la UNESCO&lt;/a&gt; que puede consultarse en la página del Ministerio de Ciencia y Tecnología en el apartado sobre Política Científica y Tecnológica). La Secretaría se encarga de enviar los ejemplares a cada uno de los miembros del tribunal. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las tesis doctorales serán juzgadas por un tribunal compuesto por cinco Doctores, que es designado por el Rector. Antes de la defensa de la tesis, los componentes del tribunal emiten un informe individual y razonado en el que hacen una valoración de la tesis; la Comisión de Doctorado, a la vista de esos informes, decidirá si procede o no la defensa de la tesis. En caso afirmativo, el Centro lo notifica al doctorando (que a continuación podrá formalizar la &lt;i&gt;Matrícula para la defensa de la tesis&lt;/i&gt; en Oficinas Generales y fijar la fecha para la defensa). &lt;/p&gt;&lt;p&gt;La defensa de la tesis tendrá lugar en sesión pública durante el periodo lectivo ordinario. Para la defensa pública, el doctorando prepara una intervención en la que expone el objetivo, la metodología, las principales dificultades y conclusiones, y por último los agradecimientos en un tiempo máximo de treinta minutos (un máximo de tres mil palabras). Aunque no hay acuerdo en este punto, recomiendo llevar la intervención por escrito y leerla. Si está bien preparada, se puede leer despacio, pero fluidamente, mirando al público y al tribunal. Se trata de disfrutar con la lectura. Para hacer una buena lectura de la defensa hay que ensayarla varias veces, alguna con otras personas que puedan aconsejarnos y en el aula en la que tendrá lugar el acto de la defensa; comprobar la altura del ambón y de los micrófonos; imprimir el texto en un tamaño de letra mayor a lo habitual señalando expresamente los momentos en los que hay que prolongar los silencios; numerar las páginas y pasar de una a otra en horizontal, no como pasamos las páginas de un libro. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Además de la intervención leída, el doctorando tiene de    nuevo la palabra después de las intervenciones del tribunal. En esta    réplica debe contestar a las cuestiones más oportunas que el tribunal    le ha manifestado. Para contestar con rotundidad, orden y claridad al tribunal    es esencial ir preparando un guión con las cuestiones a las que se quiere    contestar mientras interviene el tribunal. Es decir, el doctorando tiene que    decidir al final de la intervención de cada uno de los miembros del tribunal    qué pregunta o preguntas quiere responderle. De este modo, antes de comenzar    su intervención de réplica ya sabe qué quiere decir y no    se produce ese momento tenso en el que el doctorando comienza a mirar las abundantes    notas que ha tomado sin saber por cuál decidirse. Si el doctorando es    capaz de seleccionar las cuestiones que quiere responder antes de que comience    su intervención y puede además ordenarlas de acuerdo a la importancia    que tienen, su intervención resulta no sólo más lucida,    sino ordenada y rotunda. El doctorando debe mostrar que es el que más    sabe sobre ese aspecto concreto al que se refiere su investigación.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un consejo muy útil para los doctorandos es asistir durante los años de investigación a otras defensas. Escuchar las críticas, objeciones y las pegas del tribunal más comunes, y la defensa y réplica del doctorando ayuda mucho a saber distinguir las objeciones importantes de las cuestiones más opinables y a saber qué se le exigirá cuando le llegue el momento. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para la defensa de la tesis el doctorando debe reservar el aula en la que quiere que se celebre el acto. El momento oportuno es al mismo tiempo que se le propone al tribunal la fecha de la defensa. Como siempre se manejan varios días es conveniente reservar el aula todos esos días hasta que el tribunal confirme una de las fechas. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es habitual en la Universidad de Navarra que el doctorando invite a los miembros del tribunal y a su director de tesis a comer. Para esta ocasión debe prever y reservar también un sitio. (Si se quiere defender la tesis en el Aula Magna de la Universidad y celebrar la comida en el Comedor de Profesores hay que llamar a la extensión 2237 y pedir la reserva a Mª Carmen Garmendia. Ella facilita las fechas disponibles del Aula, también las horas en las que podremos ensayar, así como el menú del comedor de profesores que habrá que elegir con antelación). &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sólo queda reservar el fotógrafo (Manuel Castells: &lt;a href="mailto:mcsoft@ctv.es"&gt;mcsoft@ctv.es&lt;/a&gt;)    y enviar un mensaje a &lt;i&gt;Vida Universitaria&lt;/i&gt; el lunes de la semana anterior    a la fecha de la defensa para que salga el anuncio en la hoja informativa de    las actividades de la Universidad de esa semana.  &lt;/p&gt;&lt;h4&gt; &lt;a name="5.3. La publicación de la tesis"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="publicaciontesis"&gt;&lt;/a&gt;5.3.    La publicación de la tesis&lt;/h4&gt; &lt;p&gt;Una vez defendida la tesis hay que hacer las gestiones oportunas para publicar    el trabajo. Los miembros del tribunal han podido hacer alguna sugerencia de    cuál es el lugar más adecuado para hacerlo. Si no es así    el doctorando debe hacer una lista con las editoriales que cree que podrían    estar interesadas en su trabajo y preparar una propuesta de publicacíon.    En esta propuesta no siempre es necesario presentar el trabajo como una tesis,    tiene más aceptación si se presenta como un libro. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Una propuesta de publicación debe incluir la información siguiente:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;1. Una portada con el título de la obra, nuestro nombre y datos personales    para que puedan localizarnos.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;2. El índice de la obra.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;3. Breve resumen del contenido de la obra.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;4. Interés objetivo del trabajo, con las novedades que aporta respecto    a otros trabajos que ya están en el mercado y el público al que    puede interesar.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;5. Un breve currículum con los datos que puedan ser de interés    para la editorial elegida.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El formato de la propuesta de publicación debe ser claro y sencillo. La propuesta debe ir acompañada de una carta de presentación dirigida al Departamento de ediciones o publicaciones o a la persona encargada de esta tarea en la que presentaremos brevemente el documento de la propuesta. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El envío se hará en un sobre tamaño folio, sin certificar. Después de esto sólo queda esperar la contestación de la editorial. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Si están interesados solicitarán que se les envíe un manuscrito de la obra. El formato del manuscrito también debe ser claro y sencillo, en tamaño folio y encuadernado con gusanillo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;hr /&gt; &lt;ul type="square"&gt;&lt;li&gt; Bibliografía recomendada:&lt;/li&gt;&lt;ul type="circle"&gt;&lt;li&gt; Eco, Umberto. &lt;i&gt;Cómo se hace una tesis. Técnicas y procedimientos        de estudio, investigación y escritura&lt;/i&gt;, Gedisa, Barcelona, 2001.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt; Cassany, Daniel. &lt;i&gt;La cocina de la escritura&lt;/i&gt;, Anagrama, Barcelona,        1995.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt; Harvey, Gordon. &lt;i&gt;Cómo se citan las fuentes&lt;/i&gt;, Nuer, Madrid,        2001.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt; Hoffman, Eric. &lt;i&gt;Guidebook for Publishing Philosophy&lt;/i&gt;, Philosophy        Documentation Center, Bowling Green, OH, 1997.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt; Izuzquiza, Ignacio. &lt;i&gt;Guía para el estudio de la filosofía.        Referencias y métodos&lt;/i&gt;, Anthropos, Barcelona, 1989.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt; List, Charles J. y Plum, Stephen H. &lt;i&gt;Library Research Guide to Philosophy&lt;/i&gt;,        Pierian Press, Ann Arbor, MI, 1990.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt; Martinich, Aloysius P. &lt;i&gt;Philosophical Writing. An Introducction&lt;/i&gt;,        Prentice Hall, Englewood Cliffs, NJ, 1990.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt; Seech, Zachary. &lt;i&gt;Writting Philosophy Papers&lt;/i&gt;, Wadsworth, CA, 1997.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt; Turabian, Kate L. &lt;i&gt;A Manual for Writers of Term Papers, Theses and        Dissertations&lt;/i&gt;, The University of Chicago Press, Chicago, 1987.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt; Watson, Richard A. &lt;i&gt;Writting Philosophy. A Guide to Professional Writing        and Publishing&lt;/i&gt;, Southern Illinois University Press, Carbondale, IL,        1992.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/ul&gt;&lt;hr /&gt;&lt;blockquote&gt;Fecha del documento: 1 de marzo de 2002&lt;br /&gt; Última actualización: 23 de junio 2008&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Diseño y mantenimiento de la página: &lt;a href="mailto:mtorreg@unav.es"&gt;Marta Torregrosa&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Para más información y sugerencias contactar con: &lt;a href="mailto:mtorreg@unav.es"&gt;Marta Torregrosa&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr /&gt;&lt;center&gt;&lt;a href="http://www.unav.es/"&gt;&lt;img alt="Universidad de Navarra" src="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Mario%20Perez/My%20Documents/La%20TESIS/Como%20se%20hace%20una%20TesisDoctoral_files/UNlogo2.gif" border="0" height="35" width="229" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/center&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-6449212217849103628?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/6449212217849103628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=6449212217849103628' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/6449212217849103628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/6449212217849103628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2008/10/como-se-hace-una-tesis-dotoral.html' title='Como se hace una tesis doctoral'/><author><name>Mario</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13073801730004754374</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-2265268624467491941</id><published>2008-02-01T10:38:00.001-04:00</published><updated>2011-09-03T20:10:33.344-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='victorcolon12'/><title type='text'>La Iglesia</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-family: arial;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;La Iglesia y su rol en la conquista y colonización de América&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-family: arial;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-family: arial;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;“Los mas diversos y variados caracteres personales de la muchedumbre de los obispos indianos de trescientos anos, unos españoles, peninsulares, otros criollos; unos clérigos, otros frailes… directores de la empresa evangelizadora, del Mundo Católico de Occidente….&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Los turcos que conquistaron a Constantinopla, en el 1453, jamás imaginaron que su hazaña llevaría, a “los mas y variados caracteres”, a emprender “la empresa evangelizadora” del Nuevo Mundo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Porque efectivamente fue la Caída de Constantinopla; el único enclave cristiano; la puerta de Europa hacia Oriente, lo que llevo a Cristóbal Colon a descubrir a América (Nuevo Mundo) en el 1492.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los comerciantes de la Europa Meridional vieron interrumpido el lucrativo tráfico con China, la India y Japón y se lanzaron, en una carrera naval, a buscar alguna nueva ruta para llegar a las indias.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esta no era una empresa fácil ya que en la Edad Media se creía que el mundo era plano y el comercio europeo discurrió por tres mares: el Mediterráneo, el Báltico y la costa del Atlántico.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El Océano Atlántico era la alternativa y este era un mar desconocido y peligroso.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Más Colon escogió esa ruta y navegando hacia el oeste llego al Nuevo Mundo en una empresa que realizo a nombre de los Reyes de España; Fernando e Isabel.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;España bajo el reinado de los Reyes Católicos Isabel y Fernando, desempeño el papel protagonista en el descubrimiento de América y tuvo bajo su mando la evangelización de Occidente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;En este trabajo pretendemos hacer un análisis y estudio sobre el rol de la Iglesia en la colonización de América.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pondremos énfasis, en la Iglesia de España en América y de los muchos y diversos “caracteres” que realizaron la obra evangelizadora y colonizadora: dominicos, franciscanos, jesuitas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Daremos un vistazo a la Iglesia en otras partes de América: Brasil, las Antillas, etc.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Centramos nuestro interés en España puesto que es ella la que da inicio a la colonización del Nuevo Mundo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Al hablar de la Iglesia nos referimos a la Iglesia Católica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Otros conceptos que vamos a clarificar son los de dominicos, franciscanos y jesuitas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Los dominicanos fue la segunda orden de frailes fundado como parte del movimiento reformista de la Edad Media.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fue fundada en alrededor de 1215 por Santo Domingo; noble castellano que vivía en la Francia meridional, y se dedicaron principalmente a combatir la herejía.&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Creían que el mejor medio para hacerlo era la educación; fueron maestros y contribuyeron al desarrollo de la filosofía y la teología.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fueron líderes activos de la inquisición medieval y ejercieron gran influencia en las postrimerías de la civilización medieval.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Los franciscanos fue la primera orden de frailes, fundada por San Francisco de Asís (1182-1226)&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Francisco era hijo de un comerciante rico, que se puso al servicio de los pobres, abandonando su mundo y vestido con harapos emprendió la misión de predicar la salvación en los barrios pobres de las ciudades italianas y ayudar a los enfermos y necesitados.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sus integrantes o frailes franciscanos se dedican a practicar la humildad que predican con ejemplos de pobreza, obediencia y castidad.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La orden se extendió por toda Europa y luego por el resto del mundo&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Los jesuitas fueron fundados como la Compañía de Jesús por Ignacio de Loyola (1491-1566), noble vasco, español, en el 1534&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fue fundada durante el periodo de la Reforma Católica frente al surgimiento del protestantismo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sus miembros hicieron votos monásticos y se comprometieron a peregrinar a Jerusalén y ser soldados de Cristo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fue la más militante de las ordenes religiosas que crearon el fervor espiritual del siglo XVI.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sus armas, como soldados de la fe eran la elocuencia, la persuasión y la intriga.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;No solo se distinguieron como defensores de lo católico frente al protestantismo y las herejías, sino que se empeñaron en difundir la fe hasta los rincones más lejanos de la Tierra&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La Compañía de Jesús fue creada para combatir el protestantismo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En la orden predomina la razón y el examen sobre el sentimiento, produciendo más que poetas, hombres de ciencia; fue una orden que se adapto a los tiempos&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;En la preparación de este trabajo haremos uso de los diversos textos de historia y documentos de la época. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Como habíamos señalado antes la colonización del Nuevo Mundo la inicia España.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Una nación que había estado durante varios siglos viviendo en su suelo una Guerra de Reconquista con el propósito de sacar a los musulmanes de su territorio.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;España era una nación que vivía en un mundo medieval, entrada ya la Época Moderna, una larga Cruzada envolvió al país desde 711 al 1492, con la captura de Granada, ultimo reducto moro en España.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Decimos que fue una larga Cruzada porque fue una lucha entre los moros musulmanes, creyentes del islamismo; y los católicos cristianos de España.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esto nos lleva a dar un vistazo a la situación de la Iglesia en la Edad Media.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Mientras en España, durante la Edad Media, se organizaban pequeños reinos cada vez que se empujaba a los moros hacia el sur, con una fe impulsada por la Iglesia Católica, en el resto de Europa el pensamiento fundamentalmente religioso fue evolucionando.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La Iglesia se fue adaptando a los tiempos, aunque sin cambiar sus dogmas, pero aceptando costumbres, leyes a través de sínodos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;concilios celebrados&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se fundaron monasterios desde el siglo VI, que se convirtieron en centros de cultura y religiosidad, difundiendo por Europa la labor cultural legada de la antigüedad.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Surgen reformas monásticas como las de Cluny (siglo X) la de los Cartujos (siglo XI) y la de los cistercienses en Francia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;También surgen las nuevas órdenes religiosas de los franciscanos y los dominicos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Como jefe de la Iglesia Católica o universal, el papa u obispo de Roma había extendido su influencia a todos los ámbitos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;La Iglesia tenía el control de todos los aspectos de la vida humana en toda Europa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Inocencio III (1198-1216) estableció el principio de que la autoridad del papa estaba por encima del poder del emperador o rey, en el orden espiritual y político&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El papa iba a la cabeza de la pirámide feudal, sistema político, social y económico de la Edad Media.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esta ingerencia de la Iglesia en los asuntos políticos trajo como resultado graves conflictos al seno de la Iglesia Católica produciéndose lo que se conoce como el Cisma de Occidente (1378-1422), que tanto daño causo a la cristiandad.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La Iglesia Medieval fue también la encargada de la educación a través de monasterios, con sus escuelas, parroquias y obispados.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El gran poder de la Iglesia Medieval se va a manifestar en las Cruzadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Las Cruzadas (1096-1291) o guerras santas tenían como meta librar la Tierra Santa&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; del dominio musulmán y se les prometía a las cruzadas la absolución de sus pecados por servir a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una causa religiosa&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn11" name="_ftnref11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las mismas respondieron al llamado de los papas, comenzando con Urbano II, para defender la fe.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los caballeros peregrinos, marinos y mercaderes conocieron las maravillas de Oriente, adquiriendo nuevos gustos e ideas que llevaran consigo a Europa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las mismas abrieron y fomentaron el intercambio comercial entre Oriente y Occidente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La Caída de Constantinopla, como señalamos anteriormente, interrumpió este&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;trafico comercial produciendo, en la segunda mitad del siglo XV, una carrera naval entre italianos, españoles y portugueses para llegar a las Indias por una nueva ruta&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn12" name="_ftnref12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Las Cruzadas junto con otros eventos del siglo XV, como los inventos y el conocimiento de nuevos instrumentos de navegación (la carabela, el astrolabio, la brújula, el timón de popa y la ballestilla), El Reconocimiento y la Reforma protestante, sientan las bases para el Descubrimiento de América por Cristóbal Colon, en 1492.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;A esto le añadimos el que Portugal y Europa habían logrado amojar a los moros, de su territorio y por su situación geográfica se habían convertido en países de gran importancia comercial.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En España los Reyes Católicos, Isabel y Fernando completaron la unidad territorial y religiosa al conquistar las ultimas posesiones de los moros en Granada (1492) e impusieron el catolicismo como única religión del país, España y Portugal tenían en común la profunda religiosidad de sus pueblos que se expresaban en un afán de propagar el cristianismo y en un espíritu de Cruzada que tenia el propósito de sacar a los musulmanes no solo de Europa, sino también de África y de Tierra Santa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fueron los portugueses los primeros en iniciar los descubrimientos geográficos propulsados por el príncipe Enrique el Navegante (1394-1460) y proyectándose sobre la costa de África y logrando llegar al Cabo de Buena Esperanza o Cabo Tormentoso en 1486&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn13" name="_ftnref13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Ante la ola de descubrimientos que se da en el siglo XV el papa, para evitar un conflicto entre España y Portugal, dicto tres bulas o Bulas de Demarcación, por las cuales delimito los dominios coloniales de España y Portugal.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Siendo el Papa el vicario de Cristo y la única autoridad de derecho internacional que podía conceder tierras no poseídas por príncipes cristianos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las bulas trazan un meridiano que pasaba a 100 leguas al oeste de Cabo Verde y Azores&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn14" name="_ftnref14" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, todas las tierras situadas al occidente de la línea pertenecían a España; las del Oriente a Portugal.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Al no sentirse satisfecho el monarca de Portugal firmo un tratado con los Reyes Católicos conocido como el Tratado d Tordecillas (1494) que beneficio a Portugal quien adquirió derechos sobre el Brasil.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Portugal envió a Álvarez Cabal a posesionarse de las costas brasileñas en 1500&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn15" name="_ftnref15" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;El Descubrimiento de América y los otros descubrimientos geográficos transformaron el mundo conocido y dieron paso a la Edad Moderna.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El Nuevo Mundo fue repartido entre las potencias europeas, siendo España la que domino las mayores superficies.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se transplanto la cultura de Europa y España y se crearon instituciones sociales, políticas, económicas y religiosas que han influido en América hasta el presente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Con los descubrimientos llego a América el mensaje de la cristiandad, adquiriendo la Iglesia un carácter ecuménico o universal.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El descubrimiento trajo consigo un proceso de conquista y colonización que puso fin a la época indígena y detuvo el proceso de evolución cultural de los mismos.&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Y ¿Quiénes fueron esos hombres que vinieron a conquistar y colonizar al Nuevo Mundo?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La mayoría eran individuos que provenían de una España militarizada por la Guerra de Reconquista y que, a diferencia del resto de Europa, estaba detenida en la Edad Media.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estaba detenida en su progreso social, en un estado semibarbaro, que unido al predominio del espíritu arábigo-medieval, le dio una capacidad extraordinaria para cualquier empresa&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn16" name="_ftnref16" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las tendencias de razas, el sentimiento religioso y otros elementos&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn17" name="_ftnref17" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, prepararon el camino de la conquista (siglo XVI) continuando el espíritu de la Edad Media, a través de la valentía y defensa de la sociedad y del instinto aventurero de las Cruzadas que se agudizo hasta la locura.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La bravura se convirtió en un culto para el conquistador, caballero hidalgo y soldado, generando en crueldad&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn18" name="_ftnref18" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El tipo de paladín que vino a conquistar a América fue formado por las luchas entre los señores feudales de la Edad Media y las Cruzadas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La conquista fue una empresa medieval que requería espíritus y tendencias medievales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Para abrir el Nuevo Mundo se necesitaba conquistadores, hombres de aventura, que realizaran en un ano lo que el colono sedentario habría hecho en un siglo&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn19" name="_ftnref19" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[19]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los que vinieron representando la Iglesia, el clero, se estaba separado de Roma y colocándose al lado del monarca, siguiendo las inclinaciones de su origen popular.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los aventureros eran conquistadores valientes, audaces, resistentes, tenaces, llenos de fe en Dios, pero también de escasa instrucción, ambiciosos, rebeldes y la mayoría de ellos sin escrúpulos. Y eran así porque eran producto de un medio en el que los nombres habían nacido y crecido dentro de las luchas contra los musulmanes, en las que se procedían bárbaramente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;También debemos añadir que el motivo que los impulsaba a venir a América, junto con la fe, era el de la ambición, su “codicia” y avaricia de oro”, la sed de aventuras y fama.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Es difícil entender como los creyentes en una religión que predica el amor pudiera cometer tantos actos de barbarie. Pero en aquella época ser español y católico eran cosas iguales; aunque su catolicismo se reducía a bautizarse, creer en la existencia de Dios y algunos dogmas de la Iglesia, asistir a los cultos externos, y sobre todo, combatir a los infieles y herejes.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;No vivían auténticamente el mensaje cristiano por su ignorancia. Estaban convencidos de que la conquista era una cruzada cristiana contra los “paganos indígenas” deseada y agulada por Dios, la Virgen y los santos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esta fe ciega y malentendida pero fanática, les proporciono seguridad y coraje para envolverse en las expediciones de conquista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Nos preguntamos entonces como o quienes eran esos “paganos indígenas” "que habitaban el Nuevo Mundo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Les llamaremos “amerindios”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn20" name="_ftnref20" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[20]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y habían muchos pueblos dispersos en toda la América, los había progresistas o civilizados y retardados o en estado natural.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las culturas mas avanzadas fueron la de los mayas, aztecas (en Centroamérica) e incas (en América del Sur).&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Todos los pueblos indígenas creían en múltiples dioses, eran politeístas, representados por la naturaleza.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Quizás era esa la razón por la que los consideraban paganos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Todos los indios que habían en América no eran civilizados, así como todos los españoles que llegaron no venían con ambición de oro y poder.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;También vinieron, desde los primeros viajes, frailes franciscanos y dominicanos, mercedarios y de otras comunidades, para evangelizar a los indios.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estos se opusieron a los métodos de los conquistadores que obligaban al indio a trabajar sin descanso y bajo maltrato.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estos frailes se distinguieron por su bondad, humildad, sencillez, sacrificio y espíritu caritativo, lo que les gano el amor del indio.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los que vinieron en el siglo XVII, mostraron un espíritu menos evangélico&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn21" name="_ftnref21" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[21]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Existen grupos que defendieron al indio y condenaron la conquista y otros que justifican la conquista y condenan al indio.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Frente a estos esta la posición del Papa o de la Iglesia:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;“&lt;i style=""&gt;Sabra” V.M. que yo he estado diez anos en las Indias de V.M. y he visto las tiranías que los españoles hacen en los indios, que a Dios quitan las animas y a V.M. los vasallos y le destruyen aquellas tierras…..”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn22" name="_ftnref22" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[22]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Bien puedes comprender ¡oh Leopordo! Si es que conoces las costumbres y naturaleza de una y otra parte, que con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo e islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humildad son tan inferiores a los españoles como los niños a los adultos y las mujeres a los varones, habiendo entre ellos tanta diferencia como la que va de gentes&lt;/i&gt; &lt;i style=""&gt;fieras y crueles a gentes clementísimas, de los prodigiosamente intemperantes a los continentes y templados, y esto por decir que de manos a hombres……&lt;/i&gt; &lt;i style=""&gt;¿Qué cosa pudo suceder a estos bárbaros mas conveniente ni mas saludable que el quedar sometidos al imperio de aquellos cuya prudencia, virtud y religión los ha de convertir de bárbaros tales que apenas merecían el nombre de seres humanos..?”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn23" name="_ftnref23" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[23]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;“Consideramos que los indios son verdaderamente hombres…. Capaces de entender la Fe Católica….. Definimos y declaramos…. No obstante lo que se ha dicho o se diga en contrario…. Que tales indios y todos los que mas tarde se descubran por los cristianos, no pueden ser privados de su libertad por medio alguno ni de sus propiedades, aunque no estén en la fe de Jesucristo; y podrán libre y legítimamente gozar de su libertad y de sus propiedades, y no serán esclavos, y todo cuanto hiciere en contrario será nulo y de ningún efecto.”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn24" name="_ftnref24" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[24]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;Fray Antonio de Montesinos, dominico fue el primero que se atrevió a acusar a los conquistadores, dura y públicamente en un sermón (1511) por lo que los dominicos fueron expulsados de la Española.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fray Bartolomé de Las Casas, conocido como el “Protector de los indios” emprendió la defensa del indio luchando por su libertad y el reconocimiento de la dignidad plena del indio.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las Casas, fraile dominico, renuncio a las encomiendas que se le habían adjudicado en Cuba y tratado de que otros hicieran lo mismo; acudió además, ante la corte española, en demanda de mejor trato para los indios, logrando que los funcionarios residentes en Cuba no pudieran tener encomiendas, para que fueran imparciales al momento de juzgar&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn25" name="_ftnref25" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[25]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Estos fueron los verdaderos evangelizadores de América, los que representaban a la Iglesia y al Papa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Una Iglesia y un Papado que desde el siglo XIII estaba en pugna con la corona o sea los monarcas y reyes de Europa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Con el descubrimiento del Nuevo Mundo el rey Fernando pide al Papa que se le otorgué un patriarcado a las Indias Occidentales.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El Papa Clemente V instituye el primer patriarcado de Indias, pero, sin justificación, sin clero de cámara y sin dotación.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esto no agrado al rey quien continúo tratando de obtener un Patronado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En 1504, el Papa Julio II otorgo, a petición del rey Fernando, las primeras sedes de la Iglesia:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una archidiócesis (en La Española) y 2 sufráganos de la misma, también en Santo Domingo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estas se convierten en la cabeza de la primera cristiandad en el Nuevo Mundo&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn26" name="_ftnref26" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[26]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En el 1508 y por la Bula “Universalis Esclesiae” otorgada por Julio II, se le entrego a España y al rey todo lo administrativo de la Iglesia de las Indias.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La erección de la sede y catedral de Santo Domingo la hizo Fr. García de Padilla en la ciudad de Burgos en 1512, la de Puerto Rico, don Alonso Manso, en Sevilla&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn27" name="_ftnref27" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[27]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. La situación de cómo y quien seria el encargado de la Iglesia en América va a perdurar por varios siglos. A la muerte del rey Fernando en 1516, pasa a hacerse cargo del gobierno el Cardenal Cisneros, quien envía tres clérigos de la orden de los Jerónimos, confiando en que la formación ética y cristiana de los prelados garantizaría el desempeño de la obra mercantil, civilizadora y ética de la colonia con el auxilio del Padre Las Casa, investido con el cargo de Procurador de los indios, y en respuesta a las leyes de Burgos promulgadas en 1512, a favor del indio&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn28" name="_ftnref28" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[28]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;La labor de Fray Bartolomé de Las Casas provoco en España una larga y encendida polémica respecto a si era, licita o no la conquista de América por España.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los dominicos, apoyando a Fray Bartolomé, afirmaron que no era licito hacerle la guerra a los indios ni despojarlos de sus tierras ya que la donación del Papa a España daba a esta un poder espiritual, pero no político sobre América.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Como vimos anteriormente los defensores de la conquista, como Juan Aines de Sepúlveda, decían que el indio podía ser sometido debido a su inferioridad cultural.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Carlos V, sucesor de Fernando el Católico, escucho los reclamos de los frailes quien en el 1542 decreta la Leyes Nuevas, aboliendo las encomiendas y prohibiendo el trabajo del indio para los encomendadotes.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estas leyes nuevas al igual que la Bula del Papa fueron desobedecidas en muchos lugares.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;A la larga la presión de los encomendadotes obligaron al rey a restablecer las encomiendas aunque la Corona mantuvo la prohibición del trabajo forzado del indio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Los primeros frailes en llegar a Nueva España (Méjico) fueron Fray Juan de Tecto, Fray Juan de Ahora (o Ahora) y Pedro de Gante, en 1523; el primero mudo en una expedición a las Higueras; el segundo sucumbió en Toxcoco; y el tercero se distinguió por su bondad y defensa a los indígenas&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn29" name="_ftnref29" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[29]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Los primeros religiosos, del siglo XVI, aprendieron las lenguas indígenas; enseñaron oficios a los indios para mejorar su nivel de vida; estudiaron sus razas y sus costumbres y su historia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Idearon nuevos sistemas para evangelizar, a base de graficas, estampas, dibujos, cantos y representaciones teatrales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Mientras en España se libraba la polémica, los conquistadores de almas protegían a los indios en los distintos lugares de América.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sin más armas que la cruz y el amor, algunos fueron martirizados en ocasiones por tribus hostiles y casi todos se ganaron la enemistad de los conquistadores.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estos hombres conquistaron la mente y los sentimientos de la población india; fueron los mejores y más eficaces agentes transmisores de la civilización europea a América.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Los primeros misioneros en llegar fueron los franciscanos, Fray Martín de Valencia y doce frailes mas a Nueva España la primera iglesia franciscana fue fundada en la calle de Santa Teresa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fray Martín de Valencia fue un hombre virtuoso que marco la pauta para todos los frailes que le siguieron; fueron maestros y defensores de los indios; fundaron Churubusco, Tlaxcala, Texcoco y Huejotzingo&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn30" name="_ftnref30" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[30]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los franciscanos guiaron a los indígenas en los trabajos agrícolas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los capuchinos en la crianza del ganado; los angustiaos en la enseñanza de las artes y oficios (Marban Escobar, 1984).&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los frailes y misioneros que llegaron a América durante la conquista fueron diversas índoles “Los hubo letrados y humanistas, teólogos, constructores de catedrales e iglesias y conventos, oradores, misioneros, luchadores por la justicia, santos, políticos y gobernantes, administradores, ingenieros y aun caudillos de ocasión, Cuando la ocasión los forzaba.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Otros fueron silenciosos y recogidos prelados que practicaron estrechamente sus deberes con sacrificio y caridad, venerables y virtuosos apóstoles en sus diócesis, encerrados en su pobreza…. O por el contrario, macizos jerarcas en lucha, contra el poder civil…&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn31" name="_ftnref31" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[31]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estos hombres fundaron, dirigieron la diócesis del Nuevo Mundo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;De todos ellos sobresalen cuatro figuras: Fray Juan de Zumarraga, el primer obispo que se distinguió por su caridad y amor a los indios y fue obispo de la capital de Nueva España (1528); Don Vasco de Quiroga, quien estableció hospitales y hogares para huérfanos en Santa Fe, Bartolomé&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de Las Casas; quien ya hemos mencionado antes y que viajo por América defendiendo al indio; y Fray Junipero Cerra, evangelizador de Nueva California.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Otros que se distinguieron fueron Juan de los Berrios, primer obispo de Bogota; Bernardino de Sahún, traductor de las lenguas indígenas de Méjico, Fray Alonso de Molina, San Francisco Solano, evangelizador del Perú y San Luis Beltrán, activo misionero en Colombia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En muchas ocasiones estos evangelizadores tuvieron que recurrir a la destrucción de todo lo que recordara la idolatría&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn32" name="_ftnref32" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[32]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;En 1526 llegaron a Méjico los dominicos quienes fueron menos severos que los franciscanos en su trato con los españoles, empleando métodos de convencimiento diplomático.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En 1533 llegaron los agustinos y más tarde los de la Compañía de Jesús.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los benedictinos fueron contemplativos, los Hipólitos y los Juaninos llegaron a fines del siglo XVI y se ocuparon de la beneficencia, ayudados por mercedarios y carmelitas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En América en general, las ordenes mas influyentes fueron la de los franciscanos, agustinos, dominicos y jerónimos; los jesuitas tuvieron gran influencia en Paraguay y en la América Meridional fueron los mercedarios&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn33" name="_ftnref33" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[33]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Los jesuitas dieron a sus misiones un carácter de disciplina rigurosa y las demás ordenes se vieron impedidas de penetrar en sus territorios.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Hicieron una brillante labor educativa en colegios y universidades y establecieron misiones en México, California y el Paraguay.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las misiones de los jesuitas son diferentes a las de otras misiones (la del misionero que propaga la fe en Cristo)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pues estas eran misiones de repartición territorial y administrativa&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn34" name="_ftnref34" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[34]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los jesuitas establecieron sendas misiones particularmente en el Paraguay, aplicado al territorio hoy dividido entre la Republica de Argentina, el Brasil, el Paraguay Moderno y Bolivia, que abarcaba el Tucuman, el Río de la Plata y el Paraguay.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los primeros jesuitas, que el indio de esta zona conoció, llegaron a Brasil en 1549; en 1588 llegaron los primeros al Paraguay, enviados desde Brasil&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn35" name="_ftnref35" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[35]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Eran experimentados jesuitas que sabían el guarani y se pusieron bajo la influencia española.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las misiones de los jesuitas, llamadas también, Reducciones, establecidas en numero de 35, organizaron el trabajo para que los monjes fueran autosuficientes, siguiendo el modelo de los monasterios medievales en Europa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Así se anotaron tres éxitos: bastarse alimentariamente; conseguir educar a los indios guaranies de la region, para la cual, aprendieron la lengua tupi-guarani; ser autónomos del poder de la capital colonial y de la metrópoli y, por ultimo, demostrar la labor económica y evangelizadora que se podía hacer con el indio y tratarlo humanamente&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn36" name="_ftnref36" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[36]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las misiones jesuitas del Paraguay, Paraná y Uruguay constituyeron un sistema de colonización nuevo, completo y aplicado con un rigor y meticulosidad propios y característicos de la rígidas doctrina jesuita&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn37" name="_ftnref37" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[37]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La primera misión se fundo en San Ignacio Gnazu (Cerca del Río Paraná); esta fue la casa madre y de ahí se extendió a todo el territorio.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los jesuitas permitieron a los indios tener armas para defenderse de los medievales en Europa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Así se anotaron tres éxitos:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;bastarse alimentariamente; conseguir educar a los indios guaranies de la región, para lo cual aprendieron la lengua tupi- guarani; ser autónomos del poder de la capital colonial y de la metrópoli y, por ultimo, demostrar la labor económica&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;evangelizadora que se podría hacer con el indio y tratarlo humanamente&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn38" name="_ftnref38" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[38]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las misiones jesuitas del Paraguay, Paraná y Uruguay constituyeron un sistema de colonización nuevo, completo y aplicado con un rigor y meticulosidad propios y característicos de la rígida doctrina jesuita &lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn39" name="_ftnref39" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[39]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La primera misión se fundo en San Ignacio Gnazu (cerca del Río Paraná); esta fue la casa madre y de ahí se extendió a todo el territorio.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los jesuitas permitieron a los indios tener armas para defenderse de los portugueses.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Su obra fue la de enseñar las primeras letras, oficios y artes; sin olvidar el aspecto religioso.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los jesuitas contribuyeron a la conquista pacifica de la región iniciada por el gobernador Hernandarias de Saavedra, quien gestiono en 1607 la constitución de la Provincia jesuita del Paraguay cuyo primer provincial fue el P. Diego de Torres&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn40" name="_ftnref40" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[40]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Como podemos ver las misiones jesuitas o reducciones, de las cuales se establecieron muchísimas, hasta que los jesuitas fueron expulsados de España.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Su labor se vio obstaculizada por los encomendadotes, algunos funcionarios reales y los paulistas&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn41" name="_ftnref41" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[41]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, asi como por las intrigas ante el rey de España quien los expulso de su imperio en 1767 y de Portugal fueron privados de sus bienes y se refugiaron en Italia&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn42" name="_ftnref42" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[42]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Los filósofos de la ilustración influyeron en la expulsión de los jesuitas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El poder que los jesuitas habían adquirido en España, así como su participación en la vida publica e intelectual de las colonias, despertaron celos en Carlos III, quien determino sujetar a la compañía al poder del Estado, así como al clero en general.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se utilizo la oposición de los jesuitas a que se le restara poder al Santo oficio, cuerpo justiciero del Tribunal de la Inquisición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Antes de continuar voy a tratar brevemente de explicar la composición de la Iglesia en América y lo que era el Tribunal de la Inquisición.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las relaciones entre la Iglesia y el Estado estaban regidas, como se señala al principio, por el Patronato, en virtud del cual el Rey ejercía suprema tutela sobre los nombramientos eclesiásticos, en los que intervenían también el Papa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esto se modifico o cambio con la llegada de los Borbones al trono de España, quienes consideraron el derecho del patronato como una regalía y no como una concesión.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Todo esto se soluciono con el Concordato de 1737 y1753.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En América se celebraban Concilios en los que la Iglesia discutía asuntos de propaganda, del culto, de las misiones, de la administración de la Iglesia y problemas políticos y económicos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Otro aspecto importante era el clero secular que estaba sujeto a la autoridad de un obispo quien gobernaba sobre una provincia eclesiástica (diócesis); generalmente la diócesis estaba ubicada en una capital.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las diócesis se componían de parroquias al frente de las cuales estaban los párrocos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La autoridad superior en cada virreinato era el arzobispo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El obispo era el encargado de velar por la buena marcha eclesiástica; los párrocos o curas tenían el nombre de doctrineros cuando dirigían una doctrina (conjunto de población indígena); adoctrinando al indio en la fe católica&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn43" name="_ftnref43" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[43]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estaban además los conventos y ordenes religiosas como las de los franciscanos, dominicos y jesuitas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La Inquisición fue un mecanismo de la Iglesia medieval para perseguir y juzgar a los albigenses en España.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En el 1569 se estableció el Tribunal del Santo Oficio (Inquisición) en América por orden de Felipe II.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sus sedes principales fueron Méjico y Lima y se utilizo para perseguir los delitos de herejía (ataque a los dogmas y prácticas de la Iglesia); pecados contra las buenas costumbres (como los vicios contra la castidad, el adulterio, etc.) y la lectura de libros prohibidos por la Iglesia y la monarquía.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las actividades del Santo Oficio eran ejercidas por los dominicos&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn44" name="_ftnref44" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[44]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Por ser los jesuitas enemigos de las ideas de la Ilustración y defensores de los dogmas católicos y por su preparación e inteligencia se vieron enfrentados con la Corona y por ello fueron expulsados.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fueron perseguidos en Portugal, Francia, Nápoles, Parma, Palencia, Guestalla y América.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Su orden fue extinguido el 16 de agosto de 1763 por el papa Clemente XIV.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;El proceso de expulsión de los jesuitas de América fue uno hecho en secreto en Méjico y de persecución y acusaciones en otras partes del continente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En Brasil y Uruguay fueron acusados de pretender atentar contra la autoridad real Sus bienes fueron incautados, sus escuelas ocupadas y encauzadas hacia la política liberal y sus bibliotecas publicas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El descontento entre el elemento criollo y mejor preparado, que se había educado en los colegios jesuitas, fomento las primeras luchas y brotes de la independencia de las colonias españolas en América.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La expulsión también trajo como resultado el conocimiento cultural de América en Europa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los expulsados, muchos de ellos criollos, escribieron obras notables sobre las costumbres, folklore y cultura de América y sus anhelos de libertad&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn45" name="_ftnref45" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[45]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;El rey Carlos III y la dinastía de los Borbones pudieron doblegar en gran parte al clero secular, después de la expulsión de los jesuitas, pero no lo pudo hacer con el clero regular que anhelaba una mayor independencia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El patronato provoco la supeditación del clero a la Corona, más que al papa, y su incomunicación con el resto del clero de Europa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La labor pastoral de la Iglesia se vio comprometida y confundida con la del Estado español y en muchas ocasiones entorpecida por la Corona.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Por otro lado el clero disfruto de un gran poder económico al ser beneficiados con ricas encomiendas de indios y grandes extensiones de tierra.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El poder espiritual y económico del clero lo convirtió en un estamento privilegiado dentro de la sociedad colonial y muy comprometido con intereses no espirituales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;En términos de la labor de la Iglesia controlada por la Corona fueron muchos los servicios que presto a la América colonial.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El patronato permitió la presencia del misionero desde los días de la conquista, evangelizando&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;protegiendo al indio.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Su acción puso una nota de amor y compasión en el terreno de los hechos, en contra de abusos y atropellos de los conquistadores y encomendadotes.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Muchos teólogos dominicos se manifestaron también a favor de los negros esclavos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Lograron que Urbano VIII, el Papa, condenara la trata de negros (1639) y que la Corona prohibiera durante algunos anos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Logro que la esclavitud negra fuera menos inhumana en América.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las misiones jesuitas, franciscanas y dominicas, en los siglos XVII y XVIII, evitaron la extinción total de los indígenas, trataron de incorporarlos a la cristiandad pero respetando y conservando sus modos de vida, costumbres y folklore.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La iglesia se encargo de la salud y de otros servicios públicos, levantando hospitales en ciudades y poblados indígenas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Religiosos y religiosas atendían y cuidaban a los enfermos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La Iglesia tenía a su cargo los registros civiles de nacimientos, matrimonios y defunciones; así como los entierros y otros servicios del Estado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La educación era dirigida y sostenida por las comunidades religiosas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;La labor realizada por los jesuitas fue de gran importancia política para la colonización.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los indios guaranies de las Doctrinas (misiones) fueron los que constantemente resistieron el empuje de los paulistas, defendiendo y protegiendo las tierras de los españoles.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se convirtieron en tropas auxiliares del ejército, acudiendo rápidamente a cualquier llamado, fueron leales, desinteresados y eficaces.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;También ayudaron a conquistar y penetrar con la selva (el Chaco) y a las tribus vecinas no reducidas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se utilizaron como trabajadores manuales en obras de utilidad publica (edificios, iglesias, fortalezas y otros servicios).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;“Gracias a los misioneros, los indígenas renunciaron a su vida de pescadores y cazadores nómadas, se establecieron y cultivaron el suelo, aprendieron los rudimentos de algunos oficios y vivieron una existencia dependiente es verdad, pero notablemente superior a aquella vida estéril de hombres de bosque que antes llevaban”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn46" name="_ftnref46" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[46]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Volviendo al tema de la educación se fundaron universidades como la Universidad de Santo Tomas de Aquino en Santo Domingo (1538), fundada por los dominicos, la primera América.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estos fundaron también la de Bogota y la de Lima (San Marco y Méjico (1551).&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los agustinos fundaron la de Quito y la de Cuzco.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se fundaron también escuelas parroquiales y de las comunidades para la enseñanza primaria de los criollos y para los indígenas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;La iglesia tuvo bajo su tutela la cristianización del Nuevo Mundo hispánico.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Logro transmitir la doctrina, los dogmas, sacramentos y la fe al grado tal que el catolicismo latinoamericano se ha conservado profundamente arraigado en las masas populares, principalmente en las regiones que se evangelizaron en el siglo XVI.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;En el orden económico contribuyeron al desarrollo de la agricultura y la ganadería.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se convirtieron (las misiones) en bancos de préstamo para los propietarios rurales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;Hemos estado hablando de la Iglesia en las colonias de España y su rol en la conquista y colonización.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ahora hablaremos de la Iglesia en las colonias de América que no eran españolas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La vida religiosa en Brasil, colonia de Portugal, se parece mucho a la de Hispanoamérica, pero tuvo sus diferencias.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Portugal no fue tan enérgico y exigente como España en materia religiosa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La Corona portuguesa autorizo la entrada de judíos conversos en Brasil, cosa que España prohibió en sus colonias, y les permitió participar en los negocios.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Allí nunca hubo tribunales de la Inquisición.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La actuación de los jesuitas fue mas decisiva y poderosa que en las colonias españolas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se establecieron en el sur y fundaron un colegio en Sao Paulo, y en otras regiones del interior.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El padre José de Anchieta (1530-1579) se convirtió en protector de los indios, abogo por ellos y escribió sobre sus lenguas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El padre Nobrega, misionero, organizo una expedición contra los franceses que ocupan parte de la costa norte del país y logro derrotarlos con ayuda de los indios; participando así de la política.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Otro gran evangelizador, el padre Antonio Viena, influyo sobre la Corona para que aceptara la intervención de judíos conversos en el comercio local.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se opuso a la inhumana acción de los bandeirantes.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Influyeron, también, en la educación, formando a la población criolla y mestiza en sus colegios (jesuitas) y evangelizando y civilizando al indio en sus misiones.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los jesuitas fueron también expulsados de Brasil (1759)&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn47" name="_ftnref47" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[47]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;La Iglesia en Estados Unidos y Canadá también jugo un papel importante.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En Canadá, el monarca francés (pues Canadá era una colonia de Francia) que era Católico, estimulo la evangelización de los indios.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esta labor la iniciaron los padres franciscanos y la continuaron los jesuitas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los jesuitas protegieron al indio contra los “corredores de bosques” y exploraron el lugar extendiendo los dominios franceses.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El primer asentamiento francés en Canadá fue fundado por Samuel Champlain, en el 1608, con el nombre de Québec.&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn48" name="_ftnref48" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[48]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 18pt; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;Muchos de los colonos franceses que vinieron al Canadá venían huyendo de los problemas religiosos que había en Francia en la segunda mitad del siglo XVI.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Uno de estos grupos; los hugonotes se refugiaron de la intolerancia religiosa católica en las riberas del río San Lorenzo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El obrante Champlain les permitió establecerse en las nuevas tierras.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Canadá se convirtió en una provincia francesa cuya estructura era profundamente absolutista, basada en el dominio del ejército y la Iglesia&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn49" name="_ftnref49" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[49]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;En Estados Unidos, colonias inglesas en América, la colonización la hicieron grupos protestantes, lo que nos permitió que la Iglesia tuviera alguna influencia, excepto en Maryland, la única colonia católica.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los monarcas ingleses no lograron imponer el credo oficial&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn50" name="_ftnref50" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[50]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de la metrópoli en las colonias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:100%;" lang="ES" &gt;&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;Los colonos establecieron en general la tolerancia religiosa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Solo los cuáqueros y anglicanos del sur se mostraron más intransigentes y sus colonias tuvieron un carácter mas cerrado en lo religioso.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En la colonia católica, Maryland, la Iglesia fue mas tolerante permitiendo la libertad de creencias y cultos entre los cristianos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El clero, católico y protestante, tuvo gran importancia social por la labor pastoral y la superior preparación de sus miembros pero no disfruto de privilegios.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Predomino la moral y la educación puritana.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se fundaron colegios y universidades (Harvard, Yale) cuyo objeto principal era continuar la formación moral y puritana y preparar ministros o pastores para el culto&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftn51" name="_ftnref51" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;[51]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Este puritanismo religioso impidió el desarrollo del teatro y limito la creatividad artística.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los cuadros y la pintura de la época reflejan la influencia religiosa en el diario vivir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;   &lt;hr style="font-family: arial; height: 3px;font-size:78%;" align="left"  width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Ybot León, Antonio:&lt;i style=""&gt; La Iglesia y los Eclesiásticos Españoles en la Empresa de las Indias:&lt;/i&gt; 1963, España.Editores Salvat,S.A., pág. 1-40.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; M&lt;sup&gt;c&lt;/sup&gt; Nall Burns, Edward: &lt;i style=""&gt;Civilizaciones de Occidente: Su historia y su cultura&lt;/i&gt;; 1941, Argentina. Editorial Siglo Veinte, pág.331.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Ibíd., pág 332-337.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Reynal,Vicente: &lt;i style=""&gt;Civilizaciones de Occidente: Introducción a las Humanidades,&lt;/i&gt;1991, España, Editorial Plaza Mayor,Inc, pág. 247.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; M&lt;sup&gt;c&lt;/sup&gt; Nall Burns, Edward: &lt;i style=""&gt;Civilizaciones de Occidente: Su historia y su cultura&lt;/i&gt;; 1941, Argentina. Editorial Siglo Veinte, págs. 332-337.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Ibid.,págs. 332-337.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Lugones,L.:&lt;i style=""&gt;El Imperio Jesuitico,&lt;/i&gt;1907,CIRF2684 L95. Universidad Interamericana, págs. 5-289.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn8"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref8" name="_ftn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; asamblea de obispos y teólogos donde se discutían puntos dudosos o debatibles; Reynal,Vicente:&lt;i style=""&gt;Civilizaciones de Occidente: Introducción a las Humanidades,&lt;/i&gt;1991,España,Editorial Plaza Mayor,Inc. Pág.221&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn9"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref9" name="_ftn9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Reynal,Vicente:&lt;i style=""&gt;Civilizaciones de Occidente: Introducción a las Humanidades,&lt;/i&gt;1991,España,Editorial Plaza Mayor,Inc. pág.286.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn10"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref10" name="_ftn10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Llamese Tierra Santa a los territorios de Jerusalén en el territorio de Palestina ocupados &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;por &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;los árabes musulmanes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn11"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref11" name="_ftn11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; M&lt;sup&gt;c&lt;/sup&gt; Neill&lt;sup&gt;, &lt;/sup&gt;William H.: &lt;i style=""&gt;La civilización de Occidente,&lt;/i&gt;1965. &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt;Chicago,University of Chicago Press. &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Pág 289.&lt;i style=""&gt;&lt;sup&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn12"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref12" name="_ftn12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Fornés Bonavía,Leopoldo:&lt;i style=""&gt;Historia de América&lt;/i&gt;,2001,España.Editorial Plaza Mayor,Inc. Pág. 27.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn13"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref13" name="_ftn13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Sánchez, Luis A.:&lt;i style=""&gt; Historia de América&lt;/i&gt;,1965, Buenos Aires, Editorial Lozada, págs. 184-189.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn14"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref14" name="_ftn14" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Cabo Verde y Azores eran islas en la Costa Occidental de África.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn15"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref15" name="_ftn15" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Fuentes Lozano, José y López Reyes, Amalia: &lt;i style=""&gt;Historia de América,&lt;/i&gt; 1985, México. Editorial Continental, S.A. DE C.V., págs. 125-130.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn16"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref16" name="_ftn16" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; L.Lugones. &lt;i style=""&gt;El imperio Jesuita.&lt;/i&gt;1987. Arnaldo Moen y Hermano, 2&lt;sup&gt;da&lt;/sup&gt; edición pág. 5-289.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn17"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref17" name="_ftn17" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Ibíd., pág. 21-22.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn18"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref18" name="_ftn18" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Ibíd., págs. 5-289.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn19"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref19" name="_ftn19" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[19]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Ibíd., págs. 5-289.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn20"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref20" name="_ftn20" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[20]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Marbán Escobar, Edilberto: &lt;i style=""&gt;Historia de América&lt;/i&gt;, 1984. United States of America. Editorial Departamento &lt;span style=""&gt;       &lt;/span&gt;de Instrucción Pública págs. 57-69.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn21"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref21" name="_ftn21" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[21]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Fuentes Lozano, José y López Reyes, Amalia: &lt;i style=""&gt;Historia de América,&lt;/i&gt; 1985, México. Editorial Continental, S.A. DE C.V., págs. 209-216&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn22"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref22" name="_ftn22" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[22]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Tomado de &lt;i style=""&gt;Historias de América&lt;/i&gt;, Colección Nuestro Mundo y sus Hechos, pág.87 &lt;i style=""&gt;“Memoria de Fray Bernardino de Minaya al rey de España reproducido por Lewis Annke &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn23"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref23" name="_ftn23" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[23]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Ibíd., p.81, “&lt;i style=""&gt;Juan Gómez de Sepúlveda &lt;/i&gt;Demócrates alter, 1547. “ Silvio Zarala &lt;i style=""&gt;La filosofía de la conquista&lt;/i&gt;. 1972. México, Fondo de la Cultura Económica. Pág. 53-55&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn24"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref24" name="_ftn24" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[24]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Ibid; pág. 82. “&lt;i style=""&gt;Bula Sublimis Deus de Pablo III”&lt;/i&gt; JUNIO 9 DE 1537.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn25"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref25" name="_ftn25" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[25]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Marbán Escobar, Edilberto: &lt;i style=""&gt;Historia de América&lt;/i&gt;, 1984. United States of America. Editorial Departamento de Instrucción Pública págs. 190-217.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn26"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref26" name="_ftn26" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[26]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Ybot León, Antonio:&lt;i style=""&gt; La Iglesia y los Eclesiásticos Españoles en la Empresa de las Indias:&lt;/i&gt; 1963, España. Editores Salvat,S.A., págs. 118-186.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn27"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref27" name="_ftn27" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[27]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Ibíd., págs 841-913.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn28"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref28" name="_ftn28" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[28]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Fornés Bonavía,Leopoldo:&lt;i style=""&gt;Historia de América&lt;/i&gt;,2001,España.Editorial Plaza Mayor,Inc. Pág. 149-155.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn29"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref29" name="_ftn29" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[29]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Fuentes Lozano, José y López Reyes, Amalia: &lt;i style=""&gt;Historia de América,&lt;/i&gt; 1985, México. Editorial Continental, S.A. DE C.V. págs. 209-216.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn30"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref30" name="_ftn30" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[30]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Fuentes Lozano, José y López Reyes, Amalia: &lt;i style=""&gt;Historia de América,&lt;/i&gt; 1985, México. Editorial Continental, S.A. DE C.V. pág. 209-216.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn31"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref31" name="_ftn31" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[31]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Ybot León, Antonio:&lt;i style=""&gt; La Iglesia y los Eclesiásticos Españoles en la Empresa de las Indias:&lt;/i&gt; 1963, España.Editores Salvat,S.A., pág. 841-913.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn32"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref32" name="_ftn32" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[32]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Ibíd., pág. 209-216.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn33"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref33" name="_ftn33" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[33]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Fuentes Lozano, José y López Reyes, Amalia: &lt;i style=""&gt;Historia de América,&lt;/i&gt; 1985, México. Editorial Continental, S.A. DE C.V. pág. 209-216.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn34"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref34" name="_ftn34" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[34]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Sánchez, Luis A.:&lt;i style=""&gt; Historia de América&lt;/i&gt;,1965, Buenos Aires, Editorial Lozada, págs. 229.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn35"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref35" name="_ftn35" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[35]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Lugones,L.: &lt;i style=""&gt;El Imperio Jesuítico,&lt;/i&gt; 1907, CIRF 2684 L95. Universidad Interamericana pág. 5-289.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn36"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref36" name="_ftn36" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[36]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Fornés Bonavía, Leopoldo: &lt;i style=""&gt;Historia de América,&lt;/i&gt; 2001, España. Editorial Salvat, S.A. pág. 171-172.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn37"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref37" name="_ftn37" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[37]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Rubio, Julian M&lt;sup&gt;a&lt;/sup&gt;: &lt;i style=""&gt;Exploración y Conquista del Río de la Plata, Siglos XVI y XVII,&lt;/i&gt; 1942, Barcelona, Editores Salvat, S.A. pág. 583-600.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn38"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref38" name="_ftn38" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[38]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Ibíd., pág. 171-172.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn39"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref39" name="_ftn39" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[39]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Ibíd., pág. 583-600&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn40"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref40" name="_ftn40" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[40]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Rubio, Julian M&lt;sup&gt;a&lt;/sup&gt;: &lt;i style=""&gt;Exploración y Conquista del Río de la Plata, Siglos XVI y XVII,&lt;/i&gt; 1942, Barcelona, Editores Salvat, S.A. pág. 583-600.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn41"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref41" name="_ftn41" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[41]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Portugueses habitantes de San Pablo en Brasil que se dedicaban a verificar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;correrías con el fin de apresar indios y luego venderlos. Ibíd., &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pág. 588.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn42"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref42" name="_ftn42" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[42]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Fornés Bonavía, Leopoldo: &lt;i style=""&gt;Historia de América,&lt;/i&gt; 2001, España. Editorial Salvat, S.A. pág. 171-172.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn43"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref43" name="_ftn43" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[43]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Sánchez, Luis A.:&lt;i style=""&gt; Historia de América, &lt;/i&gt;1965, Buenos Aires, Editorial Lozada, págs.229.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn44"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref44" name="_ftn44" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[44]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Ibid. , pág.289.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn45"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref45" name="_ftn45" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[45]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Fuentes Lozano, José y Amalia López Reyes: &lt;i style=""&gt;Historia de América,&lt;/i&gt; 1985, México. Editorial Continental, S.A. DE C.V. pág. 209-216.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn46"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref46" name="_ftn46" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[46]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Marban Escobar, Hedilberto, &lt;i style=""&gt;Historia de América,&lt;/i&gt; United States of America, 1963, Pág. 188.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn47"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref47" name="_ftn47" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[47]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Fuentes Lozano, José y Amalia López Reyes: &lt;i style=""&gt;Historia de América,&lt;/i&gt; 1985, México. Editorial Continental, S.A. DE C.V. pág. 209-216.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn48"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref48" name="_ftn48" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[48]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Fornés Bonavia Leopoldo, &lt;i style=""&gt;Historia de América&lt;/i&gt;, 2001, España, pág. 129. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn49"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref49" name="_ftn49" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[49]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" lang="EN-US" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Ibid., pág. 209-216.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="font-family: arial;" id="ftn50"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref50" name="_ftn50" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[50]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Credo oficial de Inglaterra era el anglicanismo (protestante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn51"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4480466904892771390&amp;amp;postID=2265268624467491941#_ftnref51" name="_ftn51" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;[51]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; Sánchez, Luis A.:&lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: arial;"&gt; Historia de América, &lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;1965, Buenos Aires, Editorial Lozada, págs.229.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-2265268624467491941?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/2265268624467491941/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=2265268624467491941' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/2265268624467491941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/2265268624467491941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2008/02/la-iglesia.html' title='La Iglesia'/><author><name>victorcolon12</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16281868716376752488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-6617959490739752344</id><published>2007-05-17T17:24:00.000-04:00</published><updated>2007-05-17T17:25:45.715-04:00</updated><title type='text'>La historia Oral y el post-modernismo: ?Al rescate de la patria?</title><content type='html'>Siempre pensé que mi abuela sería una extraordinaria historiadora, o por lo menos una rica fuente de historia oral.  No quisiera categorizar mis ideales con una corriente historiográfica.  Pero el Post-modernismo trae una excelente oportunidad para erradicar una metodología concreta y hacer de mi abuela una investigación.  Pienso, si Domitila habló del rol de las mujeres en la revolución bolivariana y Taso sobre la explotación de los trabajadores cañeros, sin contagiarme con la generalización de esta nueva vertiente histórica, mi abuela puede ser un excelente recurso sobre la vida del puertorriqueño costero durante la Grán Depresión.  Según los datos de mi abuela, los hábitos recolectores de ellas y de sus hermanos lograron que mientras en Nueva York se pasaba hambre, ellas comían langostas y sopa de cocolías casi todos los días.  Mientras el jíbaro trataba de vender resignado su cargamento “loco de contento” según Rafael Hernández mi abuela tomaba rica leche de coco y se gozaba la fresca agua de los cocoteros.  Mi abuela describía como en la época en la que los estadounidenses entran a la Segunda Guerra Mundial, sus maestras enseñaban a los estudiantes a como ponerse un palito en la boca y agacharse en los escritorios en caso de un bombardeo aéreo.  Es excitante soñar lo que los post-modernistas pueden hacer con la historia.  Establecen una paradoja en la que los estudios de casos individuales de una subjetividad histórica pueden servir para reconstruir una historia.&lt;br /&gt;El post-modernismo es convenientemente maleable, pero tengo que hacer la salvedad que no puede casar la relatividad con la generalización.  Por más radical que pueda ser dicho caos historiográfico, este “pabonismo” o neo-liberalismo no puede reconstruir una historia en la que ellos no creen.  Puedo entender su relatividad, pero dentro de este caos hay una metodología, la historia oral, se establece una fuente primaria-en mi caso, mi abuela-.  Creo que el sueño postmeodernista es uno muy conveniente, pero como diría el dicho “los sueños, sueños son.”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-6617959490739752344?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/6617959490739752344/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=6617959490739752344' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/6617959490739752344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/6617959490739752344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/05/la-historia-oral-y-el-post-modernismo.html' title='La historia Oral y el post-modernismo: ?Al rescate de la patria?'/><author><name>Rodriguez y Figueroa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07178772289747515172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-4769881338798192157</id><published>2007-05-17T16:29:00.000-04:00</published><updated>2007-05-17T16:32:15.936-04:00</updated><title type='text'>Historicismo (manipulacion historica)-?Debio haber rodado la cabeza de Maria Antonieta de Francia?</title><content type='html'>El historicismo es la manipulacion de la historia segun terminos historiograficos, ahora vamos al caso de estudio de la reina decapitada Maria Antonieta de Francia para ver un ejemplo.&lt;br /&gt;Su majestad la Reina Maria Antonieta de Austria, Reina de Francia.  Entiendo que ésta reina más que un personaje frívolo es una victima de lo que Lefevre llamó la histeria colectiva en la revolución francesa.  Maria Antonieta puede muy bien servir como un muy buen ejemplo del historicismo.  Nacida princesa imperial, nunca conoció otro estilo de vida que no fuera uno petulante y egocéntrico, aunque estos adjetivos le caen en su contra peyorativamente.  Maria Antonieta en un contexto histórico en donde se rompe el mecanicismo y el proceso maquiavélico era una adolescente criada junta a una gran matriarca imperial, nada más ni nada menos que la emperatriz Maria Teresa de Austria.  Casada de joven con el delfín de Francia a una temprana edad ¿Como podemos pretender que ella, una chica de la corte de Viena, una esplendorosa se comportase humilde y compasiva? Según Papalia en sus estudios del desarrollo humano los adolescentes son egocéntricos, y según Kohlberg en su sicología viven de la mentira, frivolidad y las apariencias.  En éste historicismo, que podíamos esperar de Maria Antonieta, no era su culpa que por la gracia de Dios fuese hija de una Emperatriz y reina de Francia.  De hecho algunas fuentes en &lt;a href="http://www.royalty.com/"&gt;www.royalty.com&lt;/a&gt; y en Monarquías del Mundo, Maria Antonieta fue una victima de la Revolución Francesa.  Muchos le atribuyen la culpa de las historias de su frivolidad como la de “Si no tienen pan, que coman bizcocho” a su cuñado, Luis XVIII.  Quien haría lo posible por conseguir el poder en una monarquía constitucional en la primera fase de la Revolución.  No me conformo con el mecanicismo histórico de la generalización de que la nobleza es mala los pobres eran buenos.  No existe tal maniqueísmo, pues si muy bien los burgueses propugnaron la revolución, ya para la época de la revolución los nobles estaban concurridos en Versalles como control de su poder político.  En esto podemos ver como la historia es interpretativa y lo frágil que puede ser la historia en manos de la misma metodología científica.  Es decir, yo, puedo argumentar con bases de referencias que Maria Antonieta no era mala que era una victima, quería un palacio más grande, tal vez en su mundo imperial en Viena, Francia le parecía un tanto menos pomposa.  Por qué no podemos pensar que Luis XVI, como Rafael Hernández le quiso dar la “casita que tanto le prometió.”  Sí, una casita, porque eso era un palacio para los hijos de Maria Teresa de Austria.  Más que una defensa a la reina decapitada, quiero exponer que la historia se debilita con la vara mágica del pensamiento individual de cada ser humano y la relatividad de una interpretación.  Maquiavelo dice que el fin justifica los medios, entonces en mi análisis y praxis histórica entiendo que Maria Antonieta es inocente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-4769881338798192157?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/4769881338798192157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=4769881338798192157' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/4769881338798192157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/4769881338798192157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/05/historicismo-manipulacion-historica.html' title='Historicismo (manipulacion historica)-?Debio haber rodado la cabeza de Maria Antonieta de Francia?'/><author><name>Rodriguez y Figueroa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07178772289747515172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-1790101029543950598</id><published>2007-05-17T16:13:00.000-04:00</published><updated>2007-05-17T16:15:57.516-04:00</updated><title type='text'>Debate historiografico; el post-modernismo insertado a la historiografia antigua</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0in 0in 0pt; LINE-HEIGHT: 200%"&gt;&lt;span lang="ES-PR" style="FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-PR"&gt;Mi amigo muy querido y yo hemos discutido sobre cuan apropiado le cae el termino científico a la historia.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Hasta hoy yo con látigo en mano defendía sus facultades científicas basándome en una metodología científica aplicada a cualquier investigación histórica.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Mi amigo me decía que las fuentes primarias y secundarias se difunden en el prisma con que el historiador lo vea y por ende no es científica, sino más bien subjetivamente una disciplina.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-PR" style="FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-PR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; L&lt;/span&gt;os esqueletos ni las vasijas hablan.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Las crónicas y la historia universal clásica eran interpretativas según lo que los autores como Herodoto, Tucídides y Polibio podían percibir, muchas veces en su propias perspectivas de vida.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Herodoto era cronológico pero pecaba de mítico, Tucídides se dejaba llevar por la causa y efecto o teoría causal, haciendo la historia demasiado de simple y Polibio, bueno un "Don Eleuterio de Roma".&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;No quiero quitar meritos a los padres de la historia, pero si ellos interpretaban lo que veían y lo que documentaban lo veían con un prisma subjetivo: Entonces lo que pregonaba mi amigo es punto muy válido a consideración.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;La historia depende de recursos, como la escritura para darse a ver como historia etimológicamente, también contamos con el arte para interpretar hechos históricos la pintura y la fotografía.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;¿Cuan científica es la historia?&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Ayer me enteré que la tan controversial y hasta tildada de bufona histórica por algunos, Norma Burgos, hizo sus escritos siguiendo una metodología científica.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Que fue contrarrestada sí, pero su metodología es tan valida como la de Moscoso o la de Scarano. &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Entonces que podemos creer sobre las narrativas de Colón en su primer viaje.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Entonces podemos decir que la película de Alejandro el grande era históricamente veraz.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Debemos partir de la premisa de que el autor debió hacer su investigación.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;¿Sobre efectos especiales? Herodoto las usaba con los dioses, porque un director de cine no puede. ¿Entonces que propiedades científicas le podemos dar a la historia?&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Si en la época antigua la vida era cíclica según los griegos, que repercute en que los patrones historiográficos también lo eran.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;La edad media es teocéntrica, con una verdad absoluta y divina, la que decía el soberano de los Estados Pontificios.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0in 0in 0pt; LINE-HEIGHT: 200%"&gt;&lt;span lang="ES-PR" style="FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-PR"&gt;Si la historia es vista con el prisma y con la mitología de una verdad relativa solo espero que la guerra en Irak en el futro sea vista como una invasión americana al imperio del partido Baath, claro ese es mi punto de vista.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Ya entiendo como Jalil Sued Badillo niega convincentemente la tribu caribe caníbal.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Al mismo tiempo ya entiendo porque una de mis abuelas es “fascistamente” estadoista y la otra populista muñocista.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Todo está en la visión y en el paradigma en el que se manipule esos datos.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-1790101029543950598?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/1790101029543950598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=1790101029543950598' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/1790101029543950598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/1790101029543950598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/05/debate-historiografico-el-post.html' title='Debate historiografico; el post-modernismo insertado a la historiografia antigua'/><author><name>Rodriguez y Figueroa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07178772289747515172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-6467207312480615574</id><published>2007-05-15T09:44:00.001-04:00</published><updated>2007-05-15T09:44:36.994-04:00</updated><title type='text'>Archivo de la Arquidiocesis de San Juan</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;embed src="http://www.livevideo.com/flvplayer/embed/D1EB14A6256E4F468769787971DAA2ED" type="application/x-shockwave-flash" quality="high" WIDTH="445" HEIGHT="369" wmode="transparent"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br/&gt;&lt;a href="http://www.livevideo.com/video/embedLink/D1EB14A6256E4F468769787971DAA2ED/199143/archivo-de-la-arquidiocesis-de.aspx"&gt;Archivo de la Arquidiocesis de San Juan&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Unas de las preguntas básicas que debe hacerse toda persona que lee un libro de historia es: ¿cómo se reconstruye la misma? Mucha gente en nuestra isla ni tiene la mínima idea de cómo un historiador reconstruye el pasado. La mayoría de los elementos necesarios para cualquier investigación histórica se encuentran en nuestros archivos históricos. Para reconstruir la historia de Puerto Rico hace falta fuentes primarias que en su mayoría de encuentran en los mismos. Algunos lugares donde se encuentra depositada nuestra historia son el Archivo General de Puerto Rico y Archivo Diocesano de la Arquidiócesis de San Juan. También debemos saber que muchos fondos documentales se encuentran en la Librería del Congreso y el Archivo General de Indias en España. Hacer una investigación histórica no es tarea fácil. Requiere preparación, tiempo y dinero, si las fuentes primarias se encuentran fuera de nuestra isla. &lt;br /&gt;La gente se sorprendería mucho de la historia de nuestra archivística y las condiciones de muchos de nuestros documentos. Muchos se han perdido o sencillamente están depositados en lugares inadecuados para su conservación. Todavía falta mucho por investigar y posiblemente hemos perdido segmentos de nuestra historia por la pérdida de los documentos.&lt;br /&gt;Tomando un curso de maestría en una de las universidades de nuestro país, se me encomendó que investigara la archivística en Puerto Rico. No sabía ni pizca de lo que sucedía y me encontré con muchas sorpresas. Unos de los lugares que visité para mi investigación fue el Archivo Diocesano de la Arquidiócesis de San Juan. La directora, Elsa Zayas León, me recibió muy cordialmente y pude entrevistarla. En dicha entrevista quedé impresionado por su servicio y su profesionalismo. Además, aprendí muchísimo de los fondos documentales que tiene el lugar. Es por esto que he decidido compartir con todos los amantes de la historia la grabación de la entrevista realizada en mayo del 2006. En la misma se expone cómo visitar al archivo, cómo utilizarlo y algunas problemáticas que confrontaba el archivo para ese entonces.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-6467207312480615574?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/6467207312480615574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=6467207312480615574' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/6467207312480615574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/6467207312480615574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/05/archivo-de-la-arquidiocesis-de-san-juan.html' title='Archivo de la Arquidiocesis de San Juan'/><author><name>Gamaliel Vega Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15380934343059363140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-7015445973474727914</id><published>2007-05-13T15:30:00.000-04:00</published><updated>2007-05-13T15:34:17.833-04:00</updated><title type='text'>Librería  Pública de Nueva York</title><content type='html'>Saludos a todos los usuarios del blog de Kleio. Con el motivo de aumentar los recursos que necesita un historiador para sus investigaciones me place comunicar la disponibilidad del portal de internet de La Librería Pública de Nueva York. El portal esta nutrido de una variedad amplia de fuentes primarias para cualquier tema de investigación. El internet, en su face 2.0, vino a facilitarnos muchos obstáculos que presentaba cualquier historiador, entre ellos el económico. Ahora no tenemos la necesidad de viajar para ver  algunos documentos.&lt;br /&gt;La dirección del portal es http://www.nypl.org/digital/. En dicha página puede encontrar libros (e-books), audio books, galería digital, mapas, artículos y mucho más. Es un lugar donde todo el mundo debe experimentar para que vea el enorme caudal de materiales disponibles. Esperamos que esta información sea de beneficio de todos. Incluiremos la dirección en nuestra lista de páginas sugeridas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-7015445973474727914?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/7015445973474727914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=7015445973474727914' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/7015445973474727914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/7015445973474727914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/05/librera-pblica-de-nueva-york.html' title='Librería  Pública de Nueva York'/><author><name>Gamaliel Vega Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15380934343059363140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-2431386998617678707</id><published>2007-05-11T17:40:00.001-04:00</published><updated>2007-05-11T17:44:21.076-04:00</updated><title type='text'>Guerra del Pacifico</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;embed src="http://www.livevideo.com/flvplayer/embed/2159F9451FD142F4A3F2E969A7FDE619" type="application/x-shockwave-flash" quality="high" WIDTH="445" HEIGHT="369" wmode="transparent"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br/&gt;&lt;a href="http://www.livevideo.com/video/embedLink/2159F9451FD142F4A3F2E969A7FDE619/157143/todo-lo-que-chile-se-llev-dur.aspx"&gt;Todo lo que Chile se llevó durante la Guerra del Pacífico&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Me resulta curioso este video que encontré en el blog Reportero de Historia. El video fue creado por un canal peruano donde muestra la perspectiva peruana sobre unos valiosos libros que fueron tomados de la Biblioteca Pública de Lima durante la Guerra del Pacífico. La Guerra del Pacífico fue un conflicto armado entre Chile, Perú y Bolivia (1879-1884). Es interesante ver como un hecho histórico de 128 años sigua trayendo dificultades diplomáticas entre Chile y Perú. Al mismo tiempo podemos ver como un mismo hecho histórico puede ser visto desde distintos puntos de vista. Evalúen el video y comenten al respecto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-2431386998617678707?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/2431386998617678707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=2431386998617678707' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/2431386998617678707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/2431386998617678707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/05/guerra-del-pacifico.html' title='Guerra del Pacifico'/><author><name>Kleio, musa de la historia.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03811732094376318684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-1391185301024362343</id><published>2007-05-09T17:43:00.000-04:00</published><updated>2007-05-09T17:46:30.741-04:00</updated><title type='text'>Vida y Obra de Pablo Casals...</title><content type='html'>Saludos a todos los visitantes del blog de Kleio y de Edublogs. Quería compartir con ustedes un trabajo que realizaron unos estudiantes de noveno grado en el año 2005. Como educador en historia me he dedicado a buscar arduamente  estrategias innovadoras para que mis estudiantes amen la historia. Es cómico escuchar las opiniones de las personas sobre la historia. Entre las opiniones más comentadas es que es una materia aburrida. Bueno, es un reto así que hay que buscar alternativas. Como  fiel creyente de que todo conocimiento se debe compartir a la humanidad para el beneficio de todos me dedique agresivamente a enseñarles a utilizar Windows Movie Maker. Esta herramienta, muy poderosa y sencilla de aprender, les dio a mis alumnos una manera divertida de ver la historia. Lo mejor de todo fue que generaron conocimiento histórico durante el proceso de creación del video. &lt;br /&gt;  La generación Y, de la que soy parte, no son amantes a la lectura y unos de los colmos mas grandes es que en historia hay que leer mucho. Creo que hacer películas o documentales de historia son alternativas atractivas para allegar a esta generación que tiene muchos retos por delante y pronto administraran este país. Espero que se lo disfruten y agreguen comentarios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/MMDcIA239o4"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/MMDcIA239o4" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-1391185301024362343?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/1391185301024362343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=1391185301024362343' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/1391185301024362343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/1391185301024362343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/05/vida-y-obra-de-pablo-casals.html' title='Vida y Obra de Pablo Casals...'/><author><name>Gamaliel Vega Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15380934343059363140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-2601232056615974141</id><published>2007-05-08T23:50:00.000-04:00</published><updated>2007-05-09T00:04:58.553-04:00</updated><title type='text'>¿Eran los conquistadores dioses para los Tainos de Boriquén?</title><content type='html'>El mito de Diego Salzedo es debatible.  Los Tainos de La Española habian masacrado a 40 españoles que se habían quedado en el fuerte de la navidad en 1492.  La comunicación entre La Española y Boriquén era excelente. No sería lógico que esta noticia tan importante no se difunduiera  en los 18 añós entre los dos sucesos.  Además, se cita a Agueybaná diciendo que tenía noticias de los españles antes de su llegada a Boriquén.  Por otro lado, en los 15 años que los españoples estuvieron en La Española antes de venir a Puerto Rico debieron haber muerto algunos españoles .&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-2601232056615974141?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/2601232056615974141/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=2601232056615974141' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/2601232056615974141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/2601232056615974141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/05/eran-los-conquistadores-dioses-para-los.html' title='¿Eran los conquistadores dioses para los Tainos de Boriquén?'/><author><name>cortorbay</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07326305604150478520</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-7609586532473050929</id><published>2007-05-03T23:51:00.000-04:00</published><updated>2007-05-04T02:43:17.780-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Manejo de documentos archivisticos'/><title type='text'>Manual para el manejo adecuado de documentos archivisticos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;INTRODUCCIÓN ( Si investigas te hara falta este "manual")&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En uno de los grandes aciertos del programa de charlas de la Fundación Luís Muñoz Marín, el pasado miercoles 2 de mayo del 2007, fue invitado el Sr. Rafael Reyes Ayala a impartir una” charla” sobre &lt;strong&gt;&lt;em&gt;la conservación del patrimonio documental puertorriqueño.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; La “charla” resultó ser, como la mayoría de las veces, una conferencia magistral sobre el tema. Luego de escuchar, lo que para muchos de nosotros es un tema muy técnico, me di cuenta que en los cursos de metodología que había tomado en mi largo y accidentado trayecto para la consecución de la maestría, y ahora para el grado doctoral, no hubo una sola referencia a como manejar los importantes y delicados documentos archivisticos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se nos ha enseñado como y donde buscar, y la importancia de la información contenida en los archivos históricos, pero no el adecuado manejo de ésta. No obstante, es un imperativo &lt;strong&gt;&lt;em&gt;indispensable e insoslayable&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; que todo historiador conozca, por lo menos, los métodos básicos para el manejo adecuado de nuestras fuentes primarias. Motivado por lo que se convirtió en una pre-ocupación, decidí pasar de ésta, a la ocupación y estructurar una corta guía sobre el manejo de documentos que sirva a estudiantes e investigadores. Recientemente se publicó un importante libro, indispensable en la biblioteca de todo historiador o aspirante al docto oficio de la historia. Me refiero al libro editado por Archired, &lt;em&gt;Custodios de Memorias. Un acercamiento a la archivística puertorriqueña&lt;/em&gt; (San Juan, ed. EMS), 2006.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Basado en el libro que antes he indicado, he escrito este “manual”, cuya única motivación es hacer una aportación, o quizás un intento, que sirva al investigador y no se sienta ignorante de una técnica en el manejo adecuado del documento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MANEJO ADECUADO DEL DOCUMENTO ARCHIVÍSTICO:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Antes de adentrarnos en la técnica adecuada para el manejo del documento, es preciso conocer como se define lo que es un documento archivístico. Este se concibe como un objeto. “[S]e caracteriza porque su información es reglada, predecible, y de acceso limitado[….] El documento de archivo es &lt;strong&gt;&lt;em&gt;irrepetible&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; en su originalidad, trasciende el valor jurídico y posee además dimensión histórica&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;.” El Sr. Rafael Reyes Ayala indica que, la definición de documento archivístico incluye una amplia gama de objetos: cartas pinturas, fotos, carteles, afiches, piezas de artesanía (como los santos de palo), libros y libros raros, películas, periódicos y, análogamente, muchos otros de valor histórico&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Siendo que estos objetos están revestidos de importancia y valor intrínsecos y, como indica Jaime Moisés Perez en el libro antes mencionado de Archired, “investigar es un trabajo artesanal”.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Entonces ¿Cómo el investigador deberá utilizar el documento? ¿Que trato le dará? En fin, ¿Cómo lo manejará? No se trata, como nos dice Jorge Rodríguez Beruff que le intentaron hacer sentir a él, de: “rendirles reverencia a los documentos&lt;a name="RefEntryReturnBkmrk"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;”. Es mucho más que eso. He aquí algunas técnicas y consideraciones a tomar en cuenta:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Yadira I. Tirado nos dice que: “un buen manejo ayuda a proveer una larga vida [al documento]. Los dedos de las manos contienen aceites que con el tiempo causan daños físicos al papel.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;” Por lo tanto, sigamos sus recomendaciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COMO MANEJAR EL DOCUMENTO ARCHIVÍSTICO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ü Mantenga sus manos limpias, lávelas antes y después de utilizar el documento.&lt;br /&gt;ü Si se tiene retirar la presilla “paperclip” del documento, no olvide colocarla nuevamente.&lt;br /&gt;ü No moje los dedos para pasar las páginas. (Menos con saliva).&lt;br /&gt;ü Utilice Lápiz, nunca bolígrafo (la tinta mancha el papel)&lt;br /&gt;ü Maneje el documento por los bordes.&lt;br /&gt;ü No coloque libros u objetos encima del documento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LIBROS Y LIBROS RAROS:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El manejo inadecuado los libros causa un daño irreparable. Estos se deben almacenar según su categoría y su tamaño para evitar un daño físico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;ü Los libros no deberán estar apretados en el anaquel.&lt;br /&gt;ü Los sujetadores de libros deberán estar libres de moho.&lt;br /&gt;ü Tome el libro por el lomo y no lo hale bruscamente.(Por lo general son muy antiguos y delicados). Al regresarlos a su lugar, colóquelos derechos, según estaban en las tablillas&lt;br /&gt;ü Coloque los libros deteriorados o de gran tamaño en forma horizontal.&lt;br /&gt;ü No coloque presillas, cordones, liguillas, etc., en los libros.&lt;br /&gt;ü No se colocarán marcadores o tarjetas dentro del libro y menos cerca de la costura, colóquelos en los bordes.&lt;br /&gt;ü Nunca se mojaran los dedos, con nada, para pasar las páginas.&lt;br /&gt;ü No se doblaran las paginas ni se harán pliegues.&lt;br /&gt;ü Cuando tenga que montar un libro en un carro, asegúrese que no sobresalgan de este. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;FOTOGRAFIAS Y DIAPOSITIVAS:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;ü Como en todos los casos, lavar sus manos antes y después de utilizar los documentos.&lt;br /&gt;ü No retire las fotos de la envoltura en que están guardadas.&lt;br /&gt;ü Nunca toque la superficie de la fotografía, manéjela por los bordes o utilice guantes (el uso de guantes de algodón, o desechables, siempre será una practica deseable).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MICROPELICULAS-FILMILLAS Y MICROFICHAS:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;ü Siempre manos limpias, como se ha indicado, lavar antes y después de utilizar el documento.&lt;br /&gt;ü No tocar la superficie del objeto, manéjelo por los bordes, recuerde el uso de guantes.&lt;br /&gt;ü Guarde el objeto en su envoltura o caja cuando no lo esta utilizando, puede contaminarse con polvo.&lt;br /&gt;ü Utilice y rebobine la micropelícula con cuidado, es un material frágil. Tenga particular cuidado con la velocidad del carrete al rebobinar ( a veces corre muy veloz)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MATERIAL AUDIOVISUAL: DISCOS - CINTAS MAGNETOFÓNICAS -DISCOS COMPACTOS -“CASSETES” Y CINTAS DE VIDEOSONIDO:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;ü Como siempre, manos limpias y guantes.&lt;br /&gt;ü Remueva de la envoltura o caja un &lt;em&gt;objeto&lt;/em&gt; a la vez.&lt;br /&gt;ü Guarde el &lt;em&gt;objeto&lt;/em&gt; en su envoltura o caja cuando no lo esta utilizando. Así se evita la contaminación con polvo.&lt;br /&gt;ü No toque la superficie, manéjelo por los bordes o utilice guantes, que es la mejor práctica.&lt;br /&gt;ü No coloque el &lt;em&gt;objeto&lt;/em&gt; en más de tres estibas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concluyo este &lt;em&gt;&lt;strong&gt;intento&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; con la esperanza de que sirva a colegas que investigan en archivos y manejan documentos primarios con algunas recomendaciones, basadas en mi experiencia personal: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siempre que vayan a intervenir un archivo tengan todo a mano:&lt;br /&gt;§ Lápices, papel, libretas y tarjetas para fichas.&lt;br /&gt;§ “Scanners” computadora y cámara digital (si le es posible y necesario).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lleve algo de comer y tomar (levantarse y salir a buscar donde comprar algo puede convertirse en un factor limitante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt;Tirado, I. Yadira y Quirós Alcalá, Julio E., ed., &lt;em&gt;Custodios de Memorias. Un acercamiento a la archivistita puertorriqueña&lt;/em&gt; (San Juan: EMS editores, 2006), 12. ( Énfasis mío).&lt;br /&gt;[2] Ponencia del Sr. Rafael Reyes Ayala:Archired. &lt;em&gt;Custodios de Memorias, 203.&lt;br /&gt;conservación del patrimonio documental puertorriqueño,&lt;/em&gt; Fundación Luís Muñoz Marín, 2 de mayo del 2007. (Énfasis mío).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Ibid., 193.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Ibid., 161.&lt;br /&gt;[6]Ibid., 163-168. (Como indicamos, todas las recomendaciones para el manejo de los documentos archivísticos, aquí reseñadas, fueron tomadas del libro de Archired editado por: Tirado,I. Yadira y Quirós Alcalá, Julio E. &lt;em&gt;Custodios de Memorias&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;Un acercamiento a la archivistita puertorriqueña,&lt;/em&gt; San Juan&lt;em&gt;: ed.&lt;/em&gt;EMS, 2006. Y del insumo obtenido de la “charla" de Rafael Reyes Ayala en la Fundación Luís Muñoz Marín.)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;TRABAJO CITADO:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tirado, I. Yadira y Quirós Alcalá, Julio E., ed. &lt;em&gt;Custodios de Memorias. Un acercamiento a la archivistilla puertorriqueña&lt;/em&gt;. San Juan: EMS editores, 2006.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-7609586532473050929?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/7609586532473050929/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=7609586532473050929' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/7609586532473050929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/7609586532473050929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/05/manual-para-el-manejo-adecuado-de.html' title='Manual para el manejo adecuado de documentos archivisticos'/><author><name>Mario</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13073801730004754374</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-1109857972923089153</id><published>2007-05-02T07:21:00.000-04:00</published><updated>2007-05-02T07:35:45.911-04:00</updated><title type='text'>Primera Pregunta</title><content type='html'>Saludos amigos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es interesante como las nuevas tecnologías nos permiten contar con nuevos medios de comunicación que nos integran a pesar de las "distancias" particulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este nuevo esfuerzo considero que es muy importante pues permitirá podamos intercambiar ideas y pensamientos de forma virtual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hoy me gustaría hacer mi primera pregunta abierta al foro, a raíz de un artículo que leí en el periodico de hoy, donde en las vistas públicas de ayer alguien dijo que proximamente el desempleo disminuira porque la gente continuará emigrando al norte... y eso es bueno para nuestra economia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría traer a la discusión como debemos abordar, desde nuestra posición de maestros, esta nueva ola de emigración pues mis estudiantes me preguntan "y usted que piensa?"... y Yo en mi condición de "medio inmigrante" no puedo ser 100% objetiva pues aunque amo incondicionalmente mis dos países el haber estado partida toda la vida ha tenido un precio... nunca eres de ningun lado. Para los boricuas eres de afuera, para tu otro país eres boricua.  La respuesta a nuestra situación actual esta afuera???  Yo creo que no, que hay que dar la pelea adentro. Que puede suceder que al partir ganes mas dinero, pero pierdes en esas cosas intangibles que no se compran...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera escuchar las voces de ustedes amigos, pues como maestros de la historia quizas encuentren un argumento que pueda ayudarme a desarrollar con mis estudiantes el pensamiento crítico que los ayude a tomar las decisiones correctas o por lo menos las mejor pensadas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-1109857972923089153?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/1109857972923089153/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=1109857972923089153' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/1109857972923089153'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/1109857972923089153'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/05/primera-pregunta.html' title='Primera Pregunta'/><author><name>Paula</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04922657269138593149</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-5129417324587951048</id><published>2007-05-01T15:49:00.000-04:00</published><updated>2007-05-01T18:29:47.244-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economia esclavista en el Caribe y Brasil'/><title type='text'>Economia esclavista en el Caribe y Brasil</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Finalizo esta serie de ensayos sobre el tema de la esclavitud con gran saisfaccion. Los que deseen utilizar la informacion aqui provista estan en libertad de hacerlo, por supuesto con el rigor que imponen las normas y las leyes en cuando a derechos de autor y demas convencionalismos eticos y morales. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Termine dividiendo la serie en cuatro capitulos o partes para hacerla menos densa. espero que mi contribucion y otras que espero entrar sirvan al proposito de la revista(blog). Mil gracias por sus comentarios. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;PD&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Aun no se como utilizar las tildes para acentos en dentro del blog, asi que, disculpen la ofensa al Castellano. Hasta la proxima. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Mario Perez Miranda&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Capitulo IV&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Organización desarrollo y crecimiento económico esclavista en el Caribe y Brasil, siglo XVIII&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al inicio del siglo XVIII, solo los portugueses continuaban como serios competidores de Francia e Inglaterra en la trata atlántica. El creciente desarrollo de la economía de plantación en las islas occidentales francesas e inglesas ocasionó el fin del predominio holandés en el comercio y la producción de América, sin excluir a Brasil que también sufrió las consecuencias. En el primer cuarto de este siglo la producción azucarera de las islas en el Caribe francés e inglés era igual a la de Brasil, ya para la mitad del siglo Saint-Domingue y Jamaica abastecían los mercados europeos, y Brasil estaba relegado a un tercer lugar. La plantación esclavista, firmemente implantada en América a mediados del siglo XVIII, empleaba 1.4 millones de esclavos o el 40 por ciento de los aproximadamente 3.5 millones de individuos esclavizados. La eficiencia de la mano de obra esclava en la plantación es evidenciada por el hecho de que ésta tenía la proporción mas alta conocida de personas económicamente activas (como factor de producción) en relación con la población total. Esto significa que cerca de un &lt;strong&gt;80 por ciento&lt;/strong&gt; de los esclavos estaba empleado en las faenas agrícolas, a modo de comparación, en las sociedades agrícolas actuales del &lt;strong&gt;tercer mundo&lt;/strong&gt; la proporción es de un &lt;strong&gt;55 por ciento&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;[&lt;/strong&gt;1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La falta de entusiasmo del esclavo para con las duras tareas estaba sancionada con el castigo del látigo amén de otros castigos, más o menos severos, que solían ser muy efectivos. La estrecha vigilancia a que sometían al esclavo, las grandes cantidades de participantes y la organización sistemática y rutinaria de los trabajos lograron un alto rendimiento en la plantación. Las tareas estaban organizadas de manera similar en todas las plantaciones, así como la distribución del trabajo. En las Antillas y en Brasil la plantación se calificaba como: azucarera, cafetalera, cacaoera o algodonera. La distribución del trabajo fue similar en cada renglón. Para la producción de azúcar se requería más mano de obra especializada y semi especializada que las otras. De ésta manera se explica el siguiente cuadro: entre el 50 y 60 por ciento de los esclavos se empleaba en el campo. Un ejemplo es el de una plantación jamaiquina típica del siglo XVIII, en la que el 60 por ciento de los esclavos trabajaba en el cañaveral, un 10 por ciento se dedicaba a moler y refinar y menos de un 2 por ciento al servicio domestico. El resto, un 28 por ciento, se ocupaba del transporte, o eran demasiado viejos o jóvenes para trabajar. Un dato significativo y novedoso es que &lt;strong&gt;las mujeres, en suma, eran más que los hombres, estas representaban un 60 por ciento de cada una de las cuadrillas&lt;/strong&gt;. &lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En la plantación azucarera francesa colonial las cuadrillas se dividían según su capacidad de trabajo. La &lt;em&gt;&lt;strong&gt;grand atelier&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; , compuesta de hombres y mujeres en la edad de su máximo rendimiento. La&lt;strong&gt; &lt;em&gt;second atelier&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, se componía de africanos recién llegados, madres recién paridas, convalecientes y otros más, así por el estilo. Ésta última se encargaba de las tareas básicas como, preparar la tierra plantar y cortar la caña. La &lt;strong&gt;&lt;em&gt;petit atelier&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; estaba compuesta por niños entre 8 y 13 años y se encargaban de tareas simples. Un 75 por ciento de las mujeres componían las dos primeras cuadrillas, menos de la mitad de los hombres participaban en estas. Un 10 por ciento de los hombres estaba asignado a la refinería y el resto a las tareas especializadas.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un porcentaje bastante alto de la población esclava de las plantaciones azucareras francesas figura como artesanos especializados. A diferencia de lo que ocurría en la América española y portuguesa, estos artesanos no recibían una educación formal bajo la tutela de un maestro artesano especializado. Este grupo artesanal solía estar compuesto por varones retirados de las cuadrillas que al final de su vida adulta, con un entrenamiento rudimentario, los ocupaban en las tareas del albañilería, carpintería o como toneleros. En Brasil la división por ocupaciones se semejaba a la de Saint-Domingue, con la diferencia que, en Bahía, la zafra duraba tres meses más que en el Caribe. En Brasil, probablemente por una mala administración o a una pobre calidad del suelo, se empleaban el doble de trabajadores que en las islas francesas. Para 1780 el régimen de plantación implantado en el Caribe y Brasil dominaba la esclavitud en el Nuevo Mundo. En las plantaciones brasileñas habitaban cerca de 1.5 millones de esclavos y en las islas caribeñas vivían una cantidad similar, por lo que la proporción de negros era muy superior a la de blancos. En Jamaica la proporción era de 10 africanos o afro descendientes por cada blanco. No obstante esas diferencias, los modos de producción y la organización, como antes se ha señalado, eran similares, lo más común era que había 100 esclavos por plantación, con algunas variaciones, como el caso de Jamaica y Brasil.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las Antillas caribeñas tuvieron momentos de relativa prosperidad, en épocas diferentes, en Barbados fue un poco antes de finalizar el siglo XVII, en Antigua, Saint Kits, Martinica y Guadalupe fue más adelante. En Jamaica llegó para mediados del siglo XVIII. Saint-Domingue alcanzó la cima de su riqueza 20 o 30 años antes de la revolución, aunque la prosperidad total raramente se dio en las islas. Medir la prosperidad de los territorios antillanos es sumamente difícil, debido a que los indicadores económicos no reflejaban siempre el verdadero estado de las cosas en las colonias. La sociedad de este siglo era una en estado precario y artificial, la prosperidad llegaba y se iba rápidamente. Las fluctuaciones de los precios, los impuestos, las sequías y otros males siempre estaban presentes.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Desde el descubrimiento y durante más de tres siglos la Antillas produjeron, además de productos de origen animal, como tocino y cueros, una variedad de cosechas destinadas a la exportación: tabaco, jengibre, índigo, cacao, algodón y café. Pero de todas ellas, la azúcar, al llegar el siglo XVIII, era por mucho la producción más importante en la mayoría de las islas y la más valiosa de todas las cosechas, tomando en cuenta el rendimiento económico por acre sembrado. El tabaco había desaparecido de las islas británicas y francesas, no así de las españolas.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; En el caso de Saint- Domingue hubo un dramático descenso de la producción de azúcar y café luego de la revolución y los acontecimientos que siguieron a esta. Cuba, Puerto Rico y Brasil absorbieron la demanda de estos productos. En el Caribe, Cuba vio aumentar su producción y por consiguiente el aumento en el ingreso y empleo de esclavos y Puerto Rico en menor grado&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Conclusión&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El nefasto mosaico que representaron las Guerras europeas y las de independencia, los huracanes, las epidemias, el afán desmedido por el lucro de particulares y de gobernantes y la desidia de las naciones hegemónicas para con sus posesiones ultramarinas, en las que solo veían en el monocultivo y la esclavitud un medio para levantar sus economías, fue lo que impidió el desarrollo interno de cada territorio. Estos marcados por la miseria y el hambre, no le quedó otra opción que el comercio ilegal. El contrabando vino a ser el paliativo que haría que individuos y pueblos sobrevivieran.&lt;br /&gt;La esclavitud, como se ha indicado, existió en muchas partes del mundo y desde la antigüedad. Su empleo para la producción industrial, mercantil o agrícola data de los siglos inmediatamente anteriores a la era cristiana, en las ciudades-estado de Grecia y el imperio romano. La antigua esclavitud se utilizó para explotar la producción comercial destinada a los mercados locales e internacionales, la esclavitud, por consiguiente, se convirtió en un factor de peso en las antiguas economías medievales. Luego de expresado esto no queda menos que concluir que el hombre del los siglos XV al XIX retrocedió en espíritu, en civismo y en derecho. Este decrecimiento humano, llevado a la práctica vía la esclavitud africana, hizo que la humanidad entera gravitara, en términos de derechos humanos y civiles, al génesis mismo de la civilización. Este contrasentido en la historia de la humanidad nos lleva a plantearnos si el hombre moderno o del futuro hará del referente histórico una lección. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; S. Klein, Herbert. La esclavitud africana en América Latina y el Caribe. Versión española de Graciela Sánchez Albornoz, Madrid. Ed. Alianza Editorial, S.A. 1986. pp. 46-47.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Ibid., p.48.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Loc.cit.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Ibid., p 49-50.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; J.H. Parry, Philip Sherlock. Historia de las Antillas trad. Viviana S. de Ghio, Editorial Kapelusz S.A., Buenos Aires, 1976. pp. 159-160.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Ibid.,p.160.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Véase tabla I y II y III donde se puede apreciar el descenso de la producción de azúcar y café en Haití y el aumento de la población esclava en Cuba y los datos demográficos para los diferentes años.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Bibliografía&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A.M. M’ Bou, .Abramoba, S.U., Duchet,M. J.,Inikori,J.E., Franco, J.L., D.L.Oruno, y et al.La trata negrera del siglo XV al XIX Documentos de trabajo e informe de la reunión de expertos organizada por la UNESCO en Puerto Príncipe, Haití del 31 de enero al 4 de febrero de 1978. trad. Antoni Segura i mas, Ediciones del Sebal, Barcelona1981.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carcopino, Jerome. La vida cotidiana en Roma en el apogeo del imperio romano. trad. De Mercedes Fernández Cuesta, Madrid, Ediciones Temas de Hoy, S.A. (T.H.) primera edición, 2001,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.H. Parry, Philip Sherlock. Historia de las Antillas trad. Viviana S. de Ghio, Editorial Kapelusz S.A., Buenos Aires, 1976.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;López Valdés, Rafael L. Africanos de Cuba 2da. Reimpresión, San Juan. Editado por Ricardo Alegría, Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, 2004.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Morales Carrión, Arturo. Auge y decadencia de la trata negrera en Puerto Rico (1820-1860). 2da. Reimpresión. Editor: Ricardo E. Alegría .Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, San Juan, 2004.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ruiz Belvis, Segundo, Acosta, José Julián y Quiñónez., Francisco Mariano. Proyecto para la abolición de la esclavitud en Puerto Rico, presentado a la Junta de Información reunida en Madrid, el 19 de abril de 1867. Editado por Luís M. Díaz Soler, San Juan, Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1969.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Klein, Herbert. La esclavitud africana en América Latina y el Caribe. Versión española de Graciela Sánchez Albornoz, Madrid. Ed. Alianza Editorial, S.A. 1986.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sued Badillo, Jalil y López Cantos, Ángel. Puerto Rico negro. 4ta. Edición, San Juan, Editorial Cultural Inc., 2003.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Otras fuentes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Internet&lt;br /&gt;La Antigua esclavitud (n.d.) Orígenes de la esclavitud siglo III antes de cristo.htm.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www,afcom.org/espagnol/Doc_ilustration/Esclavage/Lemouvementabolitionniste.htm"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;http://www,afcom.org/espagnol/Doc_ilustration/Esclavage/Lemouvementabolitionniste.htm&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; (recuperado el 15 de octubre del 2006).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gómez-Martínez, José Luís Proyecto Ensayo Hispánico, Antología Emilio Castelar, 2005 La trata, Tomado de http://www.ensayistas.org/antologia/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Mazrio Perez Miranda&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-5129417324587951048?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/5129417324587951048/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=5129417324587951048' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/5129417324587951048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/5129417324587951048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/05/economia-esclavista-en-el-caribe-y.html' title='Economia esclavista en el Caribe y Brasil'/><author><name>Mario</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13073801730004754374</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-17892885972877588</id><published>2007-04-30T14:04:00.000-04:00</published><updated>2007-04-30T14:28:14.253-04:00</updated><title type='text'>Como insertar documentos en el blog en formato word.</title><content type='html'>Un saludo especial a todos los contribuyentes y visitantes del blog Kleio. Esta nueva herramienta promete para los historiadores nuevas fronteras para explorar. He realizado una búsqueda rigurosa para entender y buscar nuevas alternativas para exponer nuestros temas en el blog. Sabrán que en el mismo pueden exponer fotografías y videos entre otras cosas. Para mi sorpresa y beneficio de todos me place anunciarles que podemos publicar documentos en formato word en el blog. Si deseamos profundizar mas sobre algún tema y la bandeja de entrada nos limita, les comunico que el caso esta resuelto. Solo se debe instalar una herramienta en su programa word para luego publicar desde el mismo los trabajos. Para conseguir la herramienta  pueden acceder a: http://help.blogger.com/bin/answer.py?answer=42497&amp;query=word&amp;topic=&amp;type=fi &lt;br /&gt;Escoja la alternativa que a usted le guste y espero que esta informacion le sea de utilidad.Muchas gracias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-17892885972877588?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/17892885972877588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=17892885972877588' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/17892885972877588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/17892885972877588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/04/como-insertar-documentos-en-el-blog-en.html' title='Como insertar documentos en el blog en formato word.'/><author><name>Gamaliel Vega Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15380934343059363140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-5876211640206325178</id><published>2007-04-30T13:56:00.000-04:00</published><updated>2007-05-01T18:28:47.222-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La esclavitud y el comercio internacional'/><title type='text'>Continuacion: Sintesis de la Esclavitud Medieval...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Continuacion: Sintesis de la Esclavitud Medieval...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Capitulo III &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;El tráfico de esclavos y la esclavitud en función del desarrollo del comercio internacional&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La actividad económica derivada del transporte y las ventas de las mercaderías de los productos, que se generaron con el empleo de millones de seres humanos esclavizados, representaron, en volumen, una gran parte de &lt;strong&gt;todas&lt;/strong&gt; las transacciones &lt;strong&gt;internacionales&lt;/strong&gt; de 1451 a 1870. Las actividades principales en que se desenvolvía el negocio de la trata y la esclavitud eran: el comercio, la economía, los transportes, las industrias manufactureras, la explotación minera, el cultivo en las plantaciones, la agricultura con fines comerciales, y la venta de mano de obra. Europa occidental regentó, principalmente: el comercio, las finanzas, los transportes y las industrias manufactureras. La América portuguesa y la española, aunque también practicaron el comercio, el transporte y la fabricación de algunos productos para su propio consumo; sus principales actividades en la zona atlántica eran la extracción de metales preciosos y el cultivo agrícola para exportación&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;br /&gt;En Estados Unidos los estados del centro y el noroeste se dedicaron la producción y comercio de las mercaderías que demandaban las plantaciones en las Antillas. También se dedicaron al comercio de importación y exportación, a los transportes marítimos, a las finanzas, a las construcciones navales, a la producción de madera de construcción, la pesca y las industrias manufactureras. Los estados de sur se especializaron en el cultivo de plantación, en especial el tabaco y luego el algodón. En la Antillas fue el cultivo de plantación con especialidad en el café, algodón, añil, pero principalmente la caña de azúcar.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Con respecto a lo anterior, Joseph E. Inikori, plantea las siguientes interrogantes: ¿Que impacto tuvo en el desarrollo de economías occidentales el insumo de la millonaria cantidad de esclavos introducidos en los territorios americanos?, ¿El crecimiento de los intercambios mundiales fue decisivo para el desarrollo económico de la América de 1500-1870, en que medida este dependió de la trata de esclavos?&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Estas interrogantes serán contestadas y analizadas durante el desarrollo del presente trabajo. Como hemos visto hasta ahora, tanto la antigua esclavitud medieval como la africana tienen un origen similar, en principio, y un desarrollo basado en un estamento procesal análogo. Se salva el que nunca se condenó a los africanos esclavizados a las bestias, las peleas entre gladiadores, al exotismo sexual, las diversiones circenses y otras cotidianidades medievales que el derecho público romano eliminó o prohibió y que el esclavista de nuevo cuño, en principio, acató.&lt;br /&gt;La agricultura de Plantación, que como ya se ha indicado, primó en las Antillas, no fue el factor de producción que mas desarrollo económico produjo a los territorios ocupados, no obstante, esta operación era la que más mano de obra esclava requería. El desvío hacia el extranjero de los recursos que producía dicha empresa hizo que el desarrollo hacia el comercio internacional no fuera acompañado de un desarrollo interno autónomo, lo que explica el porque este comercio favoreció a Europa occidental y América del Norte.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Para los ingleses, hasta 1783 el comercio esclavista era su principal objetivo, en cuanto a política exterior se refería. La trata africana era el negocio más lucrativo que tenía su marina mercante, Liverpool ostentaba cinco octavos del comercio británico de esclavos y tres séptimos del negocio con respecto a Europa. Alrededor de 74,000 esclavos eran transportados cada año a América, 348,000 de estos, en barcos británicos. Los pingues beneficios de la trata hicieron posible las subvenciones para la maquinaria de vapor que llevaría a la revolución industrial, y con esta la &lt;em&gt;Great Western&lt;/em&gt;, gran compañía ferroviaria británica. Las ganancias de la trata produjeron el capital necesario para que florecieran las instituciones bancarias y las ricas empresas de seguro marítimo, que aun hoy día regentan el lucrativo negocio del seguro de riesgo, como la Lloyd de Londres que se enriqueció con el comercio de humanos.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Entre 1750 y 1807 los mercaderes de esclavos ingleses invirtieron un promedio de 2, 625,959 libras esterlinas por decenio en la construcción, reparación y equipamiento de sus barcos en los astilleros ingleses. La necesidad de materias primas y la galopante demanda de estas para que los astilleros no pararan su producción fue un estimulo para las industrias relacionadas, lo que hoy llamamos el negocio indirecto, también produjo profundas repercusiones en el comercio de metales, la metalurgia y por consiguiente la explotación de minas de metal y carbón, así como su transporte. Estos factores favorecieron ampliamente el proceso de urbanización, la fabricación de fusiles como moneda de intercambio para la compra de esclavos, así como la explotación metalurgica. La suma de estos factores económicos hizo de Birmingham un emporio industrial. Pero la industria inglesa que más favoreció la mano de obra esclava fue la del algodón. Con el avance de la Revolución Industrial en Inglaterra y la aplicación de la las nuevas tecnologías se dio un salto en la producción de textiles, ademas, con el aumento en la producción algodonera sobrevino un estallido demográfico.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No es difícil concluir como la trata africana y el duro trabajo de esta en las plantaciones contribuyó al desarrollo de la economía hegemónica inglesa. Posteriormente Inglaterra se convertirá en el &lt;em&gt;agente de un cambio &lt;/em&gt;de actitud hacia la trata y la esclavitud, pero no antes de culminar su éxito financiero, que le sirvió de transito hacia su impresionante desarrollo industrial. Luego se agencio ser el gendarme que perseguirá al tratante y los países que los apoyaban. Después de todo, hasta la libertad de los esclavos le sirvió al estos advinir a ser parte de un mercado consumidor de sus productos y servicios.&lt;br /&gt;En apoyo de lo anterior, expongo una cita que recoge Inikori de Ralph Davis: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El comercio colonial suministró a la industria inglesa una posibilidad completamente nueva de explotar en gran cantidad artículos manufacturados diferentes de los productos laneros hacia mercados donde no era la cuestión de intercambiar productos finos por productos finos…(sic) El proceso de industrialización que se inició en Gran Bretaña a partir del segundo cuarto del siglo XVIII ha sido en gran medida un medio de satisfacer las necesidades de las colonias en clavos, hachas, pañuelos, botones, cordajes y mil cosas mas todavía.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[&lt;/span&gt;7]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En lo respecta a Estados Unidos, para el periodo de 1790 a 1860, la exportación de algodón en bruto, procedente de los Estados del sur, fue el factor clave en el crecimiento de la economía. El sur dedicó todos sus recursos a la producción de algodón para su exportación que, en consecuencia, debía comprar sus productos alimentarios a los productores de los Estados del oeste; hecho que favoreció el poblamiento de esa región y su especialización en el renglón alimentario. Por otra vía, el sur era el que ofrecía al nordeste, las finanzas, el transporte y otros servicios comerciales. La actividad comercial y las ganancias que esta generó, llevó progresivamente al nordeste a un desarrollo propio de los productos que antes importaba. De esta manera el nordeste se convirtió en el productor de bienes, para la venta en el resto de la nación, hasta llegar a implantar lo que serian las grandes industrias estadounidenses.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La actividad marginal e indirecta que generaba el factor económico de producción esclavo, tal como ocurrió en Inglaterra, se convirtió, en uno de los elementos, sino el más importante, en la diversificación y consolidación del desarrollo económico nacional de América del Norte, como se ha demostrado.&lt;br /&gt;El desarrollo económico de la Europa atlántica, de América del Norte y en gran medida del comercio mundial, entre 1500 y 1870, dependió en gran forma de la trata africana. Para el periodo citado, la Trata fue el &lt;strong&gt;contribuyente casi exclusivo&lt;/strong&gt; del crecimiento mundial en función de la exportación de los recursos producidos en &lt;strong&gt;América&lt;/strong&gt;. Para intentar determinar el grado en que el desarrollo económico internacional dependió de la trata, es necesario discriminar entre las naciones coloniales involucradas. En el caso de España y Portugal, que poseían la mayor parte de las colonias tropicales de América, la conclusión “era la esclavitud o nada”. Para la producción capitalista del azúcar en las Antillas, la mano de obra libre era simplemente imposible de encontrar en cantidad suficiente, y la que estaba disponible no quería (o no podía) trabajar por no poder soportar las condiciones de trabajo en las plantaciones. En cuanto a las colonias no españolas ni portuguesas de América se habría podido reclutar un mayor número de trabajadores asalariados o bajo contrato, pero a un costo prohibitivo. Aunque esto se hubiera logrado, en la practica, la mano de obra libre, por diversas razones, no hubiese tenido la agilidad necesaria que requería la actividad en la plantación en ese momento. La alternativa (el salario) hubiese conllevado un aumento considerable en el costo de producción, con el consiguiente aumento de precios y lo que ello implicaría.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Las leyes de la oferta y demanda se hubiesen impuesto, en el supuesto de que las naciones coloniales como Estados Unidos o Inglaterra hubiesen optado por contratar la mano de obra libre, en cuyo caso el desarrollo económico se habría dado mucho más lento y a un costo mayor. Sin contar que en las vastas regiones de América, nada pudo ser producido sin la mano de obra esclava. Si sumamos el hecho de que en las zonas en donde de contrató la mano de obra, las ventas y la producción fue baja, &lt;strong&gt;“se puede concluir que la expansión del comercio mundial entre 1500 y 1870 fue debida en gran parte a la mano de obra escla&lt;/strong&gt;va.”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mario Perez Miranda &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="mailto:marioprhisto@yahoo.com"&gt;marioprhisto@yahoo.com&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A. M.M’Bou. op cit.pp. 75-77.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Ibid., 77.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Loc.cit.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Ibid.,p. 78.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Morales Carrión,op cit pp.17.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; A.M.,M’Bou. Op cit., pp 80-81.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Ibid. p. 83.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Ibid., p.85.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Ibid. p. 87.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Loc. cit.(enfasis mio)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-5876211640206325178?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/5876211640206325178/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=5876211640206325178' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/5876211640206325178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/5876211640206325178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/04/continuacion-sintesis-de-la-esclavitud_30.html' title='Continuacion: Sintesis de la Esclavitud Medieval...'/><author><name>Mario</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13073801730004754374</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-8374786698265335366</id><published>2007-04-30T13:21:00.000-04:00</published><updated>2007-05-01T18:25:30.983-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Esclavitud Medieval'/><title type='text'>Continuacion: Sintesis de la Esclavitud Medieval...</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Continuamos con el ensayo investigativo sobre el origen y el transito de la esclavitud hacia America. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;strong&gt;Capitulo II&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Orígenes de la esclavitud Africana en América&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Cuando los europeos descubren el Nuevo Mundo ya la antigua esclavitud casi había desaparecido. Durante el siglo XV Castilla y Portugal lucharon por la hegemonía de África en su afán por el control aurífero de la costa atlántica africana. Como resultado de la intromisión peninsular en África se introdujo una nueva población esclava, la negra. La población musulmana y norafricana, introducida con anterioridad, era mulata y negra, ahora, afines de la edad media se le nombraría negro al africano subsahariano. El destino de este nuevo esclavismo fueron Lisboa, Sevilla y Valencia, donde se desarrolló el trabajo esclavo que finalmente produjo el liberto transculturado que competía con los blancos pobres por el trabajo artesanal y doméstico. El acoso religioso y las dificultades gremiales hicieron que el liberto emigrara a las nuevas tierras recién descubiertas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Los primeros esclavos en llegar al Caribe fueron los esclavos ladinos, introducidos por colonos que los utilizaban para su servicio. Como se indicó, todos estaban transculturados, es decir, cristianizados y hablaban castellano, sus amos los dedicaron, en su mayoría al servicio doméstico, principalmente por las destrezas que tenían, lo que era un símbolo de categoría para los hidalgos de los tiempos de la conquista. Cuando los indios se fueron extinguiendo, los utilizaron en la extracción de oro. La dura vida minera a que expusieron estos esclavos, que no estaban acostumbrados al rigor del trabajo en el trópico, provocaron los dos alzamientos de ladinos que hubo en Puerto Rico&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;La praxis esclavista europea no vio al esclavo en su contexto racial, la justificación para esclavizar al africano se dio en el rigor de la fe religiosa. El racismo fue un legado, una consecuencia como resultado de las interacciones sociales en que se enmarcaron los acontecimientos. SU Abramova, al respecto indica que si la tierras africanas hubieran estado habitadas por “no- negros” con un desarrollo como el que tenían, los hubieran esclavizado igualmente.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La geografía esclavista de la depredación humana de origen africano, con destino al Nuevo Mundo, tiene su origen en el occidente de África, específicamente el África sub-sahariana, en donde las guerras internas devastaron y despoblaron amplios territorios. Las guerras tribales hicieron que las regiones depredadas fueran abandonadas, la agricultura y la producción económica cesó. La inseguridad individual y colectiva de sus habitantes los hizo vulnerables a las jerarquías, que fueron amoldando las normas del derecho consuetudinario a los intereses representados por los sectores involucrados en el tráfico de esclavos. De este modo las sanciones impuestas por las violaciones a las normas establecidas por los dirigentes jerárquicos derivaban en la esclavización de los prisioneros y en la eventual venta a los mercaderes europeos.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El desarrollo del capitalismo en el siglo XVII, que conllevó el crecimiento y solidificación de la economía de plantación en el Caribe y la explotación de las colonias americanas desde el inicio de la colonización, ante la falta de mano de obra, creó el terreno fértil para que se desarrollara el tráfico de esclavos africanos de forma triangular. Dicho comercio se daba en función de una gran demanda de la mercancía humana e involucraba a Europa, África y América. Los esclavos eran intercambiados en condiciones muy desiguales por: bebidas alcohólicas, barras de metal, textiles, armas de fuego, pólvora y pacotilla suntuosa. La mercancía humana traída de África era vendida a altos precios, su destino era las colonias del azúcar, las que hicieron posible las grandes riquezas de los plantadores. Riqueza lograda con el sudor y sangre africana, que vino a financiar los emporios comerciales, navales y financieros de Liverpool, Bristol y el industrial de Birmingham y que llevó a Inglaterra y finalmente a América a un pleno desarrollo capitalista.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Las edades de los esclavos traídos a América variaron en los distintos periodos, la edad promedio fue de 15 a 30 años, preferiblemente del sexo masculino. Esto ocurre en la epoca proceso colonizador-explotador, que fue cuando mas se necesito el rendimiento económico y la fuerza del esclavo. Entre 1815 y 1825 la proporción de &lt;strong&gt;niños menores de 15 años&lt;/strong&gt; aumentó por el temor a que terminara el tráfico de esclavos y se afectaran los intereses económicos de la plantación, como hemos indicado, estaban basados en la mano de obra esclava. Posteriormente, hacia 1860, se podía encontrar esclavos de 40 años o más en los barcos negreros. Esta laxitud en relación a la edad de los transplantados se dio debido al rigor de la persecución británica de la trata, lo que hizo que el mercader fuera menos exigente en cuanto a la edad del esclavo. Los negros esclavizados eran almacenados en las factorías negreras de la costa africana no si antes ser examinados meticulosamente por los europeos. El examen médico se hacía para determinar si estaban enfermos y así evitar epidemias en el viaje. Los que tenían alguna enfermedad eran rechazados, se rechazaban también los más viejos y los débiles, que eran vendidos a bajos precios, los que no se podían vender los sacrificaban. Los estimados sobre la cantidad total de africanos desembarcados en el Nuevo Mundo, durante el periodo de la trata solamente, fluctúan entre 15 y 20 millones, sin contar los que morían en la travesía, que se estima era entre un 15% y un 20%, por lo que la cifra de extraídos de África podría llegar a cerca de 23 millones de africanos para el periodo indicado.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En la proxima publicacion trataremos el tema del trafico de esclavos y su relevada funcion en cuanto al comercio internacional se refiere.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mario Perez Miranda&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="mailto:marioprhisto@yahoo.com"&gt;marioprhisto@yahoo.com&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Sued Badillo, Jalil y López Cantos, Ángel. Puerto Rico negro. 4ta. Edición, San Juan, Editorial Cultural Inc., 2003,pp. 17-18.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Ibid.,pp. 66-69&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; A.M. M’ Bou, .Abramoba, S.U., Duchet,M. J.,Inikori,J.E., Franco, J.L., D.L.Oruno, y et al.La trata negrera del siglo XV al XIX Documentos de trabajo e informe de la reunión de expertos organizada por la UNESCO en Puerto Príncipe, Haití del 31 de enero al 4 de febrero de 1978. trad. Antoni Segura i mas, Ediciones del Sebal, Barcelona1981. p. 36.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; López Valdés, Rafael L. Africanos de Cuba 2da. Reimpresión, San Juan. Editado por Ricardo Alegría, Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, 2004. p.27.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Ibid., p. 27&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Ibid. pp. 30-34.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Advertencia:&lt;br /&gt;Al ser publicado por éste medio, este documento esta protegido bajo las leyes y estatutos que rige el derecho de patente de su autor.&lt;br /&gt;El mal uso de la información acá vertida puede conllevar violación y/o delito en contra del derecho intelectual regido por las leyes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico y las federales de los Estados Unidos de América.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-8374786698265335366?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/8374786698265335366/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=8374786698265335366' title='31 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/8374786698265335366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/8374786698265335366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/04/continuacion-sintesis-de-la-esclavitud.html' title='Continuacion: Sintesis de la Esclavitud Medieval...'/><author><name>Mario</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13073801730004754374</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-7364357136277343654</id><published>2007-04-30T12:38:00.000-04:00</published><updated>2007-05-01T18:23:52.650-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Esclavitud Medieval'/><title type='text'>Sintesis del origen de la Esclavitud Medieval: Derecho Publico y privado, su desarrollo y transito a America</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Es un placer contribuir con la revista, para mi esta es la primera publicacion. Este comienzo me hace muy feliz porque tambien es un comienzo compartido con la revista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El ensayo que he preparado esta basado en una investigacion sobre los origenes medievales de la esclavitud y su transito hacia America. Es una sintesis en la que expongo algunas consideraciones sobre el derecho publico y privado romano medieval. Lo he dividido en dos partes para hacer mas facil su lectura, he aqui la primera parte, la segunda, la publicare en la proxima entrada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Espero que lo disfruten y les sirva. (&lt;strong&gt;&lt;em&gt;leanlo solo tiene 4 paginitas)&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;strong&gt;Introducción&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La esclavitud tuvo un prolongado y antiguo recorrido camino a América. Las teorías de dominación en la antigua esclavitud medieval fueron avaladas por el derecho público y privado. El primero con una base jurídica, vía legislación, pretendió controlar las acciones de las instituciones del estado, y por consiguiente los actos de los individuos. La esclavitud africana, como la medieval recorrió un camino muy similar, con un basamento filosófico diferente, de raíz religiosa, aunque su estructura jurídica era de un mismo entronque. La dominación y subyugación del hombre por el hombre ha sido tratada de justificar desde el origen de la humanidad, en la búsqueda de este objetivo siempre ha primado el uso del poder y la violencia. Para legitimar, justificar y en fin ejecutar dicha subyugación, de hecho y de derecho, las sociedades-estado, y los individuos, crearon todo tipo de teorías y paradigmas que fueron utilizados para crear el entramado jurídico-legal que la sostuvo.&lt;br /&gt;En este ensayo me propongo exponer, sucintamente, los orígenes medievales y algunos aspectos jurídico-legales de la antigua esclavitud. Además trataré el tema de la economía esclavista desde sus orígenes hasta el siglo XVIII, estableciendo, en una síntesis, paralelismos entre una y otra esclavitud, si cabe hablar de dos esclavitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Capitulo I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sumario histórico de la antigua esclavitud medieval&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En el año 1867, ante la Junta de Información, reunida en Madrid, convocatoria que hizo con gran desinterés en el asunto el ministro de Ultramar Antonio Canovas del Castillo para discutir la aplicación a Cuba y Puerto Rico de las tan deseadas Leyes Especiales, el grupo de Puerto Rico, compuesto por: Segundo Ruiz Belvis, José Julián Acosta y Francisco Mariano Quiñónez, aprovecharon la oportunidad para abogar por el fin de la trata africana. En ese momento Don Segundo Ruiz Belvis hizo una muy relevante distinción de la esclavitud, como veremos.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Don Segundo Ruiz Belvis, en su ponencia, hizo la siguiente discriminación: la esclavitud como institución y la esclavitud con relación al individuo. A juicio de éste, hay una divergencia profunda entre ambas. La primera es un estado civil en el que el esclavo es considerado en sus relaciones con los demás, la segunda proviene del estado y se considera al esclavo en conjunto y en relación con las demás instituciones. En época medieval el derecho romano reconocía la esclavitud como &lt;em&gt;cosa&lt;/em&gt; de estado, representada por el derecho público, y como cosa civil (&lt;em&gt;jus civile)&lt;/em&gt; o derecho civil. Las atrocidades medievales contra el esclavo fueron modificadas por el derecho romano hasta lograr que la esclavitud casi despareciera en el siglo XIII.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Origen de la Esclavitud&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La esclavitud apareció con las primeras grandes civilizaciones hacia el tercer milenio antes de Cristo. La centralización de la gestión agrícola y los grandes trabajos de irrigación o de urbanismo originaron la necesidad de una mano de obra servil de grandes proporciones. Los primeros rastros de la esclavitud son atestiguados por tabletas sumerias y parece ser que en el Egipto faraónico fue que se inició el trabajo servil. La esclavitud se difundió en Grecia y se nutrió de la guerra entre ciudades o contra Bárbaros. Cabe destacar que la esclavitud en Grecia ocupó un lugar marginal. Fue en Italia, a partir del siglo II a.C. que se desarrolló la esclavitud rural en función de la gran latifundia. En los vastos dominios romanos el esclavo estaba sometido a muy duras condiciones de trabajo y crueles castigos, esto los llevó repetidas veces a revelarse, dando lugar a las “guerras serviles” de 135 -133 y 112-105 a. C. Tal como ocurrió siglos después en la esclavitud americana, como veremos en el desarrollo de esta investigación. Las leyes de Manumisión les permitió a algunos de ellos a acceder a la libertad y a veces hasta a la riqueza y al poder, bajo el imperio, con la influencia de los filósofos y posteriormente al advenimiento del cristianismo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;En la época del emperador Trajano los esclavos eran&lt;em&gt; res mancipi&lt;/em&gt; o ganado con rostro humano, &lt;strong&gt;carente de derechos&lt;/strong&gt; y personalidad, estos eran custodiados como un rebaño por el amo. La Roma de los antoninos, descrita así por motivo de que Antonino Pió sucedió a Trajano, se encontró en la encrucijada de las antiguas leyes y los prejuicios étnicos y con una división clasista que, fundidos entre si y complementados a pesar del estricto rigor, regía la vida de las clases sociales. Para el esclavo la ley no existía, continuaban siendo seres sin ningún derecho. No obstante, para esta época (siglo II) ya el esclavo comenzó a ser tratado con benevolencia y alcanzaron el rango de ingenui. Éstos fueron cuidados por los &lt;em&gt;servi &lt;/em&gt;con la &lt;em&gt;humanidad con que se cuidaban a lo animales de tiro y hasta llegaron a reconocer que tenían alma&lt;/em&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;A comienzos del Imperio, la ley &lt;em&gt;Iex petronia&lt;/em&gt; prohibió que el amo enviara a un esclavo a las fieras sin someter el caso a juicio (anteriormente lo hacían sumariamente). Hacía la mitad del siglo I el emperador Claudio ordenó la liberación de los esclavos enfermos o inválidos, que normalmente el amo hubiera abandonado. Poco después un edicto de Nerón, dice Carcopino, por influencia de Séneca, quien durante toda su vida hizo reclamos a favor de la dignidad de los esclavos, ordenó que se atendieran las causas en la que los esclavos se quejaban de la injusticia de los amos. En el año 83 una resolución del senado aprobada por Domiciano prohibió la &lt;strong&gt;castración&lt;/strong&gt;, imponiendo a los amos que violaran la ley la confiscación de la mitad los bienes. Posteriormente, en el siglo II, aumentó la sanción por este crimen y presentó legislación para evitar la venta de esclavos para los combates de gladiadores (&lt;strong&gt;los ponian a luchar entre si y con animales salvajes como: osos, tigres, panteras leones y leopardos).&lt;/strong&gt; Antonino Pio elevó a delito cualquier condena de muerte de un esclavo por orden exclusiva de su amo. La legislación de la época flexibilizó el trato al esclavo, en este sentido la relajación de los términos para obtener la manumisión fue un paso hacia la liberación y inserción del esclavo liberto en la sociedad romana&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;. Como hemos visto, la relajación de los términos, por vía del decreto o la legislación, permitió al esclavo la posibilidad de alcanzar la libertad, modo que imitarían los europeos en América varios siglos mas tarde cuando le correspondió hacer lo propio, y al amparo de la vieja jurisprudencia o legislación disponible aun.&lt;br /&gt;Las numerosas manumisiones, con el paso del tiempo, pusieron a los eslavos en una posición de plena igualdad en la sociedad romana. Finalmente todos los emperadores, por indulgencia para con sus propios &lt;em&gt;liberti&lt;/em&gt; y los de sus amigos, consintieron en borrar todo vestigio de su condición servil y aceptarlos como &lt;strong&gt;ciudadanos&lt;/strong&gt; e integrarlos en un &lt;em&gt;ordo &lt;/em&gt;u otorgándoles la categoría de i&lt;em&gt;ngenui&lt;/em&gt; (gente). Como el aprovisionamiento de esclavos era producto de las victorias en las guerras, después del periodo antonino, con Marco Aurelio, llegó un periodo en que las guerras producían grandes fracasos para el imperio con la consiguiente escasez de esclavos. Ante este hecho, y dado que el sistema económico romano estaba vertebrado en el esquema esclavista y la sociedad estaba subordinada al dinero, que permanecia estancado en las manos de unos pocos, Roma se vio obligada a instituir un rígido sistema hereditario. El nuevo paradigma romano impuso a sus clases sociales un sistema en el que, a diferencia de la esclavitud africana en América, el liberto escaló posiciones en las &lt;em&gt;Urbs&lt;/em&gt; que le permitió llegar a las mismas fuentes de poder; donde se elaboraba la &lt;strong&gt;jurisprudencia,&lt;/strong&gt; incluyendo a la &lt;strong&gt;Cámara Alta Senatorial&lt;/strong&gt;.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los magnates italianos, venidos de provincias lejanas, que habían hecho inmensas fortunas a costa del esclavo y que de este modo se integraron a la Curia, mostraban la suntuosidad de sus mansiones romanas. Muchos de estos eran antiguos esclavos hechos ricos administrado las fortunas de príncipes y nobles. Jerome Carcopino hizo una interesante analogía entre la esclavitud en sus “diferentes entornos” dice Carcopino: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;la concentración de capitales en la Roma de Trajano no fue menor que la que hoy tiene la city londinense o la banca de Wall Street. Como los lores de Londres, los romanos ricos poseían entonces barrios enteros de la ciudad, como Maximus, al que Juvenal dedica este epigrama: Tienes una casa en Esquilas, otra en la colina de Diana, y en la calle de los Patricios tienes un techo que te cobija […] como los financieros de Nueva York. Los romanos multiplicaban sus capitales por medio de grandes e innumerables créditos&lt;/span&gt;.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como corolario a este sumario histórico, paso a reseñar el siguiente texto, que confirma a Carcopino y que establece un paralelismo sobre de la antigua esclavitud medieval y la africana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La esclavitud africana le allegó las grandes riquezas a los nuevos ricos, los sugars planters, que Vivían en Londres, as wealthy as a West indian, como grandes señores ausentistas, en mansiones que se hicieron construir y que cobraron gran fama por su esplendor; donde hacían fiestas fastuosas, sus carruajes eran tan numerosos que hacían las calles intransitables. Tenían hasta su club privado, el Planter’s Club de Londres. La Revolución Industrial trajo como consecuencia un desarrollo económico extraordinario en el que el comercio exterior se multiplicó.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[&lt;/span&gt;8]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una coincidencia de eventos en épocas muy distantes con protagonistas distintos, pero &lt;strong&gt;una misma institución&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Para el siglo XVIII Alfonso X el Sabio escribió en su &lt;em&gt;Código de las partidas&lt;/em&gt;, la obra mas importante realizada basada en &lt;strong&gt;su doctrina jurídica del derecho romano&lt;/strong&gt; en la que aspiraba a la unificación de la administración de la justicia en todo el reino, decía el sabio Rey: &lt;em&gt;“Servidumbre es la mas vil e la (sic) mas despreciada cosa que entre los hombres pueda ser&lt;/em&gt;”.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Estas actuaciones van a ir demarcando los acontecimientos en los que se flexibilizarían el &lt;strong&gt;derecho privado y público&lt;/strong&gt; en aras de una &lt;strong&gt;igualdad y paridad de derechos&lt;/strong&gt;. A estos hechos, y con ello, a la historia de la jurisprudencia romana y la aplicación del derecho público frente al derecho consuetudinario y los intereses que lo gobernaban, &lt;strong&gt;fue que se refirió&lt;/strong&gt; don Segundo Ruiz Belvis cuando en el 1867 hizo su magnífica exposición en defensa de la abolición de la esclavitud ante las cortes españolas. Por supuesto que había que hacer la distinción entre la esclavitud como institución del estado y como cosa civil. Al estado era que había que plantearle y demandarle que actuara en pro de la emancipación del esclavo. El derecho, en la antigüedad, como en el presente, era rogado y del único que podía emanar tal autoridad era del Estado y a éste fue que don Segundo Ruiz Belvis le dirigió planteamiento. De ahí la importancia del Grito de Lares en Puerto Rico y el De Yara en Cuba; al poder del estado era que había que dirigir las acciones. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En la proxima publicacion veremos como llega y de desarolla la esclavitud en America hasta su final abolicion.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mario Perez Miranda &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="mailto:marioprhisto@yahoo.com"&gt;marioprhisto@yahoo.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Ruiz Belvis, Segundo, Acosta, José Julián y Quiñónez, Francisco Mariano. Proyecto para la abolición de la esclavitud en Puerto Rico, presentado a la Junta de Información reunida en Madrid, el 19 de abril de 1867. Editado por Luís M. Díaz Soler, San Juan, Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1969 p.11.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Ibid.,pp.34 -38&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; La Antigua esclavitud (n.d.) Orígenes de la esclavitud siglo III antes de cristo.htm.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www,afcom.org/espagnol/Doc_ilustration/Esclavage/Lemouvementabolitionniste.htm"&gt;http://www,afcom.org/espagnol/Doc_ilustration/Esclavage/Lemouvementabolitionniste.htm&lt;/a&gt; (recuperado el 15 de octubre del 2006).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Carcopino, Jerome. La vida cotidiana en Roma en el apogeo del imperio romano. trad. De Mercedes Fernández Cuesta, Madrid, Ediciones Temas de Hoy, S.A. (T.H.) primera edición, 2001, pp., 81-86.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Ibid., pp. 86-89.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Ibid., pp 89-92.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Ibid. pp.97-98.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt;Morales Carrión, Arturo. Auge y decadencia de la trata negrera en Puerto Rico (1820-1860). 2da. Reimpresión. Editor: Ricardo E. Alegría .Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, San Juan, 2004 pp.18.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www2.blogger.com/post-create.g?blogID=4480466904892771390#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Ruiz Belvis, Acosta, Quiñones.op. cit., p. 35.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Advertencia:&lt;br /&gt;Al ser publicado por este medio, este documento esta protegido bajo las leyes y estatutos que rige el derecho de patente de su autor.&lt;br /&gt;Mal uso de la información acá vertida puede conllevar violación y/o delito en contra del derecho intelectual regido por las leyes del Estado libre asociado de Puerto Rico y las federales de los Estados Unidos de América.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-7364357136277343654?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/7364357136277343654/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=7364357136277343654' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/7364357136277343654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/7364357136277343654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/04/sintesi-del-origen-de-la-esclavitud.html' title='Sintesis del origen de la Esclavitud Medieval: Derecho Publico y privado, su desarrollo y transito a America'/><author><name>Mario</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13073801730004754374</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-5296381499746906747</id><published>2007-04-23T14:07:00.000-04:00</published><updated>2007-04-23T14:17:57.367-04:00</updated><title type='text'>Biblioteca Digital  Puertorriqueña</title><content type='html'>Me place anunciarles a todos los amantes de la historia que la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras inauguró hace varios meses la Biblioteca Digital  Puertorriqueña. La biblioteca contiene una serie de fuentes primarias muy valiosas para la investigación histórica. Este proyecto tiene como propósito  digitalizar, catalogar y preservar más de 10,000 documentos puertorriqueños, únicos y valiosos pero vulnerables y frágiles, tales como fotografías, carteles, caricaturas, mapas, manuscritos y cartas.&lt;br /&gt;La biblioteca tiene varias colecciones:&lt;br /&gt;1. Caricaturas del Periódico El Mundo:Caricaturas de Miche Medina publicadas por   el Periódico El Mundo del 1978 al 1990.&lt;br /&gt;2. Carteles de la División de Educación a la Comunidad: Selección de    carteles de la DIVEDCO, programa de fomento y extensión de enseñanza a adultos en las zonas rural y urbana de Puerto Rico (1950-1986)&lt;br /&gt;3. Dibujos de Mario Brau Zuzuárregui: Dibujos que recogen su obra como caricaturista, sobre la vida social y política de principios del siglo XX.&lt;br /&gt;4. Fotos de Atilio Moscioni: Colección de fotografías que ilustran los cambios sociales, políticos y económicos de Puerto Rico del periodo de 1898 al1917.&lt;br /&gt;5. Fotografías del Periódico El Mundo: Selección de fotografías que documentan la transformación de Puerto Rico de una sociedad agrícola a una sociedad industrial y urbana (1940-1968).&lt;br /&gt;6. Grabados de la Abolición de la Esclavitud: Portafolio de grabados de obras de varios artistas en conmemoración al primer centenario de la abolición de la esclavitud (1973).&lt;br /&gt;7. Grabados de la Plena: Portafolio de grabados dedicados a Manuel Jiménez (Canario) (1954).&lt;br /&gt;8. Libros Raros: Selección de 16 libros puertorriqueños publicados entre el siglo XIX y comienzos del XX.&lt;br /&gt;9. Manuscritos de Ana Roqué de Duprey:Correspondencia, escritos y otros documentos que comprenden los años de 1919 al 1933.&lt;br /&gt;10. Manuscritos de José de Diego:Correspondencia y otros documentos del 1886-1892.&lt;br /&gt;11. Manuscritos de William Armstrong: Cuadernos que contienen fotografías, postales, croquis y planos que describen las condiciones de Puerto Rico de 1900 al 1910.&lt;br /&gt;12. Mapas Raros: Mapas de valor histórico de los siglos XVI al XX.&lt;br /&gt;13. Tarjetas Postales:Colección de fotografías y obras pictóricas de postales de edificios, paisajes, folklore y otros aspectos de la historia de Puerto Rico de 1900 a 1967.&lt;br /&gt; La página cuenta con un motor de búsqueda que facilita localizar las fuentes primarias que uno desea. La dirección de la página es &lt;strong&gt;http://bibliotecadigital.uprrp.edu/&lt;/strong&gt;. Anímense a generar conocimiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-5296381499746906747?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/5296381499746906747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=5296381499746906747' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/5296381499746906747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/5296381499746906747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/04/biblioteca-digital-puertorriquea.html' title='Biblioteca Digital  Puertorriqueña'/><author><name>Gamaliel Vega Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15380934343059363140</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-2857963362143988402</id><published>2007-04-23T10:51:00.000-04:00</published><updated>2007-04-23T10:59:24.053-04:00</updated><title type='text'>Bienvenidos a nuestro blog histórico</title><content type='html'>Kleio, nombre griego de Clio, una de las nueve Musas de la mitología griega. Es la patrona de la historia y de la poesía heróica. Inspirados en esta Musa, la elegimos como guía en nuestra búsqueda del aprendizaje y enseñanza de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Este espacio está dedicado al estudio e investigación de la historia en general, y particularmente a la de América Latina. Nuestro objetivo es facilitar los procesos educativos de todo aquel interesado en la historia y llevarle, de forma rigurosa, la realidad histórica de nuestra América y del mundo que nos rodea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Somos un grupo de profesionales, de diferentes ramas del saber, unidos por el amor hacia la historia y en armonía con los valores nuestro pueblo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Le invitamos a estudiar, expresarse, investigar y publicar. Nuestro acervo historiográfico lo necesita y lo merece. Estaremos llevándoles información sobre talleres, charlas, temáticas, discusiones grupales, visitas guiadas, estudios realizados o en ejecución, libros presentados y viajes de crecimiento intelectual relacionados con nuestros intereses históricos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-2857963362143988402?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/2857963362143988402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=2857963362143988402' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/2857963362143988402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/2857963362143988402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/04/bienvenidos-nuestro-blog-histrico.html' title='Bienvenidos a nuestro blog histórico'/><author><name>Kleio, musa de la historia.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03811732094376318684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4480466904892771390.post-2476266731291580678</id><published>2007-04-20T09:28:00.000-04:00</published><updated>2007-04-20T09:33:36.501-04:00</updated><title type='text'>Como usar el blog  de Kleio</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/LCvWLQXBr5c"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/LCvWLQXBr5c" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4480466904892771390-2476266731291580678?l=kleiohistoria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/feeds/2476266731291580678/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4480466904892771390&amp;postID=2476266731291580678' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/2476266731291580678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4480466904892771390/posts/default/2476266731291580678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kleiohistoria.blogspot.com/2007/04/como-uusar-el-blog-de-kleio.html' title='Como usar el blog  de Kleio'/><author><name>Kleio, musa de la historia.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03811732094376318684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>28</thr:total></entry></feed>
